La nueva normalidad se llama: “guerra contra el terrorismo doméstico”.

Videos y sucesos destacados.

Ya no son solo los “terroristas” extranjeros, sino los “domésticos”….

Publicado en el blog: Midt i Fleisen – Autor: CJ Hopkins – Traducción: noruego.today – 16. Feb 2021 Noruega.

CJ Hopkins Summer 2018.jpg
CJ Hopkins es un galardonado dramaturgo y novelista estadounidense que vive en Berlín.

Si alguien disfrutó de la guerra global contra el terrorismo, ¡le encantará ahora la nueva guerra contra el terror doméstico!

Es exactamente igual que la guerra global original contra el terrorismo, excepto que los “terroristas” esta vez son “extremistas violentos domésticos” (EVD). “Extremistas violentos nacionales” (EVN), “Extremistas teóricos de la conspiración violenta” (ETCV) , “Extremistas negacionistas de la realidad violenta” (ENRV), “Extremistas microagresionistas insurrectos” (EMAI), “Personas que hacen que los liberales se sientan incómodos” (PWMLFU), y otros que el Ministerio de Seguridad quiere etiquetar como “extremistas” con una sigla ridícula.

Según una advertencia emitida por el Departamento de Seguridad Nacional el 27 de enero, por su sigla en inglés: DCE, HVE, VCTE, VRDE, IMAE y PWMLFU son “extremistas violentos motivados ideológicamente con objeciones al ejercicio de la autoridad estatal” y otras “quejas autopercibidas” impulsados por historias falsas”. Se cree que están “motivados por una serie de motivos, incluida la ira por las restricciones del Covid-19, los resultados de las elecciones de 2020, el uso de la fuerza por parte de la policía” y otras peligrosas “historias falsas” (por ejemplo, la existencia del “estado profundo”, “inmunidad colectiva”, “sexo biológico”, “Dios”, etc.

“Inspirados por grupos terroristas extranjeros” y “alentada por la intrusión en el edificio del Congreso” esta red diabólica de “terroristas domésticos” está planeando “ataques a instalaciones estatales”, “amenazando con violencia contra la infraestructura crítica” y activamente “citando información errónea y teorías conspirativas sobre el Covid-19”. Por lo que sabemos se están juntando con Donald Trump en este momento y planeando un devastador ataque terrorista con las armas de destrucción masiva que nunca se encontraron en Irak, o creando estadísticas de muertes que toman en cuenta el crecimiento de la población y se remontan a 20 años atrás, o publican fotos de “sapos extremistas” en Internet.

El Departamento de Defensa de Estados Unidos está “preocupado”, al igual que sus colegas en todo el imperio capitalista global. La nueva guerra normal contra el terrorismo interno no es solo una guerra contra el “terror interno” estadounidense. Esta amenaza de “terror interno” es internacional. Francia acaba de aprobar una “ley de seguridad global” que prohíbe a los ciudadanos filmar a la policía mientras golpean a la gente, incluidas todas las “regulaciones antiterroristas”. En Alemania, el gobierno se está preparando para instalar un foso antiterrorista alrededor del Riksdag (Parlamento). En los Países Bajos, la policía toma medidas enérgicas contra los teóricos de la conspiración violenta, los que niegan la realidad y otros “ciudadanos indignados que odian el sistema” y que han protestado contra los toques de queda nocturnos. De repente, dondequiera que mires -o al menos si miras en los medios dominantes- las “redes extremistas globales” están creciendo. Es hora de que el capitalismo global se quite los guantes de seda, saque a los “terroristas” de sus guaridas y comience una nueva narrativa oficial.

De hecho no hay muchas novedades al respecto. Cuando eliminas todos los nuevos acrónimos estúpidos, la nueva normalidad, es decir la guerra contra el terrorismo doméstico es básicamente una combinación de las historias sobre la “guerra contra el terrorismo” y “la nueva normalidad”, es decir, una militarización de la llamada “nueva normal” y una morbosidad de “la guerra contra el terror”. ¿Por qué el capitalismo global quiere hacer esto?

Creo que ya lo sabes, pero te lo diré igual.

Verás, el problema con la ‘Guerra Global contra el Terrorismo’ original fue que no era realmente tan global. Básicamente era solo una guerra contra el “terrorismo islámico”, es decir, la oposición al capitalismo global y su ideología posideológica, lo cual estaba bien mientras el capitalismo global solo desestabilizara y reestructurara el Medio Oriente. Se detuvo en 2016 para que el capitalismo global pudiera centrarse en luchar contra el “populismo” -es decir, la oposición al capitalismo global y su ideología posideológica-, dando sanciones a Donald Trump y demonizando a todos los que votaron por él -o simplemente se negaron a participar en sus elecciones libres y justas que acaban de realizar de forma espectacular. Así que ahora estámos de vuelta a la “Guerra contra el Terrorismo”, excepto que ahora tiene un elenco completamente nuevo de “terroristas”, o técnicamente un elenco ampliado de “terroristas”.

En resumen, el capitalismo global simplemente se ha expandido, dado un nuevo contexto y patologizado la “Guerra contra el Terrorismo” (es decir, la guerra contra la resistencia al capitalismo global y su ideología posideológica). Por supuesto, esto siempre fue inevitable. Un sistema hegemónico global. Por ejemplo, el capitalismo global no tiene enemigos externos, porque no hay territorio “fuera” del sistema. Sus únicos enemigos están dentro del sistema y, por tanto, por definición son rebeldes, también conocidos como “terroristas” y “extremistas”. Obviamente, Son términos puramente estratégicos, usados ​​contra cualquiera que se desvíe de la ideología oficial del capitalismo global, que, en caso de que te preguntes, se llama “normalidad”, o en nuestro caso hoy: “Nueva Normalidad”.

En épocas anteriores, estos “terroristas” y “extremistas” eran conocidos como “herejes”, “apóstatas” y “blasfemios”. Hoy en día también se les conoce como “negadores”, p. ej. “Negadores de la ciencia”, “negadores-covid”, y más recientemente, más inquietantemente, “negadores de la realidad”. Ésta es una parte importante de lo enfermizo de la historia de la “Guerra contra el Terror”. La nueva variedad de “terroristas” nos odia no sólo por nuestra libertad, nos odian porque odian la “realidad”. Ya no son nuestros oponentes políticos o ideológicos. Estos padecen un trastorno psiquiátrico. Ya no es necesario discutir con ellos ni escucharlos, pues necesitan ser “tratados”, “reentrenados” y “reprogramados” hasta que acepten la “realidad”. Si crees que estamos exagerando lo totalitaria que es esta historia de “la nueva normalidad / guerra contra el terrorismo” puedes leer esto en el New York Times que explora la idea de un “zar de la realidad” para lidiar con nuestras “crisis de la realidad”.

Por supuesto, esto es solo el comienzo. El consenso (al menos en los círculos globalistas) es que creen probable que la guerra (nueva normal) contra el terrorismo interno continúe durante los próximos 10 a 20 años, lo que debería dar a las clases dominantes capitalistas globales tiempo más que suficiente para llevar a cabo el Gran Reinicio, o el “gran revés”, y destruir lo que queda de la sociedad humana y obligar a la población a acostumbrarse a vivir como campesinos neofeudales que con el gorro en la mano deben pedir permiso para salir de sus hogares. Todavía estamos en la primera fase de dominio rápido (que eventualmente tendrán que reducir un poco). Pero miren lo mucho que ya han logrado.

Ver además nuestro artículo sobre “El Gran Reinicio”.

El daño económico es literalmente incalculable. Millones han sido arrojados a la pobreza desesperada, innumerables empresas independientes aplastadas, industrias enteras paralizadas, países en desarrollo se han vuelto económicamente dependientes (es decir, obedientes) en el futuro previsible, mientras que los multimillonarios aumentaron sus fortunas en más de 1 billón de dólares y las megaempresas multinacionales consolidaron su dominio en todo el mundo, especialmente las farmacéuticas.

