Izquierda noruega: ideas varias, pero sin lucha de clases

Publicado: 2.3.2016

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El problema con la izquierda liberal

Ha habido un cambio en la izquierda noruega durante estos últimos veinte años. Por fuera se puede ver que la izquierda en un grado mínimo dirige la lucha de clases, pero donde más comprometida está es con la lucha de identidad.
Uno puede verlo en algunos sectores de la Izquierda noruega (SV y otros), que comenzaron a apoyar guerras imperialistas ya en los años noventa. Y se puede ver en el fracaso prácticamente casi total que toda la izquierda ha tenido apoyando las guerras en Libia, Siria y Ucrania. Pero, ¿qué ha sucedido?
Apoyo “progresista” al imperialismo.
Cuando el ex ‘partido de la paz’ el ‘Partido Sosialista de Izquierda‘ (SV) apoyó la guerra de Kosovo en 1999, fué un punto de divergencia. Como fué posible llamarse a sí mismos “de izquierda”, mientras que apoyaban una guerra imperialista?. Ésto usando una retórica radical, pero sabemos que las palabras se las lleva el viento, y con un poco de práctica no se nota.
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Pero el trasfondo de ésto transciende aún más. Después vino la caída de la Unión Soviética, el socialismo quedó desacreditado en muchas partes del mundo y el neoliberalismo ganó la hegemonía ideológica. Luego se trataba de poner a todo el mundo en el capitalismo globalizado. Que es un programa económico para mantener y sostener el capitalismo en un momento en el que este sistema cada vez más se tambalea bajo el peso de sus propias contradiciones.
Entonces era importante abrir todos los mercados para las grandes corporaciones, la demolición de los estados nacionales y eliminar todos los obstáculos a la privatización y el control capitalista.
El tratado de Maastricht de la Unión Europea lo puso en claro en lo Comunidad Económica Europea (CEE). Y ahí están los paquetes sorpresa de  la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión TTIP y el Acuerdo en Comercio de Servicios TISA.
Sin embargo, para promover este programa, que sólo sirve a los intereses del 0,1% de la humanidad, necesitan una retórica que apele a una parte mucho mayor de la población. Los neoconservadores estadounidenses desarrollaron tal retórica, que su globalismo casi es una versión del “trotskismo de derecha”. Y en Europa, la Internacional Socialista  y los partidos tradicionales de derecha se unieron para desarrollar un programa donde el neoliberalismo y la lucha contra el estado nacional era la norma para un proyecto “progresista”.
Y de acuerdo con esto también las guerras imperialistas fueron abrazadas como proyectos progresistas que luchan contra los “dictadores” y por la “libertad”. Se refería a las guerras de Irak, las guerras para destruir Yugoslavia y, por supuesto la guerra contra Libia, el golpe de Estado en Ucrania y la guerra en Siria.
En mayor o menor grado y con diversos argumentos vemos a”socialistas” e “izquierdistas» partidarios de todas estas guerras imperialistas.  A propósito ésto no es algo totalmente nuevo. El soporte “socialista” para una guerra imperialista ha sucedido ya en la Primera Guerra Mundial y en la Guerra de Argelia, sólo para nombrar algunos ejemplos.
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Crisis de la migración
En lo que refiere a la crisis de refugiados o migración la izquierda ha tomado la posición de abrir las puertas a la inmigración. Se argumenta que la gente en los países pobres pueden resolver sus problemas de pobreza mediante la migración a los países ricos y a participar de la prosperidad de éstos. Ésto en el fondo no son argumentos antiimperialistas. Ésto es solo un discurso neoliberal. Como lo es el programa del especulador y multimillonario George Soros y de Peter Sutherland, hombre del banco Goldman Sachs.
Los refugiados de Soros
George Soros, quien ha propuesto que la UE debería prestar a Ucrania 20 mil millones de euros, o más si es necesario, para hacer la guerra contra Rusia, también ha defendido que Europa debería aceptar un millón de inmigrantes por año. Y él patrocina organizaciones en toda Europa para que trabajen por aquello. Soros se opone a la libre determinación de los estados y desea crear un “super estado europeo”. Para él, la inmigración masiva es una herramienta para lograr este objetivo.
Peter Sutherland es el jefe de Goldman Sachs International, ha sido Comisario Europeo y Jefe de la OMC. Fue uno de los impulsores de la creación del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, en lo que es ahora uno de los jefes.
Él dice lo siguiente:
“La Unión Europea, en mi opinión, debe hacer todo lo posible por eliminar el “sentido de homogeneidad y diferencia entre nuestros estados”. (fuente: BBC)
Él es un gran defensor de la inmigración masiva de mano de obra para Europa y por el multiculturalismo. Y dice que ‘la UE no debe tomar en cuenta el rechazo de la población local a ésto’.
