10. aniversario del genocidio africano en Libia.

Videos y sucesos destacados.

Fuimos, vimos y él murió…..ja ja ja ja ja….

Bilderesultater for bengasi en ruinas 2011
Libia todavía está sumida en el caos mientras las potencias extranjeras compiten por el botín de guerra y la gente allí pierde la esperanza de reconciliación, paz y justicia. Foto: eBeefs.com

Por Julian Lahai Samboma es panafricanista y autor de “La dialéctica y el detective”: la primavera árabe y el cambio de régimen en Libia, que está disponible en Amazon. Su sitio web es eBeefs.com

Este mes se conmemora el aniversario del levantamiento que culminó con el ataque imperialista a Libia por parte de las fuerzas de la OTAN y ocho meses después el asesinato del coronel Muammar Gaddafi.

El levantamiento comenzó a mediados de febrero de 2011 después de que los llamados activistas, a través de Facebook, Twitter y YouTube, pidieron un “día de ira” contra el gobierno de Gaddafi, que había gobernado el país desde al-Fateh. Fue en su revolución de 1969 cuando paró la monarquía pro imperialista títere del rey Idris.

Es dudoso que los medios de comunicación que deciden marcar esta nota al pie de página en la larga y sangrienta historia de las guerras de agresión imperialistas piensen siquiera en los cientos de africanos que fueron masacrados a sangre fría durante este incidente en escenas que recuerdan lo peor del linchamiento de africanos en los estados del sur de Estados Unidos que continuó hasta la década de 1950.

No hace falta ser un adivino para predecir que en este aniversario de la supuesta revolución gloriosa de Libia los medios imperialistas dominantes lamenten los errores de Occidente al no planificar un “acuerdo” después de Gaddafi. Ahora lamentan el caos y el gángsterismo político que caracteriza al estado que alguna vez fue estable y relativamente próspero, y quieren una conferencia nacional para llevar a las facciones en guerra a la mesa de negociaciones.

De hecho, se puede apostar a que lo último que quieren estos mercaderes de la muerte es llamar la atención sobre su horrible papel en las masacres de africanos inocentes en el país que es rico en petróleo. Así que no recordarán los pogromos antiafricanos animados por los informes de noticias falsas de que “mercenarios africanos negros” andaban matando a “inocentes manifestantes libios” por orden de Gaddafi.

Esta campaña de falsedades sobre la importación de un gran número de mercenarios de países africanos para aplastar brutalmente una supuesta revolución popular y pacífica contra el régimen de Gaddafi fue la base de sustento de las naciones imperialistas y su mensaje por los medios de que el coronel Gaddafi “asesinaba a su propio pueblo”. Tales acusaciones fueron la justificación para librar una guerra contra el país que se llamó una “intervención humanitaria”.

El hecho de que esta supuesta revolución no fue ni pacífica ni popular no fue revelado por los proveedores de noticias falsas. La prensa corrupta “olvidó” mencionar que los llamados manifestantes pacíficos incluían miembros armados de un grupo extremista financiado por los servicios secretos británicos: el ex grupo militante islámico libio y combatientes leales a un colaborador de la CIA y ex teniente coronel de Gaddafi: Khalifa Haftar, que los estadounidenses habían estado promoviendo durante décadas para reemplazar a Gaddafi.

Esta campaña concertada de noticias falsas fue fundamental para lograr que la opinión mundial aceptara la narrativa imperialista de que “había que hacer algo” en Libia. Aparentemente se estaba a solo un paso para aceptar que las potencias occidentales usaran todo su poder abrumador para aplastar a un país del tercer mundo que había sido una piedra en el zapato durante décadas y de paso matar a su líder a como fuera.

Así, cuando todas las mentiras no cuadran con la realidad la intervención imperialista en Libia dependió del cuento de que Gaddafi contrató mercenarios negros africanos para “matar a su propia gente”, como lo expresaron los traficantes de la muerte en los medios de comunicación y es frase común que usan en el vocabulario político para justificar la destitución de líderes en naciones más débiles que no se ajustan a los intereses del imperio.