Y ese es solo el daño financiero. El ataque a la sociedad ha sido aún más dramático. En el transcurso de un año, el capitalismo global ha transformado a la mayoría de la población global en una enorme secta totalitaria paranoica que ya no es capaz de usar la lógica y la razón elementales. (No voy a decir más sobre esto aquí … en este punto o te das cuenta o eres parte de la secta). De hecho, se alinean en los estacionamientos los miembros con doble máscara de esta secta Kovidiana para ser inyectados con una “vacuna” experimental que creen salvará a la humanidad de un virus que causa síntomas leves a moderados en aproximadamente el 95% de los “infectados” y donde sobreviven más del 99% de ellos.

Por lo tanto, no es de extrañar que estos mismos miembros de la secta irreflexivos apoyen plenamente “la nueva normalidad”. La guerra contra el terrorismo doméstico y el próximo juicio de Donald Trump -transmitido por televisión en todo el mundo- por haber “incitado a la rebelión”. También apoyan plenamente la actual censura de Internet por parte de las grandes corporaciones y están ansiosos por recibir sus pasaportes de “libertad” que les permitirán participar en la” nueva vida normal” con doble máscara y distanciamiento social. Por supuesto, mientras todos sus movimientos y transacciones y cada palabra que escriben en Facebook o en un correo electrónico o le dicen algo a alguien en sus celulares o cerca de sus tostadoras 5G quedando todo registrado por los servicios de inteligencia del capitalismo global y sus afiliados, subsidiarias y delegados de confianza. Estas personas no tienen nada de qué preocuparse, ya que nunca soñarían con desobedecer órdenes y son incapaces de pensar un pensamiento original, mucho menos uno que esté insatisfecho con el capitalismo global, incluso si una falsa plaga apocalíptica se mostrara claramente no ser real.

En cuanto al resto de nosotros, “extremistas”, “terroristas domésticos”, “herejes” y “negadores de la realidad” -es decir, cualquiera que critique el capitalismo global o desafíe sus narrativas oficiales y su ideología cada vez más totalitaria, independientemente de nuestras siglas específicas en los servicios de seguridad – a ellos me gustaría poder darles un poco de esperanza. Pero la verdad es que las cosas no lucen tan brillantes. Supongo que te veré en un campo de cuarentena, o en un pabellón psiquiátrico, o en un campo de concentración o, no sé, tal vez te vea en las calles.

El ‘Atlantic Council’ publica un llamado anónimo para un cambio de régimen en China.

Videos y sucesos destacados.

Joe Biden seguirá con la línea dura de su antecesor en contra de China y Rusia.

Publicado en: ‘Midt i fleisen‘ –  De: Alan MacLeod – Trad. noruego/español: noruego.today

El informe describe un plan en el que Estados Unidos intentará crear una China sin Xi Jinping, con un Partido Comunista debilitado y viviendo en una región dominada por Estados Unidos y sus aliados.

El influyente ‘tanque de ideas’ estadounidense “Atlantic Council” ha publicado un informe de 26.000 palabras sobre su estrategia para combatir a China. El informe fue publicado de forma anónima y afirma que “el desafío más importante que enfrenta Estados Unidos en el siglo XXI es el surgimiento de China y competir con el propio poder de Estados Unidos”.

Para hacerlo, el informe establece que Estados Unidos debe utilizar “la fuerza de su aparato militar”, el papel del dólar como moneda de reserva global y el control estadounidense sobre la tecnología y las comunicaciones para estrangular a la nación de 1.400 millones de habitantes. El informe aconseja al presidente Biden que dibuje una serie de “líneas rojas”. Si China las traspasa los Estados Unidos intervendrá directamente, quizás militarmente. Estas líneas incluyen los intentos chinos de expandirse en el Mar de China Meridional, un ataque a las disputadas islas Senkaku o intentos de evitar la independencia de Taiwán o China nacionalista. Un ataque norcoreano contra uno de sus vecinos también exigiría una respuesta de Estados Unidos contra China, insiste el informe, porque “China debe asumir la plena responsabilidad por el comportamiento de su aliado norcoreano”. Cualquier falla a esta posición, afirma el Atlantic Council, conducirá a una “humillación” nacional para Estados Unidos.

Quizás lo más notable es que el informe también prevé cómo se verá una política exitosa de EE. UU. sobre China para 2050: “Estados Unidos y sus principales aliados continúan dominando el equilibrio de poder regional y global a través de todas las formas de poder” y que el jefe de Estado Xi Jinping “haya sido reemplazado por una dirección de partido más moderada y que el propio pueblo chino haya llegado a cuestionar y desafiar la afirmación centenaria del Partido Comunista de que la antigua civilización china está destinada para siempre a un futuro autoritario”. En otras palabras, que China sea doblegada y que se produzca una especie de cambio de régimen allí.

El A.C. representa el estado de seguridad nacional de EE.UU.

El Atlantic Council es una organización derivada de la OTAN financiada por los Estados Unidos y otros gobiernos aliados, incluidas las dictaduras del Golfo Pérsico. Entre las mayores empresas en AC que pagan la membresía se encuentran los fabricantes de armas como Raytheon, Lockheed Martin, Northrop Grumman y Boeing. La junta está llena de líderes veteranos como Henry Kissinger, Colin Powell y Condoleezza Rice, así como los militares generales retirados Wesley Clark, David Petraeus, HR McMaster, James “Mad Dog” Mattis, el teniente general Brent Scowcroft y el almirante James Stavridis. Al menos siete exdirectores de la CIA también están en la junta directiva. Por tanto, se puede decir que el Atlantic Council representa la opinión consensuada del estado de seguridad nacional de los EE.UU.

La organización ha sido responsable de gran parte de la retórica más dura y belicosa contra Rusia y China desde hace algún tiempo. Por ejemplo ha publicado una serie de estudios que afirman que casi todos los partidos políticos europeos fuera de la corriente principal establecida desde Labor y UKIP en el Reino Unido hasta Syriza y Golden Dawn en Grecia y Podemos y Vox en España están controlados en secreto por Rusia y que actúan como “caballos de Troya del Kremlin”.

“El telegrama más largo”.

El nuevo informe anónimo del Consejo llamado “El telegrama más largo” es una referencia directa al “telegrama largo” del diplomático estadounidense George Kennan de 1946. El informe de Kennan, enviado desde Moscú, ya terminada la 2a. guerra mundial, argumentó que Estados Unidos debería abandonar por completo la alianza de guerra con la Unión Soviética y cercarla estratégicamente. Esto se considera uno de los documentos básicos de la Guerra Fría. Al adherirse conscientemente a Kennan el Atlantic Council anuncia implícitamente la llegada de un nuevo conflicto global, pero ahora con China.

Kennan es valorado por los historiadores por ser uno de los que dicen las cosas con mayor claridad entre la élite de la seguridad nacional. En 1948 describió cuál era la posición y los intereses de Estados Unidos:

“Tenemos alrededor del 50% de la riqueza mundial, pero solo el 6,3% de la población. En esta situación no podemos dejar de ser objeto de envidia y odio. Nuestra verdadera tarea en el futuro es crear un patrón de conexiones que nos permita mantener esta posición diferente. No tenemos que engañarnos a nosotros mismos que hoy podemos permitirnos el lujo del altruismo y hacer las cosas por lo mejor del mundo. Deberíamos dejar de hablar de objetivos vagos y poco realistas como los derechos humanos, la elevación del nivel de vida y la democratización. No está lejos el día en que tendremos que lidiar con conceptos directos de poder. Cuanto menos nos carguen los lemas idealistas, mejor”.

Biden asume la dirección.

Durante 2020 el equipo del presidente Biden declaró en voz baja que toda su política industrial y exterior se trataría de “competir con China”. Sus principales prioridades serían «lidiar con gobiernos autoritarios, defender la democracia y combatir la corrupción, así como comprender cómo estos desafíos también afectan a las nuevas tecnologías como la 5G, inteligencia artificial, computadoras cuánticas y biología sintética. La administración Trump ya había lanzado una campaña global para dañar a gigantes chinos como Huawei y TikTok. Por las declaraciones del equipo parece que Biden continuará también con esta actitud hacia Beijing.