La izquierda neoliberal no está ubicada muy lejos de Soros y Sutherland en su argumento y no se dan cuenta de que entonces actúan como instrumentos de los más agresivos ataques capitalistas  contra la clase obrera.
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El cambio
Qué es lo que realmente ha sucedido? ¿Cómo ha podido la izquierda apoyar la agenda neoliberal? Fué el editor de la revista sueca ‘Proletären’ que me puso en la pista. Jenny Tedjeza escribió un editorial en que dijo:
“No es difícil entender por qué la ‘política de identidad’ ha tenido una influencia así en la izquierda sueca. Cuando se produce el colapso de los movimientos sociales colectivos y cuando al anticapitalismo se le declara muerto, y la unidad de la clase obrera solo queda reducida a un sueño ingenuo con recuerdos vanos de la Europa del Este de los años 70, estas personas radicales, que aún hoy produce una sociedad profundamente injusta, tienen que ser absorbidos por ‘algo’.
Un cuestionamiento a ese ‘algo’ es que está más al alcance de la mano, es la luchar por una representación más equitativa de la etnia, el género y la orientación sexual en el espacio público. Ésto es más cómodo, ya que puede estar a un nivel que es más moral que intelectual o crítico del sistema.
Si la ‘política de identidad‘ desde el principio tratara de alzar la posición de los oprimidos en un clima social progresista, por ej. las feministas negras en el movimiento por los derechos civiles de EE.UU.  Pero nó. Es la moral y la identidad ahora todo lo que queda en estos tiempos de contraofensiva burguesa. El liberalismo en la política, posmodernismo en las universidades y la ‘política de identidad’ entre los izquierdistas son todo ésto solo expresiones de una misma reacción”.
Ésto fue una importante observación y de gran ayuda. Leí un artículo reciente de Jenny, es “La navaja de Marx y el movimiento anti-imperialista en Noruega”.
Lo que ha sucedido en gran parte de la izquierda es que tranquilamente han cambiado el par antagónico de ‘capital y trabajo’ con otro par antagónico, ahora es ‘rasismo y anti-rasismo’. Ya no se habla de ‘lucha de clases’, sinó de ‘la lucha contra el racismo’. Lo lindo de ésto es que no cambia nada. La retórica puede ser tan radical como antes, pero el contenido se vuelve totalmente al revés.
Al eliminar la lucha de clases como la parte central en politica e introducir en su lugar al “antirrasismo” se altera la explicación y la relación entre ‘amigos y enemigos’. Gran parte de la clase obrera cae en el juego del ‘enemigo’ y la clase alta liberal e imperialista se convierte en nuestros ‘amigos’.
Los de la nueva izquierda ésto no lo mencionan porque se contradicen, pero en la práctica es así.
Rasismo y antirasisme son ideologias o conjunto de pensamientos. Por lo que la lucha se vira de la batalla por los medios de producción a la batalla por las ideas. Los ‘malos’ son los rasistas y los ‘buenos’ los antirasistas. Lo bizarro de este modelo es que permite a los ‘buenos’ en cualquier momento definir quien es ‘bueno’ y quien es ‘malo’. Además cual rasismo hay que combatir o cual ignorar o rebatir.
Por ej. uno no encuentra ningún antirasista que enfrente a un musulmán extremista que predique que “los judíos son descendientes de monos apareados con cerdos” (sucedió en Oslo en una mezquita) aunque quizás sea un insulto rasista de lo peor, no es así? Ésto porque aquí los musulmanes representan a los ‘oprimidos del mundo’.
Y ésto que es paternalismo puro no les importa a los ‘antirasistas’, ya que se sienten ‘mejor y más tolerantes’.
¿Qué ocurre con las clases y lucha de clases cuando el rasismo / anti-rasismo pasa a ser el principal modelo? Sí, la clase obrera se vuelve invisible o desaparece, y dado que grandes sectores de la clase obrera reaccionan negativamente a las consecuencias de la migración (salarios bajos, el desempleo, el debilitamiento de los sindicatos y el trabajo reorganizado) así dejando a grandes sectores de la clase trabajadora como rasistas, y por lo tanto pertenece a la otra parte, la de los ‘malos’. Votarán entonces por los Social Democratas y Le Pen!
Desprecian la clase obrera
Ésto encaja perfectamente con los intelectuales burgueses que ya de antes tienen una visión negativa y despectiva de la clase obrera, de su cultura, sus gustos  y sus actitudes.
La burguesía pro imperialista liberal, sin embargo, se beneficia de la caída de los salarios y las condiciones de trabajo, son antirrasistas sin prejuicios y por lo tanto pertenecen al lado ‘bueno’. La clases altas no tienen ningún prejuicio en contra de tomar una ‘asesora del hogar’ o bien polacos mal pagados o ‘al negro’ y además no sindicalizados que les reparen y mantengan sus jardines y propiedades de ocio.
