¿Pastilla roja o azul? Variantes, inflación y derribo controlado de la sociedad.

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Por Fabio Vighi – Publicado en: steigan.no – 27 de marzo de 2022 – Traducción: noruego.today

Por Fabio Vighi. Publicado por primera vez en The Philosophical Salon 03.01.22.

Fabio Vighi es profesor de teoría crítica e italiano en la Universidad de Cardiff, Reino Unido. Su trabajo reciente incluye Teoría crítica y la crisis del capitalismo contemporáneo (Bloomsbury 2015, con Heiko Feldner) y Crisi di valore: Lacan, Marx e il crepuscolo della società del lavoro (Mimesis 2018).


Para sorpresa de nadie, Santa nos trajo otra ‘Navidad Corona’ , con los regalos habituales: ‘bozales’, cuarentena, distanciamiento, vacunas sí o sí, pases de vacunación, pornografía de miedo las 24 horas y confinamientos. Dos años después, tras miles de millones de pinchazos con varias vacunas experimentales la pandemia sigue con nosotros. Esta vez viene con una ventaja adicional: el aumento de la inflación, que reduce el valor del dinero y obliga a más y más personas a endeudarse y empobrecerse. Y para empeorar las cosas, los expertos ahora advierten sobre una mayor desigualdad gracias a la inflación. Como hubieran dicho mis hijas (inspiradas en Homer Simpson): Duh!?

Tal vez, mientras esperamos las instrucciones que nos muestren cómo salvar la Semana Santa, es hora de tomar la pastilla roja y afrentar la realidad: desde principios de 2020, un virus macroeconómico disfrazado de virus pandémico se ha apoderado de nuestras vidas, y causó depresión a gran escala y redujo a los ciudadanos de la mayoría de los países a menudo extremos tipos de discriminación legalizada.

Inyecciones monetarias y otras inoculaciones

El propósito más profundo de una «crisis sanitaria» que se legitima a través de interminables programas obligatorios de inoculación sólo puede entenderse cuando se la sitúa en su relevante macrocontexto, a saber, la incurable crisis productiva.

La secuencia causal a tener en cuenta es: implosión económica – simulación de pandemia – ofensiva autoritaria. Si se implementa, este cambio de paradigma terminará en un modelo totalitario de capitalismo implosivo, quizás tan maquillado como una democracia, pero legitimado por el manejo despótico de las crisis globales que son grotescamente desproporcionadas con respecto a las amenazas reales que representan.

Como han demostrado las campañas de adoctrinamiento de la «vacuna del corona», con añadidura de «anti-vaxs» como chivos expiatorios, lograron el cocktail totalitario de la propaganda masiva que en la práctica es ilimitado. Por primera vez en la historia, se ha culpado a quienes no han seguido un tratamiento médico de que un fármaco NO funciona (al menos no como nos prometieron).

Pero debemos ser conscientes de que la violencia ideológica de hoy ha venido como reacción a un colapso socioeconómico inminente, que tiene una magnitud que nunca antes habíamos visto. El primer shock fue la crisis crediticia de 2007 y la recesión mundial que siguió. En ese momento, la operación de rescate del sector financiero desembocó en la crisis de la deuda europea (2010-11), que puso la ‘flexibilización cuantitativa’ (Quantitative Easing, abreviado QE. Programas de los bancos centrales que compran activos financieros) a la cabeza de todas las políticas monetarias. Desde 2008, la habitual interferencia de los bancos centrales mezclada con inyecciones de QE ha creado un método ultrafinanciado de acumulación capitalista que depende de la creación de burbujas de capital. La explosividad de estas burbujas volvió a mediados de septiembre de 2019 con el desafío de liquidez del mercado de préstamos de ‘repos’ (acuerdos de recompra) de Wall Street. Esto, a su vez, allanó el camino para el virus y la lógica perversa detrás del ‘capitalismo pandémico’, que ha permitido que al 1% de la humanidad aumente sus fortunas a velocidades récord, mientras la clase media está desapareciendo.

Como han señalado Pam y Russ Martens, la Reserva Federal de EE. UU. -la Fed- lanzó un programa extraordinario, el 17 de septiembre de 2019, con préstamos ‘repo’ a sus llamados principales socios comerciales en Wall Street (incluidos JP Morgan, Goldman Sachs, Barclays , BNP Paribas, Nomura, Deutsche Bank, Bank of America, Citibank, etc.) incluyendo préstamos a corto plazo, préstamos a 14 días y préstamos con vencimientos más largos. El 2 de julio de 2020 (actualmente la última fecha disponible en la base de datos de la Fed), el valor acumulado de estos préstamos fue de U$D 11,23 billones. Los préstamos están garantizados principalmente por bonos estadounidenses.

Debido a la forma fragmentada en que la Fed publica su información, no es posible saber exactamente qué préstamos estaban pendientes y por cuánto. Pero lo que importa es su enorme tamaño, lo que confirma que los comerciantes de Wall Street estaban al borde de una caída catastrófica antes de que llegara el virus. El 28 de julio de 2021, cuando la Fed anunció la creación de una ‘Facilidad de recompra permanente’, ‘Permanent Repo-Fasilitet‘, o sea un esquema de apoyo semanal de $ 500 mil millones para los 24 principales socios comerciales de la Fed. Con ésto se obtuvo más evidencia del debilitamiento del mercado crediticio.

En un artículo que publiqué recientemente, argumenté que las contramedidas de una próxima caída del mercado se planearon con varios meses de anticipación. Los documentos oficiales indican que nuestros príncipes financieros sabían muy bien que la expansión artificial del flujo de efectivo desde 2008 se estaba volviendo inmanejable, sobre todo porque una contracción económica mundial, en 2019, casi provocó bajones en Alemania, Italia y Japón, mientras que desde el Reino Unido, China y otras economias mientras que desde Gran Bretaña, China y otras economías llegaron señales inquietantes.

Por lo tanto, es razonable suponer que en lugar de arriesgarse a un colapso abrupto y catastrófico, las élites comenzaron a controlar el desastre, podría decirse, llamando a la ambulancia con anticipación. Como hemos visto, cuando el mercado de repos de Wall Street se congeló a mediados de septiembre de 2019, la Fed recetó una dosis más alta del mismo medicamento. Una extensión histórica del estímulo monetario a los préstamos repo. Pero esta vez, al amparo de la pandemia. Si avanzamos rápidamente hasta enero de 2022, todavía se aplica la misma lógica: la «crisis del corona» todavía tiene la función de una medicina tranquilizante para la economía global, que se está hundiendo bajo montañas de déficits insostenibles y deudas despiadadas.

Es importante tener claro el tamaño de la dimensión monetaria de la que estamos hablando aquí. En agosto de 2019, BlackRock (el todopoderoso fondo de inversión ya llamado «Cuarto Gobierno») publicó un documento rector donde la Fed mostraba una salida a la «dramática recesión» que se avecinaba. Esto hizo un llamado de atención a la Reserva Federal de EE. UU. para que implemente una política monetaria «innovadora» en la que enormes cantidades de dinero se extraigan directamente del aire y se entreguen «directamente en manos de usuarios públicos y privados». Este plan «directo al grano», que según BlackRock debe hacerse «permanente», se inauguró un mes después como respuesta a la crisis del mercado de repos. Desde entonces, y especialmente desde la llegada del virus, el saldo de la Fed ha aumentado en casi 5 billones de dólares, un aumento extraordinario incluso si se compara con la operación de rescate QE de finales de 2008. Y para entender el aspecto global de este aumento, hay que sumar a los billones que han creado otros bancos centrales de todo el mundo, y programas de estímulo fiscal, como el ‘dinero helicóptero’.

Como ha explicado John Titus, lo importante no es solo la naturaleza cuantitativa sino especialmente lo cualitativo de la maniobra monetaria de la Fed. A lo largo de la historia de la Fed (fundada en 1913), nunca ha habido una correlación directa entre la impresión de reservas del banco central y la circulación de dinero en los bancos comerciales. Pero desde septiembre de 2019, las nuevas reservas creadas por la Fed se han multiplicado dólar por dólar como depósitos en 4.336 bancos comerciales de EE. UU. En otras palabras, el aumento del balance de la Fed se corresponde directamente con el flujo de caja general de la economía: exactamente la medicina monetaria que ordenó BlackRock, y que fue objeto de una ‘force majeure’ unos meses después, gracias a una ‘crisis de salud global’ que todavía funciona como un seguro de vida para los mercados financieros. En última instancia, no importa en qué medida se superponen la estrategia «directa al grano» y los programas masivos de préstamos repo. Lo que hay que señalar es que la casa de las tarjetas financieras estuvo al borde del colapso ya en 2019, y que el virus llegó en el momento justo para desencadenar y legitimar la inundación monetaria con el posterior cambio de paradigma.

Cualquiera que sea la píldora que elijamos tomar, hay tres consecuencias sociales inmediatas e irreversibles del proceso de centralización monetaria que los bancos centrales más poderosos del mundo, en colaboración con el administrador financiero más grande del mundo, manejan: 1) inflación, 2) más deuda y 3 ) un modelo totalitario del capitalismo impulsado por la crisis.

Virólogos de Wall Street

¿Cómo es nuestra cultura macroeconómica? Las características principales se reproducen aquí:

  • Deuda global de más de 300 billones de dólares, en crecimiento exponencial
  • Déficit en rápido aumento en la mayoría de los países
  • Enormes burbujas en los mercados bursátiles, de deuda e inmobiliarios
  • Burbujas astronómicas en el mercado de derivados
  • Inflación creciente con potencial de hiperinflación

Con este trasfondo explosivo, el virus y sus variantes crean historias de portadas cínicas que apuntan a acelerar el manejo autoritario de la dirección implosiva del capitalismo moderno, que no se puede salvar solo con la política económica. La producción implacable de una crisis pandémica es tanto una estrategia defensiva contra el colapso como un ataque a lo que queda de la ‘sociedad trabajadora’, porque permite que las élites usen la inflación para dominar a las personas y empobrecerlas.

A mí me parece que el objetivo primordial es la explosión controlada de la economía productiva y su infraestructura liberal-democrática, que, entre otras cosas, permite la transferencia de capital de la economía real a los mercados financieros. Si bien el sector especulativo ha sido aclamado como el centro absoluto de producción de valor (con nuevos récords del S&P 500, Nasdaq y Dow Jones a fines de 2021), la sociedad basada en el trabajo termina muy endeudada y pobre. El desajuste entre la euforia del sector financiero y una economía real en caída libre sugiere que manejar la depresión a través de una «crisis de salud» excesiva es mucho más práctico para las élites que tener que asumir una recesión socioeconómica de proporciones bíblicas.