Sin embargo, muchos altos funcionarios de Washington ven la posibilidad de una guerra caliente con China como algo lejano en el futuro. “La mayor parte de la competencia entre Estados Unidos y China no será para luchar en la Tercera Guerra Mundial. Solo se tratará de ‘patearse’ el uno al otro por debajo de la mesa”, dijo una fuente al Financial Times en mayo. Otros abogan por una guerra cultural mundial contra Pekín, incluidas obras encargadas al Pentágono como las novelas de “Tom Clancy“, destinadas a demonizar a China y desmoralizar a sus ciudadanos, bombardeando a la gente con historias de la muerte de sus hijos únicos.

Independientemente de lo que decida Washington, parece que las bases ya se han sentado. Hace apenas tres años los estadounidenses tenían una visión neutral de China y hace nueve años era muy positiva. Hoy, las mismas encuestas muestran que al 73% de los estadounidenses no les gusta China y solo un 22% del país si. Por lo tanto, no está claro que haya gran oposición a una nueva ‘guerra fría’.

Para subtítulos en español: ir a la rueda dentada —->pinchar ‘texto’ —-> pinchar traducción automática —> elegir español.

La mayor crisis en la historia del capitalismo disfrazada de crisis sanitaria.

Videos y sucesos destacados.

¿Beneficiará realmente a los latinoamericanos de a pie la baja del dólar como lo dice Ana María Roura/BBC? 4:54 Lea abajo….

Tomado de steigan.no -7. Febrero 2021 – Trad.: noruego.todayAlgunos enlaces en otros idiomas.

La crisis 2020-2021 es la crisis más grande en la historia del capitalismo, mucho más grande que la crisis financiera de 2008 y también más grande que la crisis que se desencadenó en 1929. Aquellos que han observado por un tiempo saben que el capitalismo estaba retrasado con un nueva crisis, por lo que al menos Tollef Hovig ha señalado en varios artículos en steigan.no. Pero lo curioso fue que la crisis tomó la forma de una crisis de salud. Estamos en medio de la lucha de clases más grande de la historia, y la clase trabajadora ha estado mayormente indefensa.

Por Pål Steigan.

El capital financiero ha vomitado la crisis sobre la gente de todo el mundo.

La crisis financiera de 2008 nunca se resolvió, solo se retrasó. Mediante la “flexibilización cuantitativa”, es decir, mediante la “impresión de dinero” los bancos centrales se han asegurado de inyectar capital al sistema para que siga funcionando. Así, se ha acumulado una montaña de deuda sin igual. Al mismo tiempo, las tasas de interés han caído a cero. Pero cuando la tasa de interés financiera cae a cero, ¿qué sucede entonces? El escritor y comentarista noruego Tollef Hovig lo explica aquí:

Bilderesultater for Tollef Hovig
Tollef Hovig

Una condición para poder incrementar la oferta monetaria y crediticia es que se puedan utilizar para “transacciones prudentes”. Es decir. préstamos a proyectos que generen beneficios medios y tengan un perfil de reembolso creíble. Cada préstamo se destina a una “transacción prudente” específica, el banco crea un crédito que se deposita directamente en la cuenta del prestatario, destinado a la transacción para la que el prestatario ha pedido dinero prestado. Este es el requisito previo para evitar la inflación. Cuando surge la situación, como antes de la crisis del corona, en la que el aumento de la oferta de dinero y crédito se detiene (porque la tasa de interés ha tocado fondo) y hay pocas o ninguna transacción prudente a la que prestar dinero, surge un problema. El esquema piramidal del capital de producción y riqueza depende, como todos los demás esquemas piramidales, de una oferta constantemente nueva de capital financiero. Si la oferta se detiene, el aumento constante de la demanda, que conduce a valores cada vez mayores, disminuirá. Entonces se enfrenta a una crisis de capital, que afectará a todas las formas de capital al mismo tiempo, o puede encontrar formas más inteligentes de crear más capital financiero, que se suma a las otras formas de capital, para que el esquema piramidal pueda continuar por un tiempo más”.

Desde 2007, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha aumentado la oferta monetaria a nueve veces más, el Banco Central Europeo ha aumentado la oferta monetaria siete veces, el Banco de Inglaterra nueve veces y el Banco de Canadá seis veces. Incluso el conservador banco central suizo ha aumentado su oferta monetaria ocho veces desde 2007.

Switzerland Central Bank Balance Sheet
Switzerland Central Bank Balance Sheet

Como todos los demás esquemas piramidales, este juego también tuvo que fallar. La situación estaba demasiado madura en 2019, la pregunta era cómo colapsaría para que el capital financiero quedara libre de daños. Hovig explica:

“Aquí es donde la crisis pandémica resuelve el problema del capital. Implica el cierre de partes de la producción de bienes y servicios. Uno ve, por así decirlo, un agujero en la producción de bienes y servicios. Existe un vacío que puede ser llenado por el banco central y su red de bancos privados logrando un enorme aumento en la oferta de dinero y crédito. Esta oferta de dinero y crédito está destinada a llenar el vacío en la producción de bienes y servicios y, por lo tanto, no generará inflación. Si la crisis se hubiera presentado como una crisis financiera, habría provocado violentos conflictos políticos en torno al apoyo una vez más al capital. La crisis pandémica, por otro lado, da a los políticos la oportunidad de aparecer como donantes amables, que derrochan tanto dinero como pueden sobre las empresas y los trabajadores. Pueden presentarse como buenos samaritanos que sacian la sed de las masas por los medios de subsistencia lo mejor que pueden. Como hemos visto, hasta ahora se han creado 12 billones de dólares, es decir, 12 fondos petroleros noruegos. Este dinero recién impreso se agrega al capital a través de la circulación. Las empresas pagan el alquiler, la gente sigue pagando préstamos, se vierte dinero en el mercado de valores, etc. En lugar de una crisis financiera con calamidades asociadas, tenemos una crisis pandémica en la que los políticos son los héroes”.

La guerra de clases más grande de la historia.

En un discurso ante el Storting el 19 de diciembre de 2019 caractericé lo que está sucediendo como «la mayor guerra de clases de la historia». El historiador Lars Borgersrud ha reaccionado a esto y en una columna del lector en el periódico Klassekampen el 8 de febrero criticando este análisis. Pero es un análisis que apoyo plenamente. Esta lucha de clases se puede medir en números:

El impacto económico de la crisis del corona hasta ahora se puede resumir en dos simples cifras. La revista Business Insider escribe: Los multimillonarios ganaron 3,9 billones de dólares durante la pandemia. Y The Guardian: Covid-19 le ha costado a los trabajadores del mundo 3,7 billones de dólares.

Pero eso no es todo. Se han perdido cientos de millones de puestos de trabajo. Los salarios reales han caído enormemente y seguirán cayendo. Las arcas fiscales han sido saqueadas a gran escala a favor del capital financiero. Esto conducirá a recortes gigantescos en los presupuestos públicos y obligará a una privatización a gran escala en todos los sectores, por lo que se trasladarán fortunas gigantes adicionales al capital financiero.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) de la ONU ha calculado que el número de horas de trabajo perdidas para los trabajadores del mundo en 2020 corresponde a una pérdida de 255 millones de puestos de trabajo a tiempo completo. Son cuatro veces más puestos de trabajo que los que se perdieron en la crisis financiera, escribe la OIT.

El Banco Mundial ha calculado que la política de confinamiento ha aumentado en 150 millones más el número de personas extremadamente pobres en el mundo. La hambruna que seguirá tras los cierres afectará a unos cientos de millones. El programa mundial de alimentos estima que 270 millones de personas pasaban hambre en 2020 lo que es un aumento del 70 por ciento con respecto al año anterior.

Las escuelas cerradas han afectado a 1.600 millones de niños y los efectos nocivos los perseguirán en los próximos años.

La clase trabajadora queda indefensa.

El método elegido para colapsar la economía mundial, es decir, culpar a un virus y declarar el estado de emergencia hizo casi imposible que la clase trabajadora se defendiera. Se prohibieron todos los medios comunes de lucha de clases, como reuniones, manifestaciones y protestas y se intimidó a la gente para que no se juntaran.

Y aquellos que deberían haber sido la vanguardia de la clase trabajadora han fracasado miserablemente en su tarea. El 2020 fue el año en que la izquierda global se desvaneció y en gran medida continuó apoyando todo lo que provenía de las “medidas estrictas” de los gobiernos de la clase alta.