El mito del mercenario africano negro sediento de sangre que mata a manifestantes inocentes en nombre de Gaddafi fue fundamental para el argumento de los medios y sus amos a favor de la “intervención humanitaria”.

Detenciones al por mayor a la población negra en Libia alentados por las “fake news” orquestadas de los medios occidentales.

Dado que esta campaña de desinformación fue la condición previa para el genocidio de africanos en Libia, la conclusión inevitable aquí es que las potencias imperialistas en Occidente lograron su objetivo de cambio de régimen en Libia desencadenando el asesinato de africanos negros en el país. Además, los medios imperialistas y burgueses fueron cómplices muy dispuestos y entusiastas del genocidio. De hecho, ¡cómo no podía ser de otra manera cuando ellos mismos eran los instigadores!

A young African on the conveyor belt to a mass grave, courtesy of Western media and politicians
Un joven africano en la cinta transportadora a una fosa común, cortesía de los medios y políticos occidentales

Algunos protestarán por mi uso de la palabra “genocidio” para describir las atrocidades cometidas por árabes blancos contra africanos negros con una discreta seña de los medios occidentales y sus amos políticos. De lo contrario. Encaja muy bien. La palabra “genocidio” no es “inexacta” o “demasiado pesada” para ser utilizada en este contexto. Los términos “asesinato en masa” y “masacre” también serían suficientes, pero “genocidio” es el más adecuado, porque como me informa mi diccionario, el genocidio es deliberado.

El genocidio es el “asesinato deliberado de un gran grupo de personas, especialmente las de una nación o grupo étnico en particular”. Y eso, querido lector, es exactamente lo que sucedió en el árido país del norte de África en 2011.

Foto: eBeefs.com

Grupos internacionales de derechos humanos documentaron innumerables incidentes de asesinatos en masa selectivos, incitación a la violencia, incendios provocados, agresión sexual, desalojos y deportaciones, perpetrados contra libios negros e inmigrantes africanos.

Como escribí en mi libro sobre el ataque imperialista en 2011: “Este genocidio negro culminó en agosto de 2011 cuando Tawergha, una ciudad de 30.000 negros libios en el oeste del país fue depurada étnicamente”. Según un informe de Human Rights Investigations, la ciudad fue “vaciada de toda la población: la gente ha sido asesinada o ha huido, según los informes, las personas que quedan en la zona mueren una a una mientras intentaban encontrar agua y comida.”

¡Esto no sucedió en la América del siglo XX, sino en el África del siglo XXI! De hecho, los africanos fueron linchados en la “Tierra de los Libres” (EE.UU.) por ser africanos en la década anterior a mi nacimiento, en la vida de mis padres. Y están siendo asesinados hoy por el crimen de ser negros, tanto en Libia como en Estados Unidos. En Libia por asesinos vestidos de verde, entrenados, armados y ungidos por el imperialismo, y en EE.UU. por asesinos vestidos de azul, entrenados, armados y ungidos por el capitalismo. ¿Que ha cambiado? ¡Todo es lo mismo!

Este genocidio contra el pueblo africano de Libia no podría haber sido posible sin la total convicción de los perpetradores de que contaban con la aprobación de los medios de comunicación occidentales y de sus amos políticos. Esto se debió a que el margen de maniobra en el que operaron fue creado deliberada, sádica y meticulosamente por estos titiriteros cuando declararon a los africanos libios a muerte por asesinar a “manifestantes pacíficos por orden de Gaddafi”.

En resumen, los perpetradores, los llamados “revolucionarios” del cuento de los medios occidentales, sabían que podían asesinar, quemar, violar y quitarle todo a tantas personas negras como quisieran y nadie los haría responsables de sus crímenes.