En resumen, el dominio global del virus en los últimos dos años nos dice que el capitalismo está dispuesto a hacer «cualquier cosa» (como acertadamente lo expresó Mario Draghi en 2012) para posponer la redde rationem (rendición de cuentas). Por lo tanto, es un engaño pensar que las autoridades, clínicas de salud y los medios de comunicación funcionan de forma independiente. Se trasluce que lo que ellos hablan es sobre el poder económico y financiero. Las consecuencias las dejan para los teóricos de la conspiración, como si de repente estas se extinguieran como los dinosaurios, o mutara en filantropía.

Si nos preguntamos cómo se crean las ‘variedades virulentas potencialmente mortales’, solo podemos preguntarle al mercado. Los mejores virólogos trabajan en Wall Street. Hay especuladores bursátiles ahí, que un mes antes de que apareciera el omikron ya sabían que se iba a volver a repetir el horror del corona. Esto se puede ver en el aumento de precio de las acciones en la categoría «Quédate en casa». Más claro que con sus predecesores, es obvio que Omikron no tiene nada que ver con la pandemia. De hecho, como afirma Geert Vanden Bossche, al actuar como una «vacuna en formato de virus», representa «una oportunidad única para comenzar a construir inmunidad colectiva», una oportunidad natural que será destruida por otra campaña de vacunación masiva. En cualquier caso, la grotesca brecha entre el efecto real de la variante y las medidas represivas tomadas contra ella solo puede explicarse desde la economía: Omikron es otra herramienta para el poder financiero.

Con esto quiero decir que su tarea inmediata es controlar el pico inflacionario en el corto plazo, ya que la nueva campaña del miedo frena el consumo y el gasto, y así impide que la enorme inyección de dinero en el sector financiero circule como demanda real en la economía. Esto permite que los bancos centrales continúen con su objetivo más o menos metafísico de imprimir dinero, manteniendo vivos los mercados financieros llenos de valores tóxicos (desde MBS hasta derivados complejos), empresas zombis y cantidades monstruosas de deuda pública. Dicho de otro modo, los bancos centrales están inundando el sector financiero con dinero digital para evitar subidas significativas de los tipos de interés. Tienen que hacer esto porque solo la idea misma de un aumento serio en las tasas de interés hará estallar varias bombas de relojería en estos mercados, donde todo se trata de la disponibilidad de efectivo barato.

En las condiciones creadas por un capitalismo de funcionamiento mínimo, se combate la inflación precisamente elevando el precio del dinero. Pero en un momento frágil y extremadamente endeudado, esto no puede suceder, porque los mercados que se sustentan en una estimulación constante con dinero simple sufrirán enormes pérdidas. Un aumento en las tasas de interés desencadenará reacciones en cadena en un sistema global que está impulsado más por la especulación que por el PIB. Por un lado, la impresora de dinero debe seguir imprimiendo para inflar el mercado financiero, por otro lado, la inflación resultante en el mundo real debe «manejarse con precaución» para evitar el caos social.

Un breve resumen: las variantes tipo Omikron son, en su mayoría, medidas deflacionarias destinadas a mantener y continuar la política monetaria laxa de los bancos centrales y evitar que las tasas de interés suban, lo que destruirá los balances de la mayoría de las compañías financieras y comprometerá la deuda pública y la financiación de esta. Por supuesto, la deuda del gobierno y el capital monetario especulativo están estrechamente vinculados. Una devaluación dramática de la superestructura financiera socavará la capacidad de los estados para financiar sus operaciones. Esto es muy evidente con países como Italia y Grecia, que han utilizado las medidas más draconianas contra Omikron, por lo que pueden exigir apoyo financiero adicional: desde la extensión de las ayudas estatales y PEPP (ECB (Banco Central Europeo) (Programa de Compras de Emergencia debido a la Pandemia – En inglés: Pandemic Emergency Purchase Programme), y la renegociación con el Pacto Europeo de Estabilidad y Crecimiento. (En inglés: Europeiske Stability and Growth Pact).

Pero debido a que en el capitalismo NO existe algo llamado almuerzo gratis, este loco escape de las consecuencias de la deuda significa más pobreza y austeridad para casi todos. La clase media se carga de deudas porque está desesperada por mantener su estatus. Es por esto que las variantes se utilizan para hacer frente a un cambio histórico hacia lo que parece ser un tipo neofeudal de capitalismo envejecido regido por el señoreaje monetario, y cuya duración bien puede superar cualquier esperanza optimista de transformación radical.

Inflación: Pecado Privado y Virtud Pública

He argumentado que el capítulo más reciente de la saga del Corona tiene su origen en un esfuerzo concertado para estancar la inflación, que ahora es tan real que incluso el presidente Powell, jefe de la Fed, tuvo que negar recientemente su propia narrativa mitológica sobre la naturaleza transitoria de la inflación. En los EE. UU., la inflación ha subido al 6,8%, la más alta desde 1982. Y si le sumamos los precios de la vivienda, llegamos fácilmente a los dos dígitos. ¿La solución? Por el momento, una variante deflacionaria (por supuesto, también utilizada como arma de distracción masiva), así como el uso de trucos baratos como calcular el IPC (índice de precios al consumidor) sobre datos de 2019-2020 para mantener artificialmente baja la inflación.

La actual subida de la inflación no solo es récord en Estados Unidos, sino también en Reino Unido (+5,1% en noviembre), y es la más rápida de la historia del euro. Crea un dolor de cabeza para Christine Lagarde, del BCE, quien a mediados de diciembre decidió no subir las tasas de interés y suspendió el PEPP (con la promesa de reintroducirlo si la ‘pandemia’ continuará siendo un problema) solo para intensificar el QE tradicional. En otras palabras, incluso en un caso de plus ça change, plus c’est la même eligió. En la medida en que los bancos centrales están encerrados en una determinada política monetaria, el manejo controlado de la inflación parece ser un motor esencial para la narrativa de la pandemia, porque ayuda a debilitar y apoderarse gradualmente de la economía real. La depreciación de la moneda parece ser una función, no un error, con los bancos centrales. ¿Recuerdas el lema del Foro Económico Mundial? ¡No tendrás nada y te encantará! En resumen, lo que está pasando ahora no es un accidente, está planeado.

La inflación es, por lo tanto, útil para controlar la transición totalitaria a una sociedad global de dos partes donde un grupo muy pequeño controla la oferta de dinero, mientras que el resto es sometido a través de la pobreza, el control y el miedo. Esta, en pocas palabras, es la dirección criminal del capitalismo moderno. Y la inflación también es una herramienta útil contra la deuda del gobierno, porque las cantidades de liquidez inflacionaria con las que llena el mercado amortiguan tanto las tasas de interés como los rendimientos de los bonos. Si la reducción de personal de la Reserva Federal se hace realidad, los rendimientos de los bonos aumentarán rápidamente. Pero, repitamos un punto importante: un estrechamiento significativo sería catastrófico para casi cualquier tipo de valor y, por lo tanto, no duraría mucho. Es por eso que ahora nos están vendiendo una falsa recesión, ya que el balance de la Fed en realidad ha aumentado desde que Jerome Powell anunció que reduciría la ayuda pandémica en noviembre de 2021. Esto demuestra que el único curso de acción posible para las élites es pretender públicamente combatir la inflación, mientras en privado continúan alimentándola.

Después de dos años de incesantes ataques a nuestra inteligencia, hasta los más fieles cruzados de la narrativa oficial deberían tener el coraje de admitirlo: Covid-19 es el nombre de una respuesta coordinada a una explosión sistémica cada vez más difícil de manejar. La extensión surrealista de la pandemia nos muestra que sociedades enteras han sido rehenes de la reproducción de valores ficticios en el sector financiero, donde parece que sólo la imaginación pone límites. Pero el precio de los mercados en constante crecimiento es una variedad infinita de variantes, programas de vacunación cada trimestre, ola tras ola de terrorismo de los medios y toda una colección de medidas de emergencia tipo Kafka donde la intención es 1) Mantener la impresora de dinero corriendo mientras se suprime la economía real, 2) hacernos vivir sumisamente, frente a una supuesta fuerza mayor; y 3) distraernos de lo que sucede en el Olimpo de las finanzas, donde se juega el verdadero juego de nuestros destinos.

Como todas las guerras, la ‘guerra contra el corona’ puede justificar la presión monetaria y las bajas tasas de interés, que a su vez provocan inflación. Pero hoy esta lógica solo puede resolverse a través de la centralización del flujo de dinero. En términos capitalistas, no hay otra solución. Esto se debe a que las presiones inflacionarias actuales, que implican la devaluación del dinero y la eliminación del poder adquisitivo, no son el resultado evidente de una crisis de la cadena de suministro, como nos han dicho. En cambio, es el resultado inevitable del uso excesivo de dinero ficticio, que ahora está a punto de causar un accidente desagradable.

Pero además de su función deflacionaria, las variantes también juegan un papel ideológico agresivo: también crean el caldo de cultivo ideal para lazos sociales aún más estrechos. Si todo va según lo planeado, la mayor parte de la humanidad pronto se verá reducida a esclavos del dinero, que nuestros benefactores presentarán como la única solución a una Gran Devaluación que ya no podrán ocultar.

Por eso deben entrenarnos para vivir atemorizados y obligarnos a interiorizar la nueva normalidad como un estado de prédica total, ansiedad masiva y caos. En la fase actual, no se deben permitir discusiones sobre las razones financieras.

Manejar lo inmanejable

Seamos claros sobre lo que implica el panorama general: la economía nunca más podrá volver a los niveles de crecimiento necesarios para la reproducción social, a menos que la reproducción se reduzca a un nivel inferior a través de la destrucción controlada de la sociedad trabajadora. Durante años, hemos estado cultivando una economía falsa, basada en el gasto público respaldado por adquisiciones de valores por parte de los bancos centrales y tasas de interés bajas. Esto no tiene nada que ver con el crecimiento real. Por lo tanto, debemos olvidar el pasado: los días de gloria del capitalismo socialdemócrata han terminado definitivamente. En un contexto liberal, ya no se puede esperar un crecimiento suficientemente genuino para la reproducción capitalista en nuestro mundo. Esto obedece a una razón intrínseca y objetiva, que solo se aclara si observamos el desarrollo histórico de nuestros métodos de producción: desde la década de 1970, el trabajo creador de valor ha sido gradualmente aplastado por el propio capital a través de su alianza sagrada de ciencia y tecnología, gobernado por la competencia, una desventaja autoinfligida que el funcionario detrás del ‘capitalismo de crisis’ se niega obstinadamente a enfrentar.