En Noruega, la Constitución y sus capítulos sobre libertad de reunión, manifestación y reunión se han dejado de lado. (Esto se aplica al menos a § 16, § 94, § 101 y § 106 de la Constitución, así como a varios artículos del Convenio Europeo de Derechos Humanos). Los derechos humanos centrales, como el derecho a la privacidad, están sujetos a un severo ataque. La Convención sobre los Derechos del Niño y el derecho del niño a una educación completa son violados regularmente.

Los tres escenarios representan diferentes niveles de una posible ruptura de los servicios de sanidad y de proporción de niños desnutridos. The Lancet Global Source: UNICEF & Roberton.

¿Pandemia o no pandemia?

Uno de los puntos que me critica Lars Borgersrud en lo que respecta al discurso que pronuncié el 19 de diciembre es el siguiente: “Puede parecer que Steigan niega que haya pandemia”.

Pandemia o no pandemia, esa es la cuestión. Pero lo que probablemente Borgersrud no se dio cuenta fue que la OMS en 2009 cambió la definición de lo que es una pandemia, porque eliminó el punto sobre el grado de peligro. Hasta entonces, se decía que para que se calificara de pandemia tenía que involucrar a “una enorme cantidad de muertos y enfermos”. Pero a partir del cambio de texto en 2009 se afirma que:

“Una pandemia puede ocurrir cuando surge un nuevo virus de influenza para el cual la humanidad no tiene inmunidad“.

Según la antigua definición no tenemos una pandemia. Según la nueva definición casi cualquier gripe estacional se considerará una pandemia y, por supuesto, la actual epidemia / pandemia de covid-19 lo es.

Esto también tiene un sello clasista, porque como dice Charlotte J. Haug, el hecho de que la OMS declare una pandemia significará que los fabricantes de vacunas serán los primeros inmunes a cualquier responsabilidad posterior. Haug ha sido anteriormente editora de la Revista de la Asociación Médica Noruega, corresponsal internacional de la Revista de Medicina de Nueva Inglaterra e investigadora de SINTEF. Vea y escuche una conversación con ella aquí.

“Por tanto, a la industria farmacéutica le interesa que se declare una pandemia y, en mi opinión, es razonable suponer que esta fue una de las razones por las que se cambió la definición de pandemia que hasta el 2009 tenía la OMS”.

Trabajos, medios de vida y dinero perdidos, pero también libertad.

Estamos, pues, en medio de una guerra de clases brutal, una guerra sin precedentes, en la que la clase obrera, los pobres e incluso grandes sectores de la clase media han perdido miles de miles de millones y perderán aún más. Se han perdido cientos de millones de empleos y la mayoría de ellos nunca volverán. Al mismo tiempo, se nos han quitado las libertades y los derechos democráticos establecidos. El estado policial ha sido introducido de una manera que no habíamos visto desde 1945 y nos han quitado la libertad personal y de movimiento sin que sepamos si alguna vez las recuperaremos. Es decir:

todos sabemos hoy que nada recuperaremos si no luchamos por ello.


Bilderesultater for panorama noruego

Te gustó nuestro artículo? Ayúdanos entonces a mantener un periodismo alternativo, danos un me gusta y/o se nuestro mecena.

Crónica de un reinicio anunciado para cambiar el orden mundial.

Videos y sucesos destacados.

Bilderesultater for prince of wales about the great reset
Traducción: “La pandemia representa una oportunidad poco común, aunque angosta para reflexionar, reimaginar y reiniciar nuestro mundo”. Cita de Klaus Schwab, fundador y jefe ejecutivo del Foro Económico Mundial.

Comentando ‘el libro del siglo’, autores: Klaus Schwab y Thierry Mallet: Covid-19: “El Gran Reinicio”
Comentado por Erik Plahte -30. Enero 2021
Publicado en noruego por: steigan.no – Traducción: noruego.today
Negritas y subrayados son de la redacción nt

Erik Plahte
Erik Plahte

¿Estás esperando que las cosas vuelvan a la normalidad, ahora que las vacunas pueden dar esperanzas que la epidemia del corona esté llegando a su fin? ¡Olvídalo! Nunca sucederá, escriben Klaus Schwab y Thierry Malleret (S&M) en el importante libro “Covid-19: The Great Reset” (pdf gratuito en inglés aquí, extracto en español aquí). “La pandemia del corona marca un punto de inflexión fundamental en nuestra órbita global.[…] El mundo como lo conocíamos en los primeros meses de 2020 ya no existe», escriben (p. 12).

¿Por qué es importante el libro? Porque nos muestra en texto claro que hay fuerzas poderosas que piensan a largo plazo y estratégicamente sobre cómo moldearán activamente el futuro de una manera que ellos mismos sigan ganando. El libro deja en claro que esto significará que la gran mayoría de la gente en el mundo debe aceptar ser gobernada por una corporación supranacional de asociaciones público-privadas a escala global donde una democracia dentro del marco del estado nación no tiene lugar.

Aquí está mi reseña del libro. Para otras reseñas ver al final abajo.

El Foro Económico Mundial, FEM” (World Economic Forum, WEF) se presenta a si mismo como “la organización internacional para la cooperación de asociaciones público-privadas” que involucra a los líderes políticos, líderes empresariales, líderes culturales y otros líderes de la sociedad para formular agendas globales, regionales e industriales”. La WEF es una organización que promueve los intereses estratégicos a largo plazo de los mayores capitalistas, analistas y observadores de Occidente, aquellos que están en primera línea para explotar sus enormes recursos de capital, su control sobre la tecnología del futuro (inteligencia artificial, robótica , genómica (biología molecular), tecnología de materiales, producción «verde», etc.) y tienen gran influencia en el aparato estatal de Estados Unidos, China y otras grandes potencias. (Véase Klaus Schwab: The Fourth Industrial Revolution, Penguin, 2016). Son los intereses de estas fuerzas lo que Schab & Malleret enfocan en su libro.

No se puede decir más claro. El tiempo posterior al Covid-19 no será como antes de la epidemia. Entre las fuerzas de izquierda y los idealistas verdes de todo el mundo, existe una creencia generalizada de que es posible controlar a estas fuerzas capitalistas líderes y crear juntos un futuro verde. Es solo una ilusión. No sucederá, porque pese a los intereses que representa el Foro Económico Mundial (WEF) se dan cuenta de que el futuro debe ser algo que puedan llamar verde, ellos tienen su propia percepción de lo que conlleva. Y eso no significa que sean controlados ni por fuerzas progresistas ni democráticas.

Es ingenuo y peligroso creer que los miembros del WEF se hayan dado cuenta de que no pueden seguir devastando el clima y la naturaleza sin inhibiciones como en el siglo XX. Para ellos el Covid-19 es una oportunidad de oro para transformar el mundo en una dirección en que ellos mismos salgan beneficiados. Una oportunidad que no dejarán ir. Tienen el poder económico, los medios políticos y, lamentablemente, también la posición social que necesitan para poner en práctica sus planes a escala mundial, a menos que las fuerzas progresistas de todo el mundo los frenen.

¿Qué tipo de libro es este realmente?

No es fácil escribir sobre el “El Gran Reinicio”, dice Naomi Klein en The Intercept. El libro de (Schwab & Malleret, S&M) no es fácil. Dependiendo de cómo se lea y cuál sea la actitud del lector es una predicción de cómo será el mundo después de la pandemia del corona, un programa de cómo “nosotros” podemos usar esta crisis para crear un mundo nuevo y mejor, o al contrario resulte un programa estratégico a largo plazo sobre cómo los principales grupos del gran capital del mundo pueden utilizar esta crisis para consolidar su control sobre la política, tanto a nivel nacional como mundial, tan firmemente como el control que ya tienen sobre la economía en virtud de su enorme fuerza económica.

Todo o casi todo se piensa cambiar en el Gran Reinicio del Foro Económico Mundial.

Los seguidores de la teoría de la conspiración ven en “El Gran Reinicio” como una conspiración gigantesca para introducir un “New Deal verde” (Nuevo pacto ecológico) con tintes socialistas. Vea, por ejemplo, lo que Kent Andersen escribe en el sitio ‘document.no’:

El Foro Económico Mundial es una conspiración que apunta a destruir los países occidentales y la economía occidental.