Desde entonces, varios grupos de derechos humanos y organizaciones no gubernamentales han negado rotundamente las acusaciones de que el régimen de Gaddafi desplegó a los llamados mercenarios africanos para aplastar la insurgencia. Pero incluso en los primeros meses del levantamiento hubo informes muy creíbles de organismos independientes de que el gobierno ni siquiera atacó a los manifestantes, como afirmaron líderes y periodistas occidentales. Uno de ellos fue un informe de British Civilians for Peace in Libia, que en abril de 2011 publicó un informe basado en su misión de investigación en el país. No vieron ninguna evidencia de violencia sistémica contra la población civil y expresaron su preocupación de que “los medios occidentales están incumpliendo su deber de informar la verdad sobre el conflicto”.

Contrariamente a los informes de las mayores empresas noticiosas, dijeron que el gobierno en los primeros meses del levantamiento había tratado de ganarse a los opositores. “En lugar de tratar de eliminar las amenazas al régimen en el este en Kyreneika, Gaddafi pasó seis meses tratando de hacer las paces con las tribus que estaban allí”, dijo uno de los autores del informe, George Joffe, del Kings College de la Universidad de Londres.

Como todas las mayores mentiras la campaña de desinformación contenía algo de verdad, por la sencilla razón de que había algunos inmigrantes africanos -una pequeña minoría- en el ejército y la policía del país. Si países europeos como Gran Bretaña y Francia tienen africanos en sus fuerzas armadas, ¿por qué no debería tenerlo un país del continente africano? Como he documentado en mi libro hay evidencia de que el régimen utilizó un número relativamente pequeño de mercenarios. Sin embargo, estos eran principalmente hombres de Europa y la ex Unión Soviética. También se reclutaron sudafricanos blancos. Sin embargo, estos hechos fueron ocultos por la Brigada de Propaganda Occidental en la División del Cuarto Gobierno.

Hubo algunos casos documentados de inmigrantes africanos pobres que fueron obligados a tomar las armas contra los rebeldes entrenados por Occidente o fueron golpeados o asesinados por los leales a Gadafi. Pero una abeja no forma un enjambre. La campaña de desinformación diabólicamente ingeniosa fue diseñada específicamente para explotar las actitudes racistas tradicionales de la mayoría de la población árabe y también el resentimiento latente por las creencias panafricanas de Gaddafi.

Hoy, ocho años después, después de que se logró el objetivo de cambio de régimen los políticos de Occidente fingen que ellos no tuvieron nada que ver con el genocidio africano en Libia, mientras que sus medios de comunicación corruptos y dependientes han destruido la evidencia de las noticias falsas tóxicas que solían incitar durante el genocidio. Si busca en Google, sería difícil encontrar un solo artículo de estos periodistas corruptos, lo que es prueba contundente de que legitimaron la violencia contra los llamados “mercenarios africanos”.

Todos estaban involucrados en el deporte mortal de incitar al genocidio para servir a la causa del imperialismo – BBC, America’s CNN, ABC, CNBC, UK Channel 4 News e ITN, Al-Jazeera, Al-Arabiya, Guardian, Washington Post, New York Times; nombre Ud. alguno de los “grandes” en el mundo de los medios de comunicación internacionales: todos fueron cómplices. Pero se pueden encontrar rastros de sus crímenes si Ud. mira detenidamente.

El precio real del cambio de régimen en Libia y el asesinato del coronel Gaddafi fue el genocidio de africanos en el país. No fueron tanto heridas involuntarias, sino la oveja negra que fue sacrificada en el altar de los intereses imperialistas. Las secuelas de este genocidio africano fue la escandalosa e increíble exhibición de africanos vendidos como “esclavos” en los mercados y bazares de Trípoli y Bengasi desde 2017.

Pero la parte más triste de toda esta saga es que el hombre que nominalmente lideró este nuevo genocidio africano es un supuesto africano llamado Barack Obama, un payaso que se creía el rey del Imperio Americano, pero no era más que su empleado a sueldo.

La ministro de defensa Grete Faremo agradece al personal militar que participó en el bombardeo a Libya en 2011.
Foto: Norges Fredsråd

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s