Debido a la era de lo que Keynes llamó ‘desempleo tecnológico’, (que incluye el subempleo y todo tipo de dumping salarial), es imposible que el capital con un grado creciente de composición orgánica exprima suficientes plusvalías (tanto relativas como absolutas) fuera del trabajo asalariado, que nuevamente es la razón por la que tiene que lanzar su cabeza primero en un mundo financiero mágico, donde el dinero mismo tiene que hacer el trabajo. Como es bien sabido, Marx predijo este estado con su teoría de la ‘tendencia decreciente de la tasa de ganancia’, explicada en el tercer volumen de El Capital. Pero no pudo predecir el efecto implosivo que acompaña al crecimiento exponencial del sector de la automatización, que hoy se manifiesta como la dependencia patológica que las economías, los estados y, por lo tanto, sociedades enteras tienen montañas de dinero ficticio que finalmente es destruido por la devaluación. Es probable que se produzca un colapso financiero cuando el mercado de deuda (que impulsa todo el sistema) se derrumbe, lo que a su vez provocará un pico incontrolable de la tasa de interés, y el dólar y otras monedas fiduciarias en todo el mundo se evaporarán.

En la actualidad, este resultado está siendo pospuesto con métodos autoritarios. Como hemos visto, la aceleración del control monetario, desde septiembre de 2019, ha sido posible gracias al congelamiento de la economía real a través de la simulación de pandemia. Al hipnotizar a las masas con dosis interminables de fobia al virus y al someterlas a arresto domiciliario mientras esperaban una cura milagrosa (que resultó ser milagrosa principalmente para las grandes farmacéuticas), nuestras élites políticas, gobernadas por la élite financiera, han permitido a los bancos centrales restituir el sector financiero para manejar el monstruo inflacionario.

Tras las fallidas políticas neokeynesianas (consumo público) y neoliberales (austeridad y desregulación del mercado), hemos llegado a la etapa del ‘capitalismo pandémico’, al que pronto seguirán otros intentos tiránicos de lidiar con lo inmanejable. En jerga capitalista, la soberbia financiera es la consecuencia inevitable de la incapacidad del capital (que aumenta y empeora) para crear nuevos tipos de plusvalías, un síntoma con consecuencias tan traumáticas que hacemos cualquier cosa para evitar enfrentarlo. Pero la prolongación de los estados de excepción no nos salvará del choque, que probablemente se comportará como un accidente controlado, de arriba abajo. Las élites saben que una repentina explosión hiperinflacionaria conducirá a olas incontrolables de malestar social. Pero también saben que pueden tratar de lidiar con la recesión económica a través de la maximización de la crisis y la esclavización gradual de las masas temerosas.

Por lo tanto, debemos prepararnos. Por ejemplo, construyendo redes y sociedades autónomas, que no dependan de un modelo de reproducción social que se está desintegrando (y por lo tanto cada vez más violento). La política, tal como la vivimos hoy, está ahora totalmente sujeta a los dogmas económicos, y por lo tanto privada de todo poder liberador. La izquierda política se ha tomado la pastilla azul, según Franco «Bifo» Berardi, y solo puede ofrecer perspectivas falsas:

«No hay salida política del apocalipsis. Durante treinta años, la izquierda ha sido la herramienta política más importante para la ofensiva ultracapitalista, y cualquiera que confíe en la izquierda es un idiota que merece ser traicionado, ya que la traición es la única actividad que la izquierda es capaz de realizar con gran competencia».

Título original: PÍLDORA ROJA O PÍLDORA AZUL? VARIANTES, INFLACIÓN Y DEMOLICIÓN CONTROLADA DE LA SOCIEDAD

La crisis por el corona ha provocado una explosión de deudas.

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Publicado en: steigan.no – 2. Enero 2022 – Trad.: noruego.today

La mayor caída de la deuda en cincuenta años

En los países más desarrollados, la deuda pública ha aumentado de alrededor del 70 por ciento del PIB en 2007, es decir, antes de la crisis financiera anterior, al 124 por ciento del PIB en 2020, es decir, el segundo año de esta crisis financiera. Así se afirma en un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La deuda privada ha aumentado de forma más moderada del 164% al 178% del PIB.

A principios de 2021, la deuda total mundial era de 226 billones de dólares, o lo que es igual: 226.000 millones de dólares. La deuda pública aumentó tanto en un año como en dos durante la crisis financiera. La deuda privada aumentó el doble que durante la crisis financiera.

El FMI escribe:

-El gran aumento de la deuda se justificó por la necesidad de proteger la vida de las personas, preservar los puestos de trabajo y evitar una ola de quiebras. Si los gobiernos no hubieran tomado medidas, las consecuencias sociales y económicas habrían sido devastadoras.

Y esa es exactamente la razón fundamental. Pero sabemos que el gran aumento de la deuda comenzó antes de la «pandemia» y que fue motivado por algo completamente diferente: a saber, asegurar el capital financiero.

Como lectores habituales de steigan.no saben, hemos señalado que la nueva explosión de la deuda comenzó después de una reunión del G7 en Jackson Hole, Wyoming en 2019. Entonces quedó claro para la élite financiera que se estaba gestando una nueva crisis financiera, y el gigante financiero BlackRock, que de facto tomó la iniciativa en la reunión, creyendo que esta crisis requeriría medidas que uno «nunca antes había visto». Presentaron un plan sobre cómo se debe hacer esto.

El plan fue presentado en el documento:

Hacer frente a la próxima recesión: de una política monetaria no convencional a una coordinación de políticas sin precedentes. (Trad.: Dealing with the next downturn: From unconventional monetary policy to unprecedented policy coordination).

El documento señaló que diez años de «flexibilización cuantitativa» no habían logrado crear las condiciones para un nuevo crecimiento. Los bancos centrales habían inyectado enormes cantidades de dinero digital en la economía, pero aún no había señales de que se aliviaría. El nivel de la tasa de interés continuó siendo cero o por debajo de cero. Por lo tanto, en la crisis financiera que se estaba gestando, no habría suficiente margen de política monetaria para hacer frente a la próxima recesión, escribieron los máximos de BlackRock.

El plan de BlackRock era difuminar la línea entre las políticas presupuestarias de los estados y las políticas fiscales de los bancos centrales en lo que llamaron una medida «sin parangón».

Los autores escribieron en el Libro Blanco que «en la próxima recesión, la única solución es una coordinación más formal, e históricamente inusual, de la política monetaria y fiscal para proporcionar un estímulo efectivo». A esto lo llamaron «ir de frente».

E inmediatamente después vino la explosión de la deuda.
Un mes después de la reunión de Jackson Hole, Estados Unidos comenzó La Reserva Federal, un programa de apoyo en el que inyectaban cientos de miles de millones de dólares del banco central a la semana a Wall Street. Los propios documentos de la Fed dicen que se transfirieron 215 mil millones de dólares por día o ¡6.230 mil millones de dólares en 29 días!

Luego, BlackRock fue contratado por la Fed, el Banco de Canadá, el Banco Central Europeo y el Riksbank de Suecia para administrar esta política.

En los Estados Unidos, el Congreso envió USD 454 mil millones en un plan de rescate de USD 4.54 billones.

En la Unión Europea EU, la deuda pública aumentó por primera vez al 100% del PIB de la Unión en su conjunto.

Grecia (209,3%), Italia (160,0%), Portugal (137,2%), Chipre (125,7%), España (125,2%), Bélgica (118,6%) y Francia (118,0%).

A fines de 2020, el estado tenía 530 mil millones contra 452 mil millones a fines de 2019, informa Norges Bank.(Banco Nacional de Noruega). Sin embargo, Noruega todavía puede recurrir al Fondo del Petróleo para cubrir el fuerte déficit en el presupuesto estatal.

Para los países «desarrollados» en su conjunto, la explosión de la deuda continuó en 2021 y conducirá a un colapso violento del gasto público, un colapso de los servicios sociales, una fuerte caída de los salarios reales, un debilitamiento de las pensiones y ya lo hemos notado, inflación que Occidente no ha igualado en 50 años.

El capital financiero ha tenido un éxito gigantesco al transmitir toda esta crisis financiera al sector público y a los asalariados comunes, que ya han tenido que pagar una parte de la factura, pero que pronto tendremos una idea de la magnitud de lo que habremos perdido.

Para los capitalistas financieros, en cambio, esta operación ha sido una fiesta de dividendos inigualable…


Leer en español: La Deuda del Coronavirus

Video: «Lo que se pudo y no se hizo para reactivar la economía en Latin America»

Por qué la crisis pandémica es la crisis favorita del gran capital.

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Los pobres, los más afectos durante el Covid-19 | Uniandes
Los pobres son los más afectados por las medidas contra el virus.

Por Tollef Hovig – en steigan.no – Trad.: noruego.today

¿Puede esto ser verdad?

Probablemente sea cierto que la crisis pandémica es la crisis favorita del capital. Durante un facsímil de la portada del periódico noruego Dagens Næringsliv el lunes 9 de noviembre de 2020.

Por qué este es el caso, veremos más de cerca a continuación:

La imagen simple

Para comprender realmente la declaración del titular, debemos echar un vistazo atrás. En varios artículos aquí en steigan.no he explicado el desarrollo del capital desde la transformación de la organización monetaria y crediticia de un patrón monetario a lo que llamo un patrón de cuenta durante la década de 1980. En resumen, después de que el manejo de crédito quedó en manos de los bancos privados, las tasas de interés subieron en la década de 1980 debido a un requerimiento de capital total de hasta 18%, antes de que se equilibrara la demanda y la oferta de crédito y/o capital prestado.

Después de eso, la oferta de capital ha sido mayor que la demanda. Esto ha significado que el volumen de préstamos y/o deuda en los países de altos ingresos ha crecido alrededor de un 6-7% cada año y un nivel de tasa de interés decreciente sobre el capital financiero, por lo que el servicio de la deuda ha sido aproximadamente el mismo.