Entonces, ¿qué es exactamente “El Gran Reinicio”? En resumen es un “gran plan” para introducir una política completamente nueva después de que termine la pandemia del covid-19.

El gran reinicio del WEF y la revolución de nuestra sociedad y economía no viene de abajo. Tampoco la revolución verde y la “reestructuración” que “debemos” llevar a cabo. Este grito de revolución viene de arriba, de la élite que ya está en el pedestal.

Por supuesto, también hay quienes alaban la iniciativa del WEF, como p.ej. el profesor Jonathan Michie de la Universidad de Oxford.

Pero el duo S&M describe un proyecto ofensivo para aprovechar la crisis económica y social para transformar activamente las condiciones económicas, políticas y sociales básicas de la sociedad. “La esencia de “El Gran Reinicio” es que las fallas y deficiencias de la crisis del corona nos ponen en una luz más brillante, lo que nos obliga a reemplazar las ideas, instituciones, procesos y reglas que fallan por otras nuevas que se adapten mejor a las necesidades actuales y futuras”, dicen en su resumen (p. 249). La consideración por la naturaleza y el medio ambiente es solo una parte del paquete, como veremos.

Quién es “nosotros”, podemos preguntar. Eso a futuro no interesa tango, pero sí a los que vivimos hoy: seres humanos, animales y plantas. En esencia, existe la necesidad de una base natural y una ecología que no difiera demasiado de lo que la sociedad humana ha desarrollado y adaptado a lo largo de miles de años. Pero, ¿es esta la necesidad primordial que “El Gran reinicio” (The Great Reset) pretende satisfacer? ¿Es el objetivo alejarse de la necesidad de crecimiento económico perpetuo de las fuerzas del capital para evitar que se destruya cada vez más la base natural de la vida en la Tierra, el clima, los recursos naturales se agoten o se deterioren, y las especies desaparezcan o sean drásticamente reducidas, etc., etc.?

¿Una economía nueva y diferente o la vieja con traje verde?

En el informe “El futuro de la naturaleza y las empresas de 2020” el WEF deja en claro de qué se trata.

La forma en que se decida aplicar los paquetes de estímulo después de la crisis del Covid probablemente moldeará la sociedad y la economía durante décadas. Esto hace imperativo “reconstruir mejor” y no volver al camino peligroso e insostenible donde todo continúa como antes. Existe una amplia evidencia de que elegir medidas de estímulo ecológico y alinear la economía global dentro de los límites del planeta generará un crecimiento aún más efectivo en la economía y el empleo para construir una sociedad más flexible.

No menos importante esto será rentable para las fuerzas del capital. Así es como el WEF presenta este informe en el prólogo:

“Se necesita un nuevo futuro para la naturaleza y los seres humanos que pueda ayudar a acelerar “El Gran reinicio” como lo exigen la economía y la sociedad mundiales. El informe explica qué se debe hacer en la práctica para realizar este futuro al presentar un marco pragmático sobre cómo la industria puede liderar la transición hacia una economía positiva para la naturaleza. Este es un procedimiento que puede crear una situación beneficiosa para ella, las personas y las empresas. Se estima que podría liberar hasta USD 10,000 mil millones en oportunidades comerciales al transformar los tres sistemas económicos que causan casi el 80% del deterioro de la naturaleza”. Para tener éxito este enfoque debe ganarse la confianza y el apoyo de los ciudadanos y los gobiernos demostrando que se centra en el crecimiento inclusivo y mejores empleos y condiciones de vida. Lo que quizás los responsables de la toma de decisiones deberían tener en cuenta ante todo es que podrá crear 395 millones de puestos de trabajo en 2030, al mismo tiempo que desempeñará un papel clave para hacer que la economía global sea positiva para la naturaleza.

Los sistemas económicos son: la producción de alimentos, el uso de la tierra y el mar, la infraestructura y el desarrollo, y la extracción de energía y recursos naturales.

Claus Schwab se ha dado cuenta de que hay un par de cosas. Una de ellas es el frenar la depredación de la naturaleza a la que ha llevado la super aceleración posterior a la Segunda Guerra Mundial. No por razones morales, sino porque las leyes de la naturaleza no lo permiten. Los problemas climáticos, los desastres naturales, la pérdida de biodiversidad, la contaminación y eventualmente los problemas de recursos. Además una crisis económica a largo plazo lo hacen imposible. A largo plazo, esto también afectará las oportunidades de crecimiento económico y ganancias continuas. Por lo tanto, la economía debe cambiarse en una dirección “verde” de manera que también pueda crear nuevas oportunidades de ganancias al utilizar el capital natural y los servicios de los ecosistemas de nuevas formas.

(Ver mi serie de artículos sobre la ofensiva “verde” del capital y la diferencia entre verde = verdaderamente sostenible y “verde” = aparentemente verde) en noruego. Esta es una parte importante del “El Gran Reinicio”

El megainversor BlackRock, muy conocido por los lectores de steigan.no prosiguió declarando que las inversiones sostenibles serán a partir de ahora la regla principal porque “permiten ofrecer a los clientes mayores dividendos”, ver la carta de Larry Fink a los empresarios 2021. No piense que esto es solo propaganda ecológica. Fink deja en claro que BlackRock considerará votar en contra de los administradores de las empresas que no se enganchen en esto.

Es una crisis económica, social y política.

Para la mayoría de las personas en el mundo el Covid-19 es una epidemia contagiosa y mortal que hasta ahora ha matado a más de dos millones de personas. Las medidas de cierre han afectado a miles de millones con el desempleo, el hambre y el aumento de la pobreza. El Covid-19 ha “exacerbado la desigualdad que existía, en todas partes y así pasa siempre cuando aparece una pandemia” (p. 79).

S&M escribe que “la pandemia expone a la economía bajo una crisis en el mercado laboral de proporciones gigantescas”. Con toda probabilidad, el estancamiento económico que provocó la pandemia hará que el trabajo físico sea reemplazado por robots y “máquinas inteligentes” en un grado cada vez mayor. Las innovaciones tecnológicas que se están introduciendo a un rápido ritmo pronto llevarán a que cientos de miles, quizás millones, pierdan sus empleos (págs. 51, 55). El mercado laboral se polarizará cada vez más entre trabajos bien remunerados y muchos trabajos que han desaparecido o están mal pagados y ya no son interesantes. (s 56)

“La pandemia ha dejado en claro para todos no solo el colosal número de personas en el mundo que son económica y socialmente vulnerables, sino también cuán profunda y extensa es esta vulnerabilidad”, escriben (p. 79) y abordan el asunto en varias páginas.

La crisis provoca disturbios, protestas, huelgas y disturbios.

La fuente más importante de malestar social es la desigualdad, escribe S&M, y el Covid-19 ha agudizado la desigualdad que ya existía y la ha expuesto al mundo entero. También hay muchos indicios de que después de la pandemia las desigualdades seguirán aumentando al menos a corto plazo (p. 82). “El número de personas sin trabajo, miserables, amargadas, enfermas, hambrientas y llenas de preocupaciones habrá aumentado dramáticamente (p. 85). Pero a la larga esto puede cambiar, escriben con optimismo, -cuando luego ellos se den cuenta de que tales condiciones son insostenibles- (quienes serán esos?). Pero “si la historia es una guía es poco probable que esta imagen optimista se realice sin primero una enorme turbulencia social”. (pág.83)

Cuando “el número de personas sin trabajo, miserables, amargadas, enfermas, hambrientas y llenas de preocupaciones” aumente drásticamente, -¿cómo puede esta presión no conducir a una explosión?- se pregunta uno. “La tendencia hacia el aumento del malestar social no es nueva, pero el Covid-19 la ha intensificado. S&M ve el malestar social como uno de los mayores y profundos peligros después que pase la pandemia”.

Bilderesultater for revueltas en chile
Sin estar escrito en mayúsculas en el libro está claro que hay una cosa que S&M teme: el malestar social, rebelión (y revolución, que no lo mencionan).