Esto también se refleja en la llamada ‘lucha política’ de los anti-rasistas. En Noruega por ejemplo, tenemos los llamados comunistas, que han señalado a un ‘chivo expiatorio’ que tiene una peluquería de mujeres. Ella pertenece a un entorno de extrema derecha. Pero después de un análisis de clase ella no pertenece de ninguna manera al grupo de poder en Noruega. Al contrario está lejos de eso. Ella quizas no es una obrera, en el mejor de los casos una pequeño burguesa. ¿Qué tipo de análisis de clase indicaría un odio a tal persona sin influencia en el gobierno, incluso si fuera nazista?
Ésto es particularmente evidente si se toma el otro extremo de la escala. El actual líder de los social demócratas, el noruego Jonas Gahr Störe es un multimillonario. Él después de algunas dudas sobre el bombardeo a Libia se volcó por completo para destruir el país más próspero y que funcionaba bastante bien en África. Junto con el resto de la coalición de gobierno de ‘rojos y verdes’ tienen miles de vidas en su conciencia. Después de un análisis de clase pertenece Störe definitivamente a los enemigos de la clase trabajadora. Pero él es ‘anti-rasista’. Que propuso recibir a 10.000 refugiados sirios en Noruega. Mientras que apoya la guerra y las sanciones que hace que los sirios huyan de su país. Así que pertenece a ‘los buenos’. Usted no encontrará un solo antirrasista que piense siquiera en molestar la casa de Jonas Gahr Störe.
Esta política neoliberal izquierdista persigue y empuja a la clase obrera blanca a los partidos políticos más menos de extrema derecha. Esto a pesar de que estos partidos tienen en sus programas políticas económicas hostiles para los trabajadores. Por tomar un ejemplo los derechistas ‘Demócratas de Suecia’ pasan a ser el mayor partido político de Suecia. Esto podría haberse evitado si la izquierda allí hubíese tomado la lucha contra la política de inmigración neoliberal sobre una base de lucha de clase obrera. (La  izquierda no liberal realiza esta pelea en particular mediante la lucha contra la Comunidad Económica Europea (CEE).
La izquierda neoliberal elude este desafío y culpa en cambio a las actitudes “turbias” de la clase obrera. Osea que los trabajadores tienen actitudes rasistas. La culpa es, pues, no de la política de la izquierda, la culpa es de la adormecida clase obrera.
Lo que la izquierda podría haber hecho si hubiera sido proletaria y no neoliberal, es tomar en serio las preocupaciones de la clase obrera y haber desarrollado una respuesta proletaria a estas preguntas. Entonces habría sido posible revelar el carácter burgués de la Social Democracia y recobrar a los trabajadores de ese partido. Una izquierda neoliberal que hace causa común con los señores Störe de Noruega, Reinfeldt y Löfven de Suecia nunca serían capaz de hacer algo así.
Naturalmente, hay rasismo en la clase trabajadora blanca, pero ésto no puede ser combatido a través de campañas de moralidad condescendientes de la clase dominante liberal o su gemelo izquierdo-liberal. El rasismo en la clase obrera sólo puede ser superado a través de la lucha de clases conjunta con los proletarios de diferentes orígenes étnicos.
El neoliberalismo no es liberal
La palabra neoliberal puede dar la impresión de que sus representantes sean liberales, osea que son partidarios de las libertades tradicionales, como libertad de expresión, la libertad de asociación, privacidad, etc., pero no es ésto. Ellos, los neoliberales, por el contrario son muy autoritarios, (en EE.UU los ‘neocons‘). Los globalistas se esfuerzan por abolir estas libertades y reemplazarlas por la vigilancia total de los ciudadanos. La vigilancia que Edward Snowden ha revelado es una muestra de gran importancia. Pero también lo vemos en la legislación cada vez más dictatorial en Alemania, Francia y Gran Bretaña. Esta vigilancia la justifican por el deseo de combatir el “rasismo” crímenes de odio, la intolerancia y las teorías de conspiración.
Y aquí los aclamadores de la dictadura se ayudan de la zquierda neoliberal. Éstos apoyan activamente esta lucha contra lo que ven como crímenes de ideas y están listos para caracterizar cualquier crítica a las manipulaciones de la clase dominante como “teorías conspirativas” y llaman prontamente a las protestas contra la permanencia en la Comunidad Económica Europea (CEE) y la defensa de la nación de “rasismo”.
Teniendo en cuenta que la política de identidad de la izquierda neoliberal ha sustituido la lucha de clases, tienen una fuerte tendencia a apoyar las restricciones a la libertad de expresión. Ésto le pasó a la veterana feminista Germaine Greer en Cardiff. Las ultra feministas estaban convencidas de que ella supuestamente había ofendido a los “transexuales” y por lo tanto le impedieron que hablara en la universidad.
La izquierda neoliberal apoya este tipo de “lucha” contra lo que perciben como ‘crímenes de ideas’. Pero por la lucha de clases sí que tienen poco sentido.
Si la verdadera izquierda quiere llegar a cualquier lado tendrán que enfrentar a la izquierda neoliberal y exponerlos como lo que son, tontos útiles del capitalismo globalizado.

 

 

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