Esta montaña creciente de préstamos/deudas se ha ido invirtiendo gradualmente en capital de producción (empresas, acciones, etc.) y capital patrimonial (parcelas, viviendas, etc.), lo que ha llevado a una creciente demanda de estas formas de capital, con el resultado de que el precio de estos tipos de capital ha aumentado constantemente.

Esta subida de precios, junto con los dividendos y/o ingresos, ha hecho que los beneficios de estas formas de capital se hayan mantenido muy elevados durante estos 40 años. Cuando la tasa de interés clave del banco central llega a cero, o cae levemente en el lado negativo, este crecimiento del volumen del crédito se detiene. La demanda de capital de producción y riqueza se estancará y disminuirá gradualmente.

Entonces el precio del capital caerá. La única forma de que el capital evite este movimiento es una nueva oferta de nuevo capital financiero, o una reducción en la producción de bienes y servicios, de modo que la relación entre el capital y la circulación de bienes y servicios no disminuya. Si esa relación se reduce, en realidad significará que el precio del capital bajará relativamente.

El cambio a un estándar de cuenta ha significado que todo crédito debe ser lo que podemos llamar «dirigido», es decir, que el crédito debe ir a una transacción real que necesita capital. Si NN pide prestada una suma de dinero para comprar una casa, se aborda el crédito. Es decir si el estado apoya a una empresa viable que ha estado expuesta a un bajón, se aborda el apoyo y/o crédito. Es precisamente esto de que el crédito es dirigido lo que ha hecho que la creciente ‘montaña de deuda’ no haya llevado a la inflación.

Cómo funciona la crisis pandémica

El problema del capital financiero y el capital corriente ahora que la tasa de interés ha llegado más o menos a cero, aparece muy claro. Cuando se detiene la forma tradicional de inyectar capital financiero al sistema a través del aumento de la pirámide de préstamos y/o deuda, ¿cómo se podrá seguir inyectando capital financiero en el sistema para evitar una crisis financiera y de capital corriente?

El mejor y quizás único instrumento para ello son, obviamente, los bancos centrales. Entonces queda la pregunta para el capital de cómo se puede hacer esto de manera concreta. El Foro Económico Mundial y Larry Fink en BlackRock han argumentado que esto se puede hacer explotando el movimiento verde y la crisis climática, pero ahora la crisis pandémica ha resuelto este asunto hasta ahora.

Porque mata dos pájaros de un tiro, barriendo en gran medida las formas de capital sin mucho interés para las grandes empresas y el capital financiero, y permite la creación de crédito a gran escala en el banco central que puede inyectarse en el sistema. No se critica al capital financiero por el apoyo ilegal y los políticos pueden destacarse como los auténticos protectores de los puestos de trabajo y la ciudadanía.

El tamaño del apoyo financiero y/o crédito

Primero veamos las magnitudes de estos movimientos: El PIB mundial en 2019 fue de 87 billones de dólares. De eso, la participación de Estados Unidos fue de 21 billones, la de la UE 16 billones y la de China 14 billones de dólares. Se puede objetar que, dado que mido esto en USD, el PIB de EE. UU. está establecido en un 25% más alto. Si mido lo que realmente se produce, las cifras habrían sido los 16 billones de EE. UU., la UE 13 y China 17 billones, pero ignoremos esto.

En una entrevista del 15 de octubre, New Bretton Woods Moment, la directora del FMI, Kristalina Georgieva, dice que se han invertido 12 billones de dólares en capital financiero (crédito o apoyo), de los cuales los bancos centrales han creado 7,5 billones de dólares. Estos 12 billones representan alrededor del 14% del PIB mundial. Esto corresponde a aproximadamente dos o tres años de oferta crediticia a través del antiguo canal ordinario, un aumento en la montaña de préstamos y/o deuda.

Además, parte del capital de producción se ha reestructurado y se reestructurará, de modo que la relación entre capital y producción de bienes y servicios aumente aún más. Entonces se puede suponer que esta crisis es suficiente para sostener el capital durante 3-5 años sin la necesidad de nuevas entradas masivas de capital financiero o reestructuración de la producción de bienes y servicios.

Si miramos un poco las consecuencias de la crisis a corto plazo, refleja lo que he descrito anteriormente. A continuación, verá un gráfico de las perspectivas de la economía mundial del FMI de octubre de 2020, que muestra el desarrollo en diferentes industrias durante la crisis en la pandemia:

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3. Promedio del crecimiento del valor agregado 2020:H1 – (Cambio porcentual por año).

Vemos que hay dos industrias, K y L, que obtuvieron ganancias durante la crisis: K representa actividades financieras y de seguros, mientras que L representa actividades inmobiliarias. La lista completa se ve así:

En cuanto al efecto sobre la evolución de los precios de las otras formas de capital, podemos tomar una gráfica de la misma publicación, que muestra lo que se llama la relación p/e, es decir, la relación entre los dividendos de las acciones y lo que cuestan. Como se indica en el artículo del FMI, vemos que los precios de las acciones han perdido terreno por completo con el nivel de dividendos durante el período.

Diferentes países y diferentes resultaddos.

No sorprende en absoluto que nuestros comentaristas económicos locales estén satisfechos con el desarrollo. Lo que más te puede sorprender es lo que ha creado esto para el capital: un desarrollo muy favorable.

Tasas de mortalidad en Noruega y EE. UU.

Todos los días estamos llenos de información sobre el corona, corona (yo prefiero estrictamente la vieja canción de Steppenwolf, Corina, Corina), pero veamos las estadísticas de muertes, ya que se presentan en una bonita versión gráfica aquí.

Si miramos las muertes de Noruega este año, en lo que respecta a las estadísticas, que es hasta el 11 de octubre, vemos que en 2020 hasta la fecha ha habido 31.543 muertes. Para el mismo período en 2018, hubo 32.168 muertes. Eso es un 2% menos de muertes este año que en el período correspondiente en 2018. Si miramos el promedio de los años 2015-2019, el número de muertes fue de 31.834, es decir, aún más alto que en 2020, a pesar de que había menos habitantes en Noruega en ese periodo.

Si miramos a los EE. UU., que parecen fuertemente devastados por el covid, entonces el punto de partida antes de que el covid entrara en escena fue un pronóstico de desarrollo anual en muertes como se muestra a continuación:

EE.UU. – Proporción anual de fallecimientos.

En 2020 ha habido 2.405.328 muertes en el período hasta el 27 de septiembre, que es lo más lejos que han llegado las estadísticas para los Estados Unidos. En 2018, hubo 2,123,819 muertes. Si sumamos el crecimiento en la previsión en 1,12% en 2018 y 1,12% en 2020, la cifra en 2018 corresponde a 2.171.658 muertes en el período en 2020. Lo que vemos es que se han registrado 2.405.328 en el período, es decir, algo más de 200.000 más de lo previsto antes de la epidemia de corona.

¿Es raro entonces que la crisis pandémica sea la crisis preferida del capital?

Tollef Hovig
Autor: Tollef Hovig

«Sin dinero en efectivo, vamos derecho a una dictadura digital».

Videos y sucesos destacados.

Advierte el ex jefe de policía sueco que «Sin dinero en efectivo, vamos derecho a una dictadura digital». Foto superior de Nobbot.

De steigan.no. 5 de diciembre 2018. Traducción: C. Milton –noruego.today.
Algunos enlaces en otros idiomas.

El ex jefe de la policía nacional sueca, Björn Eriksson, se opone firmemente a una sociedad libre de dinero efectivo. Foto de fondo: Shutterstock

Los países nórdicos se encuentran entre los países del mundo que van a la vanguardia de eliminar por completo el dinero contante y sonante.

El noticiero Finans Norge (Financiero de Noruega) cree que en pocos años Noruega puede convertirse en el primer país libre de efectivo.

Pero la resistencia a eliminar el efectivo por completo es grande en mucha gente, y por una variedad de razones. El gerente de digitalización Christoffer Hærnes en el Skandiabanken enfatizó el año pasado en una publicación en el periódico Dagens Næringsliv (DN), la importancia de ser consciente de las consecuencias imprevistas de deshacerse del dinero efectivo. Esto es lo que continúa diciendo:

«En Suecia, el ex jefe de la policía nacional del país, Björn Eriksson, es un firme opositor a eliminar el efectivo. Era el jefe superior y corresponde a lo que es el director general de la policía en Noruega. Eriksson es el portavoz del boletín «Kontantopprøret» (trad.: «Insurgencia por el efectivo»), una red de varias organizaciones de interés, sindicatos y particulares que trabajan para mantener el efectivo como método de pago en Suecia.

«De donde ganan el dinero»

Privar a los ciudadanos de la oportunidad de usar efectivo es llevarlos directamente a una dictadura digital. «Los que tienen el monopolio siempre preferirán las tarjetas porque en eso ganan dinero”, dijo Eriksson a la emisora estatal de Finlandia, Yle.

Le preocupa un futuro donde el sistema de pago público, que es pago en efectivo, se desmantele y traspase a favor de los bancos privados».

Comentario: los bancos y los multimillonarios lo empujan.
«Se ha escrito mucho sobre esto en steigan.no. Hemos mostrado cómo los grandes bancos están liderando el camino para eliminar el efectivo». Ver artículo de 2016 en noruego.

El mayor banco noruego DNB quiere eliminar todo el efectivo noruego. – Solo el 6% de nuestros clientes usa efectivo en el transcurso de un día. El tiempo del efectivo ha terminado, dice el vicepresidente Trond Bentestuen, vicepresidente ejecutivo del DNB anota el diario VG (en noruego).

Este lo afirman prácticamente todos los principales bancos. El Banco de Inglaterra hace mucho tiempo lanzó el mismo grito. Los bancos centrales han estado discutiendo durante mucho tiempo la abolición del efectivo, y varios países están tomando medidas para reducir el uso del efectivo. Esto se vocifera como un gran éxito.

La compañía financiera Bloomberg lanzó una campaña política contra el dinero efectivo a través de su periódico en línea. Los argumentos son:

«Son sucios y peligrosos, difíciles de manejar y caros, anticuados y muy análogos».

Los bancos centrales están discutiendo la implementación de prohibiciones del efectivo, escribe Deutsche Wirtschafts Nachrichten.

A partir de marzo de 2015, el gran banco Chase impuso restricciones al efectivo en algunos mercados. Y también introdujo la prohibición de tener efectivo en cajas bancarias.