Tal malestar social ha llevado entre otras cosas a partidos populistas y extremistas al poder y “el establishment” no está preparado para esto. Además, según S&M, carecen de ideas y soluciones políticas al problema. En el peor de los casos podría conducir a la disolución y al colapso político. Citan a un tal Branko Milanovic que escribe que «si el gobierno tiene que recurrir a fuerzas paramilitares o militares para reprimir, p.ej. por rebelión o ataque a la propiedad, la sociedad puede comenzar a desintegrarse”(p. 84). Entonces, el estado policial no es una solución para S&M.

S&M tampoco son partidarios del neoliberalismo al estilo de Milton Friedman, Reagan, Thatcher o Blair. La situación con un papel cada vez más debilitado para el Estado que nos dio el legado de estos célebres políticos tendrá que cambiar «porque es difícil imaginar cómo afrontar un choque externo de tal magnitud como el que hemos recibido con Covid-19 con soluciones puramente basadas en el mercado”(p. 91). El Covid-19 está silbando la marcha fúnebre al neoliberalismo y le ha dado la última unción, (et coup de grâce), escriben.

Y uno de los propósitos de “El Gran Reinicio” es prevenir esto.

Por otro lado, se trata de calmar el malestar con reformas sociales suficientemente amplias en el marco de un “capitalismo de partes de interés” en el que las grandes fuerzas del capital y el aparato estatal gobiernen la sociedad a través de una amplia cooperación público-privada.

“Debemos aprovechar esta oportunidad única para visualizar un nuevo mundo en un esfuerzo para hacerlo mejor y más resistente”, escriben S&M (p. 19). En un capítulo llamado “Cómo podría ser el crecimiento futuro”. Escriben que “cambiar de rumbo requerirá que los líderes mundiales adopten una nueva visión fundamental que preste mayor atención y priorice un mayor bienestar para todos los ciudadanos y para el planeta”. El capítulo termina de la siguiente manera:

“En cambio los países con más visión de futuro y sus gobiernos -para un crecimiento negativo- darán prioridad a un enfoque más inclusivo y sostenible para gestionar y adaptar la economía y así genere más puestos de trabajo, mejore los niveles de vida y proteja el planeta. Si estamos a favor de este enfoque más integral y de largo plazo no se requerirá un compromiso fundamental entre los factores económicos, sociales y ambientales.

S&M llegan incluso a afirmar que “ante todo, después de la pandemia se abrirá un período de redistribución masiva de la riqueza de los ricos a los pobres y del capital al trabajo”. (p. 78) Sobre la base de tales afirmaciones ¿deberíamos concluir que Klaus Schwab y el gran capital detrás del WEF se han convertido en partidarios de un estado de bienestar y una socialdemocracia progresista con una gobernanza estatal fuerte, poder popular, igualdad y bienestar como objetivos principales? Si uno lee el libro superficialmente puede tener esa impresión. ¿O deberíamos creer que esto es solo una hermosa charla que hará que los idealistas ingenuos crean en las ‘nobles intenciones’ del WEF?

Corporativismo del siglo XXI.

En mi opinión no basta con llamar fascismo a la forma de gobierno que S&M defienden. “El Gran Reinicio” es mucho más refinado que el inestable estado policial que caracteriza a la dictadura fascista y que no ha demostrado ser muy viable a largo plazo.

La otra cosa importante que Klaus Schwab se ha dado cuenta es que la extrema desigualdad que ha creado el neoliberalismo en los últimos cincuenta años –privatización de servicios y beneficios públicos, recortes, desempleo, una red de seguridad social con amplitud cada vez menor y condiciones cada vez peores en el mercado laboral -que la gente de todo el mundo occidental siente en el cuerpo y la billetera- y que no es compatible ni en una economía capitalista relativamente estable y pacífica.

Schwab se ha dado cuenta de que es necesario adaptar una especie de estado de bienestar y fortalecer algunas libertades civiles. No porque quienes produzcan los valores también deban disponer de ellos. No porque la explotación y la opresión nunca puedan crear una sociedad estable y armoniosa, especialmente no la explotación grosera que ha creado, perpetúa y agudiza la grotesca desigualdad que ha surgido en los últimos cincuenta años. No, para evitar disturbios políticos, huelgas y protestas, disturbios y levantamientos, S&M citan en el artículo ‘La pandemia del coronavirus cambiará el orden mundial para siempre’ de Henry Kissinger:

“El desafío histórico para los líderes es dominar la crisis mientras construyen el futuro. Si fallan, podrían incendiar el mundo”.

Todo esto apunta a un estado que es un actor político y económico mucho más fuerte que en las últimas décadas. ¿Pero de qué manera? Ahora comenzamos a acercarnos al núcleo del libro.

Capitalismo de las partes interesadas.

“Lo más probable es que los gobiernos, en diversos grados, descubran que a la sociedad le interesa escribir sobre algunas de las reglas del juego” (pág. 93) La salud, la paga por enfermedad, las prestaciones por desempleo, la red de seguridad social y muchas otras medidas sociales deben fortalecerse para remediar las consecuencias de la pandemia y luego convertirse en la norma. Un compromiso más fuerte del movimiento sindical fortalecerá este proceso, dice. Pero no creas que es una democracia ampliada lo que prevén S&M.

La clave, sin embargo, está en los gobiernos, que “deben hacer lo que sea necesario y destinar todos esos costos en beneficio de nuestra salud y nuestra riqueza colectiva para que la economía se recupere de manera sostenible”(p. 44). S&M se refiere a la economista Mariana Mazzucato y cree que debemos repensar el papel de los gobiernos. Ya no pueden simplemente remediar las fallas del mercado cuando surgen, deben “crear y moldear activamente mercados que generen un crecimiento sostenible e inclusivo. También deben garantizar que las asociaciones con la comunidad empresarial que incluyen fondos públicos favorezcan el interés público, sin fines de lucro” (p. 92). Como beneficio adicional los gobiernos fomentarán enérgicamente las asociaciones público-privadas para que las empresas privadas se involucren más en la reducción de los riesgos globales. (pág.94)

Por tanto, la clave no se ve en la democracia ni en ninguna forma de control popular. La “democracia” no se discute en absoluto en el libro más que en un contexto particular -al que llego-. Entonces no es posible llegar a otra conclusión que es el Estado y la comunidad empresarial quienes velarán por el bienestar de los ciudadanos. No como representantes de la voluntad del pueblo, sino como un órgano de poder independiente que actúa al unísono en una asociación público-privada integral donde las empresas asumen la responsabilidad social y, por lo tanto, también deben participar en la gestión política de la sociedad. Pero no hay lugar para un movimiento sindical democrático y otras organizaciones de masas. Esta es una forma de corporativismo moderno, una forma de sociedad conocida de la Italia de Mussolini y algunos otros estados dictatoriales.

Para justificar esta forma de gobierno las empresas deben, en adelante, poner en segundo lugar los intereses de los accionistas. Una serie de cambios sociales fundamentales en los últimos diez años han dado un vuelco al entorno en el que operan las empresas. Para mantener la creación de valor en las empresas a largo plazo el capitalismo de las partes interesadas (en inglés: stakeholder capitalism) donde el medio ambiente, las condiciones sociales y la gobernanza social se incluyen cada vez más en las evaluaciones, escriben S&M:

“Nadie puede negar ahora que el objetivo básico de una empresa ya no puede ser la búsqueda desenfrenada de ganancias. Ahora les corresponde a ellos servir a todas sus partes interesadas, no solo a los accionistas”. (p. 186) “Las empresas deben demostrar cada vez más que tratan bien a sus empleados, dando la bienvenida a mejores condiciones de trabajo, salud, seguridad y bienestar en el lugar de trabajo”. (pág.187)

En opinión del WEF, las empresas deberían unirse al Manifiesto de Davos del WEF, que manifiesta que:

El propósito de una empresa es involucrar a todos sus grupos de interesados en una creación de valor compartida y sostenible. Cuando la empresa crea ese valor, sirve no solo a sus accionistas, sino a todos sus partes de interesados: empleados, clientes, proveedores, la comunidad local y la sociedad en su conjunto.

