¿Está la guerra de Trump en Afganistán dirigida contra China?

Publicado: 8.9.2017              steigan.no/noruego.today

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Donde manda general, no manda presidente
Los hombres de guerra de Washington obtuvieron lo que querían. El presidente Donald Trump no termina lo que él llamó ‘la guerra sin sentido en Afganistán’. Ahora la continúa y aumenta con unos 4000 soldados, y dice que Estados Unidos, que ha combatido 16 años en eses país, tiene que “ganar”.
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Twitter de Trump al mundo
Como candidato y antes de ser candidato, Donald Trump afirmó que “hay que retirarse inmediatamente de una “guerra sin sentido”. En 2013, él tuiteó lo siguiente:
Traducción: “Salgamos de Afganistán. A nuestras tropas los matan los mismos afganos que entrenamos y nos gastamos billones de dolares allí. Tonterías! Reconstruyamos los EE.UU.
Nueva estrategia?
El presidente anunció una nueva estrategia para la guerra. Estados Unidos no está allí para impulsar la reconstrucción de la nación, sino para matar a los terroristas.
Un nuevo elemento en el “plan” es que Estados Unidos pondrá más presión sobre Pakistán, que a su juicio es un “refugio de terroristas”. Esto no fue bien recibido en Islamabad, ya que Pakistán tiene una relación estrecha con los talibanes, que fue creada en las escuelas del Corán precisamente en Pakistán. Este país es también uno de los países en el mundo que ha estado más expuesto al terror islámico.
Trump añade que India, quien es tradicional enemigo de Pakistán, tiene que participar más en la guerra en Afganistán, lo que se percibe como una amenaza seria, pues se mezcla otro elemento peligroso en la guerra.
En Afganistán, el ex presidente Hamid Karzai dijo que “los afganos quieren poner fin a este conflicto. No queremos estar en una guerra por los intereses regionales de Estados Unidos”.
Los talibanes respondieron diciendo que “mientras haya un soldado estadounidense en nuestro suelo, continuaremos nuestra yihad. Afganistán será otra tumba para esta superpotencia “.
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               Mapa que indica áreas controladas por los talibanes en Afganistán
Guerra dirigida contra China
El Instituto Ruso de Estudios Estratégicos tiene un análisis de la decisión de Trump, que parece razonable. Uno de sus principales expertos, Adzhar Kurtov, dijo en una entrevista con Tass que esta estrategia está dirigida contra China.
“Los nuevos escenarios de la estrategia estadounidense en Afganistán afectan los intereses de China. Recientemente, la administración de Trump ha estado demasiado activa en iniciar focos de tensión cerca de las fronteras chinas, en Corea del Norte y ahora en Afganistán”, dijo Adzhe Kurtov, quien también es editor jefe de la revista ‘Problemas Natsionalnoy Strategii (Temas de Estrategia Nacional).
“Detrás de todas estas ‘nuevas y brillantes’ declaraciones de una nueva estrategia en Afganistán no hay nada nuevo. Se trata de eliminar a un rival o debilitarlo.
“Hoy en día, la República Popular China es el principal rival de los Estados Unidos en la escena mundial”, dijo Adzhar Kurtov.
Señaló que hay “planes serios que Beijing tiene para la cooperación con Afganistán, incluso en el sector económico”. “China es activa tanto en el proyecto del Cinturón Económico de la Ruta de la Seda como en la Organización de Cooperación de Shanghai”.
“Destruir estos proyectos o al menos debilitarlos es el objetivo del gobierno de Estados Unidos”, dijo.
Hay muchas buenas razones para creer que esto es una evaluación adecuada. China quiere que la guerra se termine tan pronto como sea posible, para que pueda empezar sus proyectos de desarrollo. Pekín quiere hacer de Afganistán una parte importante de la estrategia del “cinturón chino“.
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Abdullah Abdullah, de Afganistán, se reúne con el presidente de China, Xi Jinping, en Beijing. De archivo: AFP
Hay una serie de grandes proyectos de infraestructura en los que China desea cooperar con Afganistán y Pakistán e invertir cantidades considerables de yuanes y renminbis. Se trata de la carretera entre Peshawar y Kabul, dos proyectos ferroviarios, una gran planta de energía hidroeléctrica, una línea de alta tensión desde Turkmenistán a través de Afganistán a Pakistán, una carretera de Peshawar a través de Afganistán al Asia Central, un gasoducto desde Tayikistán a Afganistán y una serie de proyectos para desarrollar el comercio.
Además, China quiere invertir en la extracción de minerales y otros proyectos industriales en el país, lo cual es difícil mientras la guerra esté en marcha.
Una vez más, vemos la dramática diferencia entre la estrategia de las dos grandes potencias. Los Estados Unidos ofrecen solo guerra. Mientras que China ofrece inversión y proyectos de desarrollo.
El jefe de  la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, aplaude
El ex primer ministro noruego Jens Stoltenberg, quien hoy es secretario general de la organización militar liderada por EE.UU., OTAN, está complacido. En una declaración dice que se complace de que Estados Unidos refuerce su participación militar en Afganistán.
“Acojo con satisfacción el nuevo enfoque del Presidente Trump para Afganistán y la región”, dijo Stoltenberg el martes pasado.
En febrero de este año (2017), expresó el actual ministro del exterior noruego Børge Brende que ‘deseaba una solución política para con los talibanes’.
Él todavía no ha comentado la nueva estrategia de Trump sobre más guerra, pero no nos sorprendería mucho si cambia de parecer.
En 2016, el comité noruego denominado Comité Godal emitió una dura crítica sobre la participación de Noruega en esta guerra. Lo único que se ha conseguido, escribe el comité, es demostrar a EE.UU. que somos “buenos aliados”.
Los guerreristas republicanos
El cambio de parecer de Trump es una situación típica en EE.UU. El prometió retirar al país de esta guerra. Sin embargo esto no fue consentido por los ‘neocons‘ y el complejo militar-industrial. Y han logrado que ponga marcha atrás y hacerlo servidor de algo que no aceptaba.
El consejero de asuntos políticos de Trump, Steve Bannon, fue presionado a salir de la Casa Blanca. En el periodico en línea Breibart él hace una critica dura de la nueva estrategia. Expresa además que los partidarios del presidente están descontentos de lo que él llama sus “flip-flpos”, y se pregunta sobre cual es la diferencia de la política en Afganistán de Trump y Obama.
Trump prometió ‘secar el pantano allí’, escribe el periódico Breitbart. Pero de pronto es el pantano que se le presenta a él. Los contrarios a la intervención han sido barridos uno por uno de la Casa Blanca por la administración de Trump. Ahora es el general McMaster quien decide continuar la política de guerra iniciada por Bush hijo, y continuada por Obama.
El periódico The Independent afirma que a la salida de Steve Bannon de la Casa Blanca son los militares quienes toman las riendas sobre los asuntos de guerra. También el periódico Político expresa el triunfo de los generales al revertir Trump su estrategia en Afganistán.

Así y todo, a pesar de que EE.UU. tiene 8 militares de alto grado en Afganistán la superpotencia no triunfa. El Talibán se refuerza y crece en su territorio. Además en el mismo ámbito gubernamental de Kabul, capital de Afganistán, hay discrepancias sobre la intervención política y militar de EE.UU.

Concluyendo, no vemos nada en la ‘nueva estrategia’ que demuestre que EE.UU. obtenga otra cosa que no sea sino más muertos y más destrucción.

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