Francia ha introducido una serie de restricciones al dinero en efectivo:

En Suiza, hay una propuesta para introducir «mordidas» al efectivo.

Reducir el uso de efectivo es una alta prioridad para Alemania y Francia. Oficialmente sería una lucha contra el terror y la economía ilegal. Pero en realidad, se trata de la posibilidad de introducir tasas de penalización a los ahorros, escribe Deutsche Wirtschafts Nachrichten.

Comentario de steigan.no:

«que se trate de una lucha contra el dinero negro y el lavado de dinero da risa. La verdadera economía negra del mundo está dirigida por los grandes bancos y corporaciones multinacionales. En los Estados Unidos, el Bank of America, Citigroup, JPMorgan Chase, Wells Fargo, Morgan Stanley y Goldman Sachs, digamos los realmente grandes bancos, utilizan 395 conocidos paraísos fiscales para evadir impuestos».

Bill Gates a la vanguardia de la sociedad libre de efectivo.

La lucha contra el efectivo ha sido un elemento básico en la agenda del club de multimillonarios del Foro Económico Mundial durante varios años. Uno de los que ha estado a la vanguardia de esto es uno de los hombres más ricos del mundo, a saber, Bill Gates. En India, junto con USAID (es decir, el Departamento de Estado de EE. UU.), El Foro Económico Mundial, Visa y MasterCard, están tratando de hacer del país una sociedad libre de efectivo.

La Fundación Bill y Melinda Gates también es un participante destacado en la «Better Than Cash Alliance» (Trad.: «Alianza mejor que el dinero efectivo») junto con la Fundación Ford, la Fundación Clinton, la Fundación Citi, la Red Omidyar (eBay), Coca Cola, USAID y las Naciones Unidas.

La dictadura digital.

El ex jefe de policía Björn Eriksson advierte contra la dictadura digital. Puede sonar drástico, pero tiene razón. La eliminación del efectivo pone un poder absoluto en manos de quienes controlan el dinero digital. Este poder se puede usar draconiano y se usará. Tome una experiencia simple del año pasado. Las «redes sociales» han demostrado que pueden prohibir a las personas y opiniones que no les gustan.

Y el siguiente paso de los grandes monopolios es trancarte los ingresos. Es muy simple. Simplemente bloqueando tu cuenta bancaria o invalidando tu tarjeta de crédito. ¿Realmente pueden hacer eso? Sí, no solo pueden, ya han comenzado. Recientemente, Mastercard dictaminó que el autor Robert Spencer en JihadWatch debería ser excluido del servicio de pago de Patreon.

No se le dio ninguna explicación y no tuvo ningún derecho a reclamar. Spencer es considerado por muchos como «islamofóbico». El asesino y terrorista noruego Anders B. Breivik lo citó en términos generales, por lo que no es exactamente alguien a quien gente de izquierda querrá tener como un héroe.

Pero aún así, no está condenado por nada, excepto por un juez extrajudicial en Mastercard, un «juicio» al que no tiene acceso. Incluso si a uno no le gusta el hombre y lo que representa, deberíamos saber a dónde vamos si es el capital monopolista quien dé y quite los derechos de la gente. Si solo se acepta en el caso de Spencer, pueden luego «sancionar» a grupos de acción como ambientalistas og los oponentes de las OGM o los sitios anticapitalistas en línea en la próxima ronda, o los sindicatos, o las personas que les critican.

Si actores en el sistema del poder político que tienen control sobre el sistema de pago digital quieren ‘joderte’, pueden invalidar tus códigos de pago. Entonces no podrás comprar pan, pagar el alquiler o la electricidad, ni comprar el boleto del autobús o usar tu teléfono. Te convertirán en un paria sin siquiera tener la oportunidad de conservar la vida.

¿Cómo fluirá el capital después de la pandemia?

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Tollef Hovig.

Autor: Tollef Hovig -1. Abril 2020.
Tomado de steigan.no – Traducción noruego/español: C. Milton noruego.today
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Actualmente se está escribiendo mucho sobre la pandemia del Corona, paquetes de ayuda personas desempleadas, peligros de bancarrota, trabajadores de salud desgastados, muertes y todo lo que sucede en el mundo real o lo que el titular de los periódicos sugieran en el escenario actual. Por lo tanto, puede ser útil tener un pie en el suelo para ver lo que sucederá detrás del telón y comprender mejor cómo esta crisis afectará a países de altos ingresos como Noruega.

En general, las crisis financieras están relacionadas principalmente con el capital financiero, pero no esta vez. Esta crisis difiere de la crisis financiera y las crisis ordinarias en que es principalmente el capital de producción es el que se ve afectado. En particular, es el capital de servicio más intensivo y pobre en capital que se ve afectado. En esa área de la producción, muchas personas viven del pan diario que ganan y el camino hacia el abismo es corto. Sectores del capital del área transporte, especialmente las aerolíneas y los cruceros, también están en la primera línea de los afectados. Gradualmente, los problemas también se extienden a otras partes del capital de producción. Algunas empresas tienen una alta ausencia de personal por enfermedad, otros tienen que estar en casa para cuidar a los niños, algunas empresas experimentan caídas en la demanda, etc.

La actual crisis pandémica denota mucho más claro que una crisis financiera las diferencias entre las tres formas de capital en la sociedad. En general, la crisis financiera es un problema para los bancos centrales, los bancos privados y el gobierno, mientras que la vida de la gente común sigue casi normal. Sin embargo, durante la crisis del Corona, es el capital de producción y la vida de la gente común lo que da un vuelco, mientras que el capital financiero va primordialmente casi normal.

Tanto las compañías como los empleados luchan, y ¿cómo luchan? después de todo, pagando intereses, cuotas, alquileres y todo lo demás, mientras otras personas sin trabajar siguen teniendo ingresos. La diferencia entre los que ganan dinero con el sudor de su trabajo y los seguidores de la gran idea del capitalismo de ganar dinero sin trabajar se hace muy clara de inmediato.

Son dos mundos completamente diferentes, en uno están todos los que tienen que trabajar por el dinero, en el otro están todos los que no trabajan pero siguen ganando dinero. El dinero que se otorga como paquetes de ayuda para el capital de producción pronto desembocará en las arcas del capital financiero como pago de préstamos, o como capital de ganancia por pago de alquileres. En todos los países de altos ingresos, los paquetes de ayuda se otorgan a un ritmo vertiginoso. Corea del Sur duplicó su paquete de ayuda a NOK 900 mil millones hace unos día atrás. De lo cual NOK 450 mil millones, o sea las 3/5 partes irían a pequeñas y medianas empresas (PYMES), mientras que los 2/5 restantes irían a bonos estatales y otros valores. (nota: 1 USD =10,594 NOK (coronas noruegas).

Estados Unidos ha asignado rápidamente NOK 20 mil millones y se asignarán más. Noruega NOK 300 mil millones, etc. Para comprender lo que sucede detrás del telón, es necesario comprender cómo se genera este dinero, cómo circula y cuáles son las futuras consecuencias.

¿Cómo se hace este dinero?

En el periódico noruego Klassekampen del sábado 28 de marzo, los economistas Randers y Moe tienen una crónica cuyo contenido es que los bancos centrales de los diferentes países pueden imprimir billetes, ya que fácilmente pueden crear dinero presionando una tecla en la computadora. Esto es muy cierto para aquellos países que tienen su propio Banco Central. Los bancos centrales pueden crear crédito con solo tocar un botón. De lo que los cronistas no dicen nada es de las consecuencias de la impresión de este dinero.

Cuando los bancos centrales ganan dinero, con solo apretar un botón de computadora, el saldo del banco central crece, es decir, publican un «ingreso» y un préstamo del crédito que crean. Lo mismo sucede cuando el banco central imprime monedas y billetes ordinarios que se ponen en circulación. Dicho dinero también se registra como un préstamo.

Para aquellos países que son miembros de la Unión Europea (UE) y tienen el euro como moneda, esta opción está cerrada porque ya no tienen bancos centrales nacionales. Esa es la razón de la disputa entre Italia y Alemania. Italia quiere que el Banco Central Europeo (que está en Alemania) imprima dinero para que el estado italiano puede pedir préstamos a bajo precio. Alemania se niega a hacerlo, porque durante muchos años han tenido, y todavía tienen, un gran excedente de exportación. Venden más bienes de los que compran. Este excedente de exportación ha llevado a grandes acumulaciones de capital en Alemania, que le conviene prestar a otros.

Han prestado sumas enormes a países del sur de Europa, y especialmente a Italia. Y quieren mantener altas las tasas de interés de estos préstamos. Si Italia recibe ahora préstamos de crisis baratos del banco central de la UE, la tasa de interés sobre el capital de préstamos de Alemania a Italia se verá presionada. No les interesa eso, pero si ignoramos los problemas particulares en la UE, los cronistas de Klassekampen tienen algo de razón.

¿Cómo circula y funciona este dinero?

Echemos un vistazo a cómo funciona este dinero en circulación. En el pasado, es decir, antes de la década de 1980, antes de que el sistema de dinero y crédito en los países de altos ingresos cambiara del estándar monetario a lo que yo llamo el estándar de cuenta, el Estado podía usar dinero en efectivo que el mismo Banco Central imprimía.

Las transacciones en la sociedad se realizan hoy según los estándares de la cuenta corriente a través de cuentas en bancos, solo el 2-3% se realizan en efectivo, mientras que anteriormente en el sistema monetario, las transacciones se realizaban principalmente en efectivo. Así es como las cuentas tienen números visibles que se pueden mostrar, ya no hay billetes anónimos. Por lo tanto, los estados deben ponerse a la cola de préstamos como casi todos los demás cuando tenían su cuenta corriente. Si echamos un pequeño vistazo estadístico a este cambio, se refleja en el desarrollo de la deuda pública como se muestra a continuación:

La gráfica refleja el desarrollo de la deuda pública.

Vemos cómo estalla la deuda pública cuando el sistema de dinero y crédito se reestructura a principios de la década de 1980 en esta muestra de países de altos ingresos. Esta tendencia es similar en casi todos los demás países de altos ingresos. En Noruega tenemos el Fondo del Petróleo, lo que nos ha llevado a una situación atípica. Pero los estados en los otros países de altos ingresos deben pedir dinero prestado a varios prestamistas diferentes, tanto en el país como en el extranjero. Una de las formas más importantes de endeudamiento es que venden bonos del gobierno.