Es concebible que palabras tan hermosas puedan ser útiles para los políticos que buscan argumentos a favor de las asociaciones público-privadas para denunciar y privatizar, y para los idealistas ingenuos que creen que la política verde se puede implementar en asociación con las grandes corporaciones transnacionales. Pero el resto de nosotros no debemos dejarnos engañar. Esto no cambiará el equilibrio de poder en la sociedad ni un milímetro en nuestra dirección. Por otro lado, consolidará agrupaciones de capitales grandes y pequeños en igualdad de condiciones con las asambleas electas en todos los niveles.

A partir de ahora, el capitalismo de las partes interesadas debe ser la norma. El término ha sido utilizado ampliamente por Klaus Schwab, y eventualmente por el WEF desde 1971. La época en que la gestión actúa únicamente en función de los intereses egoístas y a corto plazo de los accionistas ha terminado, según Schwab.

El informe del WEF “Integrated Corporate Governance”: A Practical Guide to Stakeholder Capitalism for Boards of Directors (Gobierno corporativo integrado: una guía práctica sobre el capitalismo de las partes interesadas para las juntas directivas) aclara que las empresas deben cambiar a una gestión integrada con una visión holística de los intereses de los accionistas y las partes interesadas en el sentido más amplio mediante la inclusión sistemática de factores ambientales y sociales, gestión y datos en la estrategia de la empresa, asignación de recursos, gestión de riesgos, etc. El informe no deja lugar a dudas sobre por qué:

No por razones éticas o políticas, aunque estos también son factores cruciales que los que lideran debe tener en cuenta, sino a partir del reconocimiento de que para crear valor más allá del futuro cercano es cada vez más necesario en el siglo XXI una comprensión y un conocimiento profundo y una gestión activa para no fallar en estos riesgos y oportunidades.

La perspectiva global.

S&M (p. 107) se refieren al economista originalmente turco Dani Rodrik. En el libro ‘The Globalization Paradox’ (2011) que presentó un trilema (conflicto entre tres elementos) que poco a poco se ha hecho famoso:

“Es imposible lograr la globalización completa, los estados nacionales independientes y la democracia política al mismo tiempo”.

Se puede realizar un máximo de dos de estos al mismo tiempo. El tercero debe ser sacrificado. No globalización, afirma S&M, porque los grandes problemas del mundo son globales y requieren soluciones globales. “La economía global está tan entrelazada que es imposible acabar con la globalización”, escriben (p. 106). China emerge como una gran potencia y Estados Unidos retrocede. Nos acercamos a un mundo desordenado y multipolar en una intensa lucha por la influencia que ya no está impulsada por la ideología, sino por “el nacionalismo y la lucha por los recursos”. Están pidiendo una potencia mundial. Si no hay un solo poder que pueda imponer un orden, “nuestro mundo sufrirá una falta de orden global” (p. 105).

Dado que S&M no quiere declararse contrario a la democracia política, es según ellos que los estados nacionales independientes deben ceder. Pero el argumento no se sostiene, como muestro a continuación.

La rebelión y el malestar social tienden a fortalecer el nacionalismo, argumentan, sin distinguir entre un nacionalismo progresista en un país que lucha contra ataques imperialistas (por ejemplo, Siria) y países con un nacionalismo chovinista de extrema derecha (por ejemplo, Israel). A sus ojos, el nacionalismo es dañino de todos modos porque si se le permite dominar globalmente, tendremos un mundo de todos contra todos, incapaz de hacer frente a problemas globales como el problema del clima. Brexit y la elección de Trump son dos ejemplos que mencionan.

“Cuando el nacionalismo se fortalece es inevitable que la globalización disminuya en grandes partes del mundo, una ola que es particularmente notable en Occidente”. (p. 107) Para S&M, esto significa que la gobernanza global se vuelve imposible. La independencia nacional se convierte en una amenaza para el liderazgo mundial cuando debemos tener un liderazgo mundial. La definición de liderazgo global (p. 114) se tomó del informe de la ONU Gobernanza global y reglas globales para el desarrollo en la era post-2015, elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA) en 2014.

¿Completo control para gobernarnos mejor?

¿Pero qué tipo de gobernanza global?

Las representaciones de DESA y S&M son como el día y la noche. DESA escribe, p. ej. que “la estructura y las reglas de la gobernanza global se caracterizan por serias asimetrías”, “las reglas globales han llevado a un espacio político más estrecho para los gobiernos nacionales, especialmente en los países en desarrollo, de una manera que les impide reducir la desigualdad interna”. «Bienes públicos globales (p. ej. paz y seguridad) requiere que los países actúen colectivamente bajo el liderazgo de los gobiernos”. “Una fuerza importante que da forma al liderazgo a nivel nacional e internacional son las grandes corporaciones que presionan por leyes y políticas que sirvan a sus intereses”. (págs. 4-5) etc. de lo mismo.

La imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es schwab.jpeg
Traducción: “Todo será inteligente y estará conectado a Internet, dice el pdte. del Foro Económico Mundial Klaus Schwab, y esto se extenderá a los animales, ya que los sensores conectados en el ganado pueden comunicarse entre sí a través de una red de telefonía móvil”.

S&M saca conclusiones completamente diferentes. En lugar de que los países “actúen colectivamente bajo el liderazgo de los gobiernos”, están pidiendo un liderazgo supranacional que pueda coordinar los estados nacionales. Como ejemplo, mencionan a la OMS que con “su actitud tambaleante es completamente dependiente de los países que acceden a cooperar con ellos” y no tiene poder para obligar a los países a prevenir pandemias. Argumentan que el sistema de gobernanza global se ha derrumbado y que es una cuestión incierta “si el propósito de las configuraciones existentes de gobernanza global como la ONU y la OMS pueden cambiarse para abordar los riesgos globales de nuestro tiempo”. El sistema de estados-nación que actúan colectivamente “no funciona con riesgos mundiales que requieren decisiones globales coordinadas” (p. 118). Y existen muchos de esos riesgos: problemas climáticos, desastres naturales, pandemias y desigualdad creciente.

Quienes han seguido a steigan.no durante algunos años saben de qué tipo de gestión global se refiere el WEF. Su Iniciativa de Rediseño Global (GRI) es un plan para rediseñar el orden internacional establecido basado en la cooperación y los acuerdos entre estados nacionales independientes, establecidos por la Paz de Westfalia en 1648. (Ver aquí para una introducción simple. WEF ha cerrado sus sitios web de GRI. Búsqueda de Global Redesign Initiative GRI no arrojó resultados. Caractericé entonces a GRI de la siguiente manera:

Las corporaciones transnacionales, los megabancos y los señores de las finanzas no aceptan quedar fuera del sistema tradicional de toma de decisiones global basado en los estados nacionales y las instituciones internacionales de la ONU. Ellos quieren participar en la toma de decisiones y ellos mismos establecerán las pautas de cómo sucederá esto. De esta manera dejarán de lado los órganos democráticos y electos, pero sin eliminarlos por completo. Todavía se les permitirá participar, pero en un sistema nuevo y más integral en el que las corporaciones transnacionales y las fuerzas del capital, a petición propia y en función de sus propios intereses, gobernarán en pie de igualdad con las asambleas nacionales, los estados nacionales y los instituciones internacionales e intergubernamentales. (Fuente Erik Plahte)

El trilema de Rodrik, un argumento a favor de la democracia.

S&M, que obviamente cree que el trilema de Rodrik apoya su conclusión de que el estado-nación es la parte en el trilema que debe ceder, de hecho ha presentado un argumento en contra de su propia conclusión si el trilema se mantiene. (Si lo hace o no es subordinado en este contexto, el punto es que S&M lo usa).

Solo hay que pensar: todas las organizaciones y estructuras democráticas y populares se han desarrollado dentro del estado nacional, y se basan en él y presuponen su propio idioma, tradiciones, normas, poder judicial, forma de gobierno, etc. del estado nacional. Por supuesto, uno puede imaginar otra forma de democracia, p. ej. una sociedad comunista. También existe, como es bien sabido, una “izquierda” que sueña con reformar la Unión Europea UE, en una democracia europea (por ejemplo, Yanis Varoufakis de la griega Syriza), y otra “izquierda” que condena el nacionalismo sobre la base del dogma socialista (Oscar Dybedahl en Gnista 03/2020). Pero aquellos que tienen bien puestos los pies en la tierra se darán cuenta de que una democracia como podemos imaginarla hoy y en el futuro previsible, mientras los estados imperialistas dominen el mundo presupone un estado o nación-estado independiente.