Un bono del gobierno no es más que el gobierno que emite un certificado de préstamo, que luego se puede comprar y vender. Como vimos anteriormente, una parte importante del paquete de apoyo de Corea del Sur, como muchos de los paquetes de apoyo de otros países, consiste en que el Banco Central compre bonos del gobierno. Esto puede hacerse directamente por el Estado o en el Mercado de Valores. La compra de bonos del gobierno en el mercado libera capital donde el vendedor lo puede utilizar para otorgar nuevos préstamos.

Una parte importante del paquete de apoyo funciona precisamente de esta manera, el Banco Central presta dinero al Estado. Entonces la deuda pública aumenta aún más. Uno podría preguntarse si es un gran problema, cuando la renta de los bonos del gobierno en Alemania en 2019 es ligeramente negativa, sobre esto he escrito antes. Pero volveré a eso. El banco central también puede prestar dinero a las empresas directamente, mediante la compra de bonos (certificados de préstamos) emitidos por las empresas. La otra mitad del paquete de apoyo de Corea del Sur debe ir a este u otros tipos de documentos de valores, como los fondos mutuos o similares. Y así mantener altos los precios de las acciones.

Esta es la forma en que mayoritariamente se utilizarán los paquetes de ayuda o apoyo. Una proporción menor se gastará en apoyar a todas las personas despedidas y desempleadas que sufren la crisis. Entonces, lo que sucede es que parte del dinero que se destina va a los empleados, una parte algo mayor que se destina a las pequeñas empresas, y otra aún mayor que se destina a las grandes empresas de transporte terminarán en el arca del capital financiero con bastante rapidez, junto con la parte de los paquetes de ayuda que los estados usarán para apoyar directamente al capital financiero. Así es como funcionará la circulación del dinero detrás del telón. El estreñimiento en circulación que surge en el capital de producción será ayudado por los bancos centrales que crean más crédito (o imprimen más dinero como lo describen Randers y Moe). Este es dinero que desemboca en el capital financiero en un tiempo relativamente corto. El capital financiero, por su parte, experimentará algunas pérdidas como resultado de una serie de quiebras en el capital de producción, pero con la ayuda por la crisis, el apoyo le vendrá muy bien. El número de empresas que quiebran en el capital de producción dependerá del tamaño de los paquetes de ayuda otorgados.

¿Cuáles serán las consecuencias a largo plazo?


¿Cuáles serán las consecuencias para la comunidad «detrás del telón» cuando termine la crisis de Corona?
La primera consecuencia es que la comunidad queda más endeudada a través del estado. Los estados deben prestar dinero a los paquetes de crisis, aunque el préstamo provenga de su propio Banco Central.
Se parece un poco a Trump, que presta dinero al Estado de EE. UU. para pagar recortes de impuestos a los más ricos, y el Estado se lo presta a los ricos. En el caso de la crisis del Corona, los paquetes de ayuda a través de la circulación terminan rápidamente en las arcas de los propietarios del capital y especialmente los del capital financiero. O sea el Estado presta a los ricos. Un índice de dividendos a corto plazo ahora no cambiará nada. El sistema capitalista está organizado para que las empresas operen con el menor capital posible y el mayor capital de préstamo posible, de modo que los propietarios del capital obtengan el mayor beneficio posible. Luego, los propietarios de capital pueden obtener la mayor cantidad de ganancias año tras año, y cuando se presente una crisis como ahora, pueden permitirse que la comunidad a través del Estado solicite préstamos y pague el déficit. Luego, los mismos propietarios del capital gritan que el Estado está demasiado endeudado y no puede permitirse todas las propuestas de bienestar que la sociedad requiere. Especialmente NO para pensiones caras cuando llega la ola de la vejez.

Debe terminar que la comunidad acepte que el Estado esté usando el dinero de la comunidad entera para mimar a los propietarios del capital.

La segunda consecuencia más grave, es que el aumento en la cantidad de crédito conllevará la impresión de dinero de los bancos centrales y reducirá aún más las tasas de interés. En la fase preliminar de la crisis, las tasas de interés para muchos bancos centrales se redujeron a cero, en Noruega a 0.25%, en los EE. UU. a 0%.

La evolución del aumento del crédito significará que es poco probable que la tasa de interés vuelva a subir, lo más probable es que se mantenga baja. alrededor de cero y ocasionalmente caerá muy por debajo. Cuando se trata de tasas de interés sobre el capital de producción, tendrá un golpe dramático cuando las empresas comiencen a quebrar. Imaginemos que el capital de producción total en un país consiste en la suma de todas las empresas involucradas en la producción. Cuando esta suma aumenta a través del crecimiento o las ganancias, hay una tasa de interés positiva. Cuando esta suma se reduce, hay una tasa de interés negativa.

Cuando las empresas quiebran, la suma del capital de producción se reduce. Si la ola de bancarrotas en partes del capital de producción es mayor que la ganancia en las otras partes, obtendremos una tasa de interés negativa. Esta puede ser la situación por un tiempo, dependiendo del tamaño de los paquetes de ayuda por la crisis. En cualquier caso, nos enfrentamos a una situación en la que un mal (aumento de la cantidad de crédito) ayudará a otro mal (quiebras en el capital de producción). La suma de estos dos será, en cualquier caso, una tasa de interés decreciente para el capital en su conjunto. Si esto se hace aumentando los volúmenes de crédito o aumentando el número de quiebras, solo importa para la distribución entre el capital financiero y el capital de producción.

Se puede suponer que la economía «en la escena» mejorará nuevamente después de que termine la crisis, pero para cada nueva crisis, los países de altos ingresos tendrán menos capacidad de recuperación. Cuando la tasa de interés ronda cero o por debajo de cero, no es posible bajarla aún más sin que el capital comience a reducirse con todas las consecuencias que tendrá.

A medida que se produce un inevitable desarrollo a largo plazo en donde el capital se encoge y cada vez menos gente consigue trabajo, y los que trabajan empeoran cada vez más, habrá entonces muchos que se pregunten si el capitalismo es la forma correcta de organizar la sociedad.

Busque en «search» arriba a la derecha otros artículos de Tollef Hovig sobre la dinámica de la economía actual.

¡Los bancos centrales lanzan todos los escrúpulos por la ventana!

Videos y sucesos destacados.

Ilustración: Shutterstock.
La pompa encuentra su aguja.

De: steigan.no – 24. Marzo 2020 – Traducción: C. Milton noruego.today

En los Estados Unidos, el Sistema de la Reserva Federal FED, anuncia que realizará «compras de soporte ilimitado» de valores. Todos los frenos se soltaron. Se arrojará dinero ‘de mentira’ en todo el mercado.

Extracto:
La Reserva Federal se compromete a utilizar su gama completa de herramientas para apoyar a los hogares, las empresas y la economía de los Estados Unidos en general en este momento difícil. La pandemia de coronavirus está causando enormes dificultades en los Estados Unidos y en todo el mundo. La primera prioridad de nuestra nación es cuidar a los afectados y limitar la propagación del virus. Si bien persiste una gran incertidumbre, ha quedado claro que nuestra economía enfrentará graves interrupciones. Se deben realizar esfuerzos agresivos en los sectores público y privado para limitar las pérdidas de empleos e ingresos y para promover una recuperación rápida una vez que las interrupciones disminuyan. ver la página web del FED. (en inglés).


Se afirma que el apoyo a la compra de valores, como la deuda pública y los bonos de vivienda, ya no tendrá un límite superior. Anteriormente, se planeaba comprar USD 700 mil millones en tales valores. El domingo pasado, la FED redujo su tasa de interés por segunda vez en una semana al rango de 0 a 0.25 por ciento. Esta política de tasa de interés cero es una expresión de la profunda crisis del capitalismo actual, como el comentarista noruego Tollef Hovig ha explicado, (ver nuestro artículo de hoy titulado «La crisis del Corona y una mirada al futuro».

Y ahora, la UE también está reduciendo su política de dar a los Estados miembros la oportunidad de gastar todo el dinero que quieran.

Se espera que el virus de la corona ponga a la eurozona en una recesión este año, y por lo tanto, los gobiernos no quieren estar sujetos a restricciones presupuestarias cuando se introducen medidas para combatir la crisis del corona, escribe Reuters.

En los Estados Unidos, la Fed tenía la intención de comenzar a ajustar su crédito y elevar las tasas de interés, pero la crisis de la corona ha provocado que el banco ponga marcha atrás.

En los Estados Unidos, el ingreso financiero es ahora el 40% de las ganancias corporativas. La «economía real» ha estado trancada durante años. Las ganancias han sido anormalmente bajas, y las corporaciones lo han retomado utilizando la política fiscal para inflar una gigantesca burbuja de deuda sin paralelo. Hemos tenido la burbuja de las puntocom, la burbuja de la vivienda, y ahora tenemos la burbuja de «lo que sea».

Ya en 2018, las corporaciones en los Estados Unidos tenían una burbuja de deuda de más de 9 triillones de dólares, como lo llama el método de conteo de los Estados Unidos. Nosotros decimos 9 billones, que son 9,000 billones. Esta burbuja ha estado buscando una aguja, y ya ahora se ha encontrado la aguja, la crisis de la corona.

Y los bancos centrales ahora están probando un remedio que han probado antes, es decir, billones de nuevos fondos ‘brujos’. Entonces, la medicina para la burbuja es inflar la burbuja aún más grande. No es necesario ser un analista financiero para comprender que esto tiene que estallar. Y cuando realmente estalle, el dólar, el euro, el fondo noruego petrolero y todos los demás castillos de arena se van al carajo!

La crisis del Corona y una mirada al futuro.

Videos y sucesos destacados.

Illustrasjon: Shutterstock


Por Tollef Hovig en steigan.no – 23. Marzo 2020.
Trad. noruego/español: C. Milton noruego.today
Algunos enlaces en otros idiomas.

Tollef Hovig

Durante mucho tiempo ha quedado claro que vendría la recesión del capitalismo. La incógnita ha sido cuándo y cómo. Es fácil desesperar en una situación de crisis como ahora, por lo que para evitarlo puede tener sentido poner una perspectiva generacional sobre su desarrollo, digamos alrededor de unos 25 años.

Dos tipos de ganancias.

Podemos dividir las ganancias en la sociedad en dos categorías principales:
I
Una categoría es la que crea crecimiento económico, lo llamo ganancias de crecimiento.
II
La segunda categoría es mover el dinero entre personas, de modo que las ganancias de uno sean las pérdidas del otro, lo llamo beneficios de redistribución.

La primera categoría se crea cuando uno puede producir un producto o servicio con un costo menor que antes.
La segunda categoría ocurre de varias formas; por ejemplo, cuando se puede producir un producto o servicio particularmente popular y demandado, cuando se reducen los salarios de quienes realizan el trabajo, cuando los ingresos se redistribuyen a través de impuestos y subsidios, o de otras maneras.

Durante mucho tiempo, ha habido una tendencia subyacente en los países de altos ingresos donde una proporción cada vez mayor de las ganancias son las ganancias redistributivas (II) y las ganancias de crecimiento (I) cada vez más pequeñas. Las razones de este desarrollo subyacente las he explicado anteriormente en steigan.no, o bien pueden estudiarse con más detalle en mi trabajo de dos tomos «Forandring» (trad.:»Cambio»), que tiene que ver con factores como el aumento de la proporción de servicios, más prosperidad, industrias etc. (Estos tomos están solo en noruego).

Para remediar la falta de crecimiento de las ganancias, la organización del dinero y crédito en los países de altos ingresos se transformó hace 40 años, de modo que la sociedad pudiera crear un crecimiento basado en la deuda. Los países de altos ingresos han tenido un crecimiento impulsado por la deuda durante 40 años, lo que ha eclipsado el desarrollo subyacente.

La posibilidad de un mayor crecimiento impulsado por la deuda, para los países de altos ingresos, está llegando a su fin. El indicador de esto es el nivel de las tasas de interés en las diversas partes del capital. Como se señaló anteriormente en steigan.no, partes de la tasa de interés financiero cayeron por debajo de 0 en 2019, y ahora, en el momento de la crisis del Corona, los bancos centrales están reduciendo lo poco que les queda de tasas de interés positivas.

Leer: Cuando estalla la tormenta en los países de altos ingresos.@@@
Si observamos el valor del capital bursátil, este ha caído alrededor del 30% en la mayoría de las bolsas de valores y ha vuelto a los niveles de 2016/2017. Esto significa que el rendimiento a través de la apreciación de las acciones hoy es igual a cero en los últimos 3-4 años. Solo queda el rendimiento de los dividendos, tal vez alrededor del 2% anual. En general, esto significa una tasa de interés negativo en acciones en los últimos años.

Hoy también vemos que grandes partes del capital de producción está luchando más duro por las ganancias. Esto es especialmente actual para la parte del sector empresarial que vive de las ganancias de redistribución. Cuando se detiene la circulación, esta parte de la comunidad empresarial lo nota rápidamente.

El crecimiento económico en perspectiva a largo plazo.

Como se mencionó, nos estamos acercando al final del crecimiento impulsado por la deuda, una situación en la que se verá la verdad desnuda en los países de altos ingresos. Esta es una situación que los economistas y estadísticos no han asumido. Piensan en los 25 años que hemos dejado atrás, y piensan que el futuro se desarrollará de la sgte. manera:

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No se imaginan que pueda ocurrir un duro revés.

Sin embargo, el requisito previo para el crecimiento impulsado por la deuda es que haya proyectos en los que invertir y que generen ganancias. Cuando las tasas de interés en las diversas formas de capital, primeramente el capital financiero, son inferiores a 0, por lo tanto serán negativas, tales proyectos ya no existen. Entonces, se acabó el tiempo de crecimiento impulsado por la deuda.

Si observamos la situación desde una perspectiva generacional, veremos que el crecimiento en declive lento conducirá a ganancias en las diversas formas de capital que se acercan a 0, entonces la situación se caracterizará por tasas de interés que caen por debajo de 0, lo que significa que el capital en su conjunto disminuirá, en lugar de ver lo que siempre acostumbrábamos a ver: un aumento del capital.
Cuando la oportunidad de «maquillar a la novia» con un crecimiento impulsado por la deuda desaparece, la tendencia negativa será mucho más rápida de lo que nadie haya visto. Será un super quiebre en la ya baja tasa de crecimiento.


Crisis del Corona o covid-19: ¿se acabará?
La respuesta a eso es por supuesto que sí. Pero la gente piensa con optimismo sobre esto. La crisis del Corona es probablemente solo un problema económico temporal en un crecimiento estable. Probablemente sea como fue la crisis financiera, un bache en el camino, pero que luego se normaliza. Veamos ahora esto desde una larga perspectiva:

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Podemos ver que el crecimiento decayó a principios de la década de 1980 hasta que el crecimiento impulsado por la deuda comenzó a tomar vuelo. Tiene un tope alrededor del año 2000 y luego comienza a caer nuevamente. Nuestra generación actual está viendo una tasa de crecimiento decreciente, a pesar del fuerte crecimiento en economías en desarrollo como China, y a pesar del fuerte crecimiento impulsado por la deuda en los países de altos ingresos.

Esta generación verá tasas de crecimiento en países de altos ingresos que se acercan a cero, la próxima generación verá una tasa de interés negativa y el capital disminuirá. Los países de altos ingresos se recuperarán después de la crisis del covid-19, pero si se desea volver al nivel anterior a la crisis, esta vez es mucho más incierto que en la crisis financiera. Las tasas de capital están mucho más cerca de 0 esta vez. Esta es una realidad que finalmente comienza a filtrarse en la conciencia de los economistas. Comienzan a comprender que las oportunidades para reparar la crisis con lo que han llamado la «caja de herramientas para reparar la economía» está más vacía.

Una mirada hacia el futuro.

La crisis del covid-19 ha llevado a una rápida caída al valor del capital de producción, pero tanto el capital financiero como el capital patrimonial sigue su curso. ¿Cuál es entonces la respuesta de los propietarios de capital a la crisis? La respuesta que dan a esta fuerte recesión nos dice algo sobre cómo responderán cuando comience la recesión de largo plazo.

Sabemos que las ganancias redistributivas están a punto de constituir una parte cada vez mayor de las ganancias. Con el fin de gestionar la redistribución en la sociedad de acuerdo con sus necesidades, los propietarios de capital pondrán mucho más énfasis en su influencia sobre el Estado que antes. Serán mucho más cautelosos al basar las ventajas del mercado y el capitalismo privado, una ideología asociada con las ganancias de crecimiento. No habrán tantos jóvenes elegantes a la última moda que cultivan el liberalismo de mercado y el capital privado. De hecho, Estados Unidos se ha convertido en un Estado de partido único, regido por lo que podríamos llamar el Partido de la élite bancaria.

Este Partido de la élite bancaria tiene seguidores entre republicanos y demócratas. Estos personajes se caracterizan por estar totalmente financiados por este Partido bancario, que para garantizar el mejor control posible sobre el Estado, están probando una serie de actividades paralelas. Una estrategia importante es limitar el derecho a voto a los opositores del partido bancario tanto como sea posible. Otra puede ser expandir un poco más los poderes del Poder Ejecutivo. Últimamente, la crisis del covid-19 es un buen ejemplo de que la expansión excesiva de poderes de los ejecutivos se ha convertido en un clásico en la mayoría de los países.

Una tercera estrategia es la transferencia de la autoridad política nacional a la autoridad supranacional controlada por el banco, del tipo de la UE en Europa o las autoridades federales en los Estados Unidos. La adaptación de la democracia a los intereses de los propietarios del capital se lleva a cabo en varios pasos.

Los más activistas de ellos, como los participantes en el Foro Económico Mundial, quieren que el capital tome la delantera en tantos movimientos supranacionales como sea posible, como la ONU, el Movimiento Verde, etc. para asegurar su influencia sobre los movimientos sociales más grandes. Para qué se debe utilizar esta influencia es, naturalmente, lo suficiente para garantizar que las ganancias de redistribución se deslicen a los bolsillos de los propietarios del capital, de modo que el valor de su capital no se reduzca. Es así que el capital que no gana dinero, o NO tiene ninguna posibilidad de ganar dinero, pierde su valor. Ver el Transnational Institute en español.

La crisis financiera fue el primer ejemplo de la nueva ideología de los propietarios del capital de que las ganancias deberían ser privadas, mientras que los pérdidas deberían ser cubiertos conjuntamente por el estado o los contribuyentes. La misma ideología que los propietarios de capital que dirigen negocios multinacionales como Google, Facebook, Amazon, etc. que les parece muy correcto que no paguen impuestos en los países donde se generan las ganancias, sino que las transfieren a los paraísos fiscales. Un punto de vista que comparten con una gran cantidad de otros propietarios de capital que trasladan las ganancias a los paraísos fiscales. Para estos tipos de propietarios de capital, es importante tener, como hoy en día, autoridades cooperantes, tanto para crear paraísos fiscales como para garantizar que no se penalice el dinero que se traslada allí.

Si miramos un poco hacia adelante en el tiempo, al hecho de que el capital decrece como una situación normal, la necesidad de ganancias redistributivas con la ayuda de este tipo de instrumentos será permanente y tendrá un alcance mucho mayor que hoy. Se puede suponer que esta disminución a largo plazo se producirá en saltos cíclicos frecuentes, y que cada vez que parezca necesario subsidiar a las empresas que han estado pagando dividendos y bonos privados durante unos 20 años, en lugar de utilizar el dinero para construir amortiguadores sólidos contra este tipo de crisis. O bien crear otro método en la gran caja de herramientas de la Hacienda Pública para su redistribución.

Alguien ya ha comenzado a preguntarse qué ganamos con un sistema de este tipo, donde la gran idea es ganar dinero sin trabajar para obtenerlo. ¿Necesitamos realmente dueños de capital con pajitas chupadoras en las billeteras de los contribuyentes? Los pensamientos y el comportamiento de las personas pueden cambiar con bastante rapidez, al menos la crisis del covid-19 así lo ha demostrado. Ya veremos!

Noruega, el reino de las tarjetas de crédito.

Los súbditos noruegos están amasando una deuda de unos 17 mil millones de dólares.

Los ciudadanos noruegos prefieren pagar con tarjetas de crédito en lugar de solicitar préstamos más bajos a sus bancos. Esto es sin duda una manera más cara e insegura para el cliente. Lo emitió el instituto de investigaciones del consumo interno de la población, Forbruksforskningsinstituttet, SIFO su sigla en idioma noruego.

El instituto (SIFO) revela muy claramente que tarjeta de crédito ocasiona los mayores problemas a aquellos que caen en la categoría deudores morosos.

Enorme crecimiento de préstamos de consumo con y sin hipoteca.
El estudio establece que la costumbre de los prestatarios noruegos es de gran volumen, y que son muchos los que pierden el control y no logran pagar sus débitos.

El 32 % de los encuestados en la investigación contestaron que tenían deudas morosas a la fecha. Queriendo decir que o bien ellos han sobre girado su cuenta corriente, o bien fallado a uno o dos préstamos de consumo y/o de la tarjeta de crédito.

En agosto del 2018 SIFO informó que el volumen de préstamos de todos los bancos en Noruega, cajas de préstamos privadas y estatales que otorgan préstamos a la población llegó a la sifra de 336,4 mil millones de dólares.

De acuerdo a la agencia noticiosa digital noruega «E24» se publicó en el registro de morosos (Gjeldsregisteret) en el mes de octubre 2018 que los ciudadanos noruegos deben en conjunto 170 mil millones de dólares. Lo que significa un aumento del 335 % los últimos 11 años.

El ministro de Finanzas, Siv Jensen, y el gobierno están muy preocupados de que tanto las familias como las empresas noruegas hayan tomado muchos préstamos durante el período en que las tasas de interés han sido bajas. Antes de que suban las tasas de interés, la carga se encuentra en un nivel históricamente alto. Foto: (Scanpix / Statsbudsjettet)

1 de 11 personas tienen problemas de cuentas morosas.
Los préstamos hipotecarios normalmente para comprar bienes, como propiedades, automóviles y enseres son del 50 %, mientras que los préstamos no hipotecarios por medio de las tarjetas de crédito son del 35 %.

El volumen de la deuda está concentrada en pocas personas. Aproximadamente unas 200 mil personas reúnen cerca del 60 % de la deuda de consumo. De este 60 % indica el 13 % que tenían 1 o varios préstamos hipotecarios. Sin embargo, los investigadores estiman que la deuda por préstamo no hipotecario es un problema para el 11 % de la población.

El préstamo de consumo es vergonzoso.
A pesar de que el pedir préstamos en Noruega es una rutina normal, muestra la investigación que hay mucha vergüenza relacionada con el préstamo de consumo. El 54 % se avergüenza de tener un préstamo
derivado de la tarjeta de crédito, y el 70 % lo hace del préstamo a plazo. Al otro lado, el 78 % de la población indican que el préstamo para la vivienda es mejor visto por la gente.

La tarjeta de crédito en sí goza de mejor fama que otras formas de pago. Esto se explica como ser más cómodo, flexible y con enlace a bonos y seguros diversos. El investigador Christian Poppe, quien tiene la autoría del informe de SIFO exclama: -Somos un país de las tarjetas de crédito-

Muchas personas hacen malabares con sus tarjetas de crédito.
Poppe agrega que el 87 % de los encuestados afirman tener más de una tarjeta de crédito. Son muchos más que en Suecia, nuestro país vecino, donde el préstamo de consumo es más común.

La mayoría de los noruegos pagan todo el préstamo en su fecha. Sin embargo el informe SIFO dice que el 28% de los prestatarios han acumulado una deuda recurrente. Osea que pagan el valor límite menor o bien menos de la cuenta de la fecha acordada.

Poppe afirma que este proceder indica una alarmante zona gris.
-Uno puede reponer mensualmente el dinero usado en cada tarjeta de crédito que tengas con un monto mínimo, sin que esto signifique que NO pagues. Sin embargo, si tienes varias tarjetas y las pagas de esta manera, entonces estás haciendo malabarismo!-

Y esto lo saben muy bien los bancos, que para ellos es un excelente negocio, pues te aplican rentas más altas.

La investigación de SIFO demuestra también que la tarjeta de crédito es un producto bancario que muchos creen se puede controlar mejor, es más visible y con menor costo que un préstamo a plazo definido. Esto, según los investigadores NO es así. -Con la tarjeta de crédito, no importa qué nombre tenga, puedes hacerte de una deuda mayor en corto tiempo. Al contrario, el plan de pago de un préstamo a plazo determinado en el calendario es lo más seguro- nos dice el sr. Poppe. -Miremos a Inglaterra, donde los estudios a esto mismo muestran que un plan de pago fijo es lo mejor, debido a que este es más visible y controlable para aquellos que no son buenos para manejar su economía. Que los planes de pago a plazo determinado sean vistos como «lo peor», es algo erróneo.-

Si bien es cierto que los noruegos están amasando una gran deuda, no es casual. Es claramente resultado de la misma política neoliberal.
Donde la gente común y corriente cae en la trampa configurada por el capitalismo internacional, donde la gente va y se esclaviza casi voluntariamente.

Los bancos e instituciones arrojan el dinero tras los clientes sabiendo el riesgo del no pago. Porque cuando hay una crisis financiera, no son los bancos ni la oligarquía propietaria quien pierde, sino los ciudadanos todos, con sus pensiones, trabajo, ahorro, seguridad social y hasta con su vida.

Un ejemplo clásico de la situación de endeudamiento y empobrecimiento
lo vemos en Chile, donde la población se ha rebelado contra un sistema
pro neoliberal importado desde los EE.UU. donde la pobreza crece, resultando en más de 40 millones de sus habitantes viviendo en la miseria.

En Chile los estudiantes se movilizan y protestan por la brutal represión del gobierno neoliberal de S. Piñera.




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Crisis bancaria mundial y estancamiento, números rojos en todos los frentes.

Publicado: 12.2.2016

dollar

El año 2016 ha comenzado con números negativos en casi todos los frentes económicos. Los mercados de valores han caído en picada, y no sólo desde enero. En cuanto a la evolución de los precios desde mediados del verano del 2015 se ha producido un descenso en las bolsas de valores de Estados Unidos como el Nasdaq y el S&P 500 han caído más de un 15%. El  11 de febrero de el año 2016 fue otro día de fuertes caídas en las bolsas de valores de Estados Unidos. El Nasdaq no ha estado tan débil desde la crisis financiera. La Bolsa japonesa Nikkei ha caído en un 25%. La Alemana DAX cayó en un 27%. Todo esto de acuerdo con datos en el Wall Street Journal. La Británica FTSE perdió «valores» de 80 mil millones de libras en una semana hasta el 11 de feb. del 2016. Se habla de pánico entre los especuladores.
En Europa se tambalean muchos bancos en el borde del abismo. Incluso el gigante Deutsche Bank está en problemas de funcionamiento. El 2015 informó el banco una pérdida de 7 mil millones de euros. El precio de las acciónes ha caído en un 60% (!) Desde abril del 2015.
El Deutsche Bank no es la única institución financiera más importante de Alemania; es la más importante de Europa. Si el Deutsche Bank se cae se lleva al euro en su caída. En Italia se tambalean los bancos de un desastre a otro. Dos de los bancos en crise son el Banco Popolare y la Banca Popolare di Milano. Probablemente se fusionaran en un intento de unir dos bancos inestables para que se apoyen entre sí.
El banco resultante de la fusión será el tercero más grande después del UniCredit e Intesa Sanpaolo, dos bancos que también están en una situación desesperada.  Y para nuestros lectores fieles, ¿quién creen que es el mayor accionista en los dos bancos? Bueno, no es otro que nuestro viejo conocido BlackRock.
Los bancos centrales han tratado de poner en marcha la economía mediante la reducción de las tasas de interés a cero, o incluso con tasas de interés negativas. El que ha ido más abajo es el Riksbank sueco que bajó a una tasa del -0,5%.
Esto está relacionado con la guerra de los bancos contra el dinero en efectivo. Osea evitar que la gente saque sus ahorros y los ponga bajo el colchón, en lugar de dejar que se encojan en el banco. Los bancos quieren prohíbir el dinero en efectivo, para tener el control total sobre el dinero de los clientes y así tenerlos en su dominio.
Si todo ésto les parece una economía mundial saludable, es tener expectativas extremadamente bajas, amigos/as!

La economía de EEUU se tambalea

Publicado: 2.2.2016 steigan.no & Anders Romelsjo. (trad. noruego.today)

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JP Morgan afirma que el riesgo de recesión en los EE.UU. dentro de tres años va a estar alrededor de 3 a 4, es decir, aproximadamente el 75%.
Las recesiones del capitalismo tienden ahora a venir aproximadamente cada 8-10 años. La última gran recesión fué en el 2008.
Pero del presidente de la Fed, Janet Yellen, dijo que la economía de Estados Unidos está «en camino de una mejora sostenible», y ha elevado las tasas de interés por primera vez en casi 10 años.
El departamento de comercio de los EE.UU. publicó el 28. Enero del 2016 resultados del cuarto trimestre de 2015. Estos muestran que el crecimiento de la economía de EE.UU. va en fuerte retardo. La producción interna creció solo el 0,7%, y los productos industriales varios en un 5,1%. Esto se publica en respectivamente lo medios alemanes Reuters y Deutsche Wirtschafts Nachrichten.
Las cifras muestran que en los EE.UU. el crecimiento ha bajado el último semestre de 2015. El mercado de consumo, que representa más de la 2 terceras partes de la economía de los EE.UU. creció solo el 2,2%, lo que es muy por debajo de su 3,0% en el tercer trimestre. Este es el único punto alegre en el informe trimestral.
Y el alto valor del dólar crea graves problemas para la exportación de productos industriales de EE.UU.
Los EE.UU. no se han recuperado desde la última crisis financiera de 2008. Lo que ha pasado es que han aumentado su deuda y han impreso mas dólares. Se han pasado siete años con prácticamnete cero renta y la emisión de dólares en la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de unos 3700 billones. Osea un aumento total de 6 billones de dólares. Y ésto solo con un aumento del PIB del 2,4%!
Esto significa que a pesar de todos los remedios para mejorar la economía del país, ésta se han vuelto más vulnerable.
Los medios analíticos de la economía escriben:
The Consumer news CNBC: «Por que 2016 se pone cada vez más feo para la economía de Estados Unidos».
CNN Money: «La economía de EE.UU. casi se detuvo a finales de 2015. La manufactura estadounidense, que representa el 10% de la economía, está en recesión y el índice clave de la industria, ISM, ha disminuido durante seis meses consecutivos. El gasto del consumidor fue negativo o estable por siete de los 12 meses del año pasado.
El gran Morgan Stanley cree que la posibilidad de una recesión en 2016 es del 20%. Parece que 2016 será una dura pelea también para la economía de Estados Unidos. Pero Wall Street siempre tiene una carta bajo la manga cuando falla la economía: más guerra.