En consecuencia, es la globalización del WEF en la forma de su Iniciativa de Rediseño Global o “Gran Reinicio” la que debe ceder si el trilema de Rodrik se mantiene.

No hay mucha democracia en el Gran Reinicio.

Llama la atención que la palabra “democracia” solo aparezca en un lugar en el libro de S&M y eso está en conexión con el trilema de Rodrik. Un control democrático sobre las inversiones y el uso de los recursos de la sociedad y de la naturaleza basado en las necesidades de la sociedad y de una manera que respete la naturaleza y le restaure lo destruido es para ellos nacionalismo y aislacionismo y una lucha permanente de todos contra todos en un mundo fragmentado donde nadie tiene una responsabilidad global. S&M no escribe que el crecimiento económico debe detenerse, que debemos luchar por una economía de equilibrio que funcione en armonía con la ecología. Y sobre todo, no escriben que es un objetivo introducir una democracia real que incluya tanto a la política como a la economía, que el capital debe estar bajo un control democrático elegido por el pueblo.

¿Por qué deberían escribir esto o algo así? Porque escriben sobre El Gran Reinicio, pero no presentan un programa para reiniciar. Presentan un programa para continuar la economía capitalista y las condiciones políticas que caracterizan a los países de Occidente, pero no de la misma manera que antes. El Manifiesto de Davos que mencioné anteriormente termina con:

“Una empresa con operaciones multinacionales no solo sirve a todas las partes interesadas directamente involucradas, sino que actúa como parte interesada junto con los gobiernos y la sociedad civil para nuestro futuro global. Para ser un ciudadano global una empresa debe utilizar sus competencias básicas, espíritu empresarial, habilidades y recursos relevantes en colaboración con otras empresas y partes interesadas para mejorar el mundo”.

Son estas fuerzas a las que se aplicará la forma especial de democracia y gobierno compartido de S&M. “El propósito del libro”, escribe S&M, “es ayudar a los lectores a comprender las dimensiones multifacéticas de los cambios que se avecinan”. Tenga en cuenta la frase: “que se avecinan”.

Si hubieran sido más honestos, habrían escrito “lo que llevaremos a cabo”. Pero no hay un “nosotros” el que incluye a muchos. La pregunta es si hay otro “nosotros” más numeroso que los pondrá en aprietos.

Ninguno de los medios periodísticos establecidos en Noruega parece haber hojeado el libro. En steigan.no, por otro lado, hay reseñas de los connotados analistas noruegos Tollef Hovig, Rolf Galgerud, Pål Steigan y Diana Johnstone (USA). Traducción: Claudio Milton – noruego.today en español.


Bilderesultater for foto de una chica escandinava
Ponle me gusta si te gustó 🙂

Navalny, o el Guaidó ruso.

Videos y sucesos desacados.

Quien es.

Alexéi Anatólievich Navalny​, nació en de Moscú el 4 de junio de 1976. Es un abogado y político ruso, considerado por algunos como acérrimo opositor de Vladímir Putin. En la actualidad está detenido en Rusia. El 2 de febrero de 2021 fue condenado a tres años y medio de cárcel por violar repetidamente los términos de una sentencia por fraude de 2014 y la libertad condicional impuesta.​

Алексей Навальный 2.jpg

Envenenamiento e ingreso en un hospital de Siberia.

El 20 de agosto de 2020, cuando estaba en un vuelo desde la ciudad siberiana de Tomsk hasta la propia capital rusa de Moscú, el avión realizó un aterrizaje de urgencia en Omsk, donde fue hospitalizado de urgencia, inconsciente, en estado grave, ingresado en cuidados intensivos. Su portavoz Kira Yármysh señaló que «Suponemos que ha sido envenenado con alguna cosa mezclada en su té. Es lo único que ha bebido esta mañana. Los médicos señalaron en un principio, según las primeras declaraciones de quienes acompañaban a Navalny, que la toxina ha sido absorbida con mayor rapidez porque el líquido estaba caliente». Yármysh informó que Navalny estaba con un respirador artificial​ y que se había exigido a la policía que acudiera al hospital denunciando el envenenamiento.​

Tanto Francia como Alemania informaron de la disposición a acoger a Navalny y ofrecerle atención médica respondiendo a la petición de la médica personal de Navalny Anastasia Vasílieva que había pedido a las autoridades que le permitieran salir del país. El portavoz del presidente Putin declaró que el Kremlin respondería favorablemente a la solicitud y que se trataba solo de una decisión médica.​

Protestas por la violencia policial en Francia.

Videos y sucesos destacados.

De la manifestación el 30. de enero 2021 en París.

De: steigan.no – 2. Febrero 2021 – Trad.: noruego.today –

El movimiento de masas apenas recibe cobertura mediática en Noruega o el resto de Europa.
El movimiento de masas contra la ley de seguridad de Emmanuel Macron no está confinado, a pesar del bloqueo y la represión política. El pasado fin de semana de enero 2021, hubo grandes manifestaciones en Francia, sobre todo en París, donde según los informes, hubo unos 33.000 manifestantes contra un proyecto de ley que castiga a quienes publican fotografías y videos que pueden identificar a los agentes de policía.

Bajo el hashtag #StopLoiSécuritéGlobale en Twitter, encontrarás fotos, videos y comentarios que muestran tanto el movimiento de masas como de la brutalidad de la policía urbana. Los organizadores dicen que hubo 55 manifestaciones en toda Francia.

En noviembre: 500.000 personas en Francia en la “Marche des libertés”

El 28 de noviembre de 2020 hubo grandes manifestaciones en toda Francia contra una ley que prohíbe fotografiar y filmar la violencia policial. Las manifestaciones recibieron el nombre común de “Marcha de las libertades” (“Marche des libertés”). Según los organizadores las manifestaciones reunieron a más de 500.000 personas, escribió Libération.

La ley fue aprobada en la primera ronda de la Asamblea Nacional francesa el 24 de noviembre, pero debe ser reexaminada. Los organizadores que usan el hashtag #StopTheGlobalSecurity esperan poder detener la ley en la segunda ronda. Si quieren tener éxito las protestas probablemente tendrán que ser mucho más extensas, pero han tenido un buen comienzo. En Twitter, hay un buen número de fotos y videos de las demostraciones bajo el hashtag #MarcheDesLibertes.

Le Monde tiene una descripción completa y a tiempo real de las manifestaciones y cita a varios de los participantes, por ejemplo Camille (23) quien dice: “Si no podemos filmar o fotografiar, entonces, ¿quién nos protegerá de la violencia policial”?

Grabación fechada 30.1.2021

La ley prohíbe fotografiar o filmar a la policía, por ejemplo cuando abusan de las personas. Tanto los abogados como los periodistas han condenado la ley basándose en principios civiles elementales. La Asociación de Periodistas de Noruega ha expresado una fuerte protesta contra la ley y dice que “la información al público y la publicación de fotografías de acciones policiales son legítimas y necesarias para que la democracia funcione”.

Francia está ahora en pleno apogeo de convertirse en una sociedad totalitaria y dictatorial. No queda mucho de libertad, igualdad y hermandad. Los manifestantes están defendiendo lo mejor de la historia política francesa, y si la experiencia histórica allí es algo establecido, aquellos que niegan al pueblo francés los derechos democráticos les puede ir muy mal.

Los policías en brutal acción.

¿Podrá China liderar la economía mundial?

Videos y sucesos destacados.

Los profesores Lele y Jabi, ella china y él vasco, comentan sus propias experiencias como residentes en la República Popular China.

Publicado en el blog noruego ‘Midt i fleisen’ de Terje M. – Traducción: noruego.today.

A principios de diciembre Xi Jinping de China declaró oficialmente que China había eliminado por completo la pobreza acorde con su programa prioritario. Los expertos financieros occidentales han elogiado la notable recuperación económica en China tras los fuertes cierres de hace un año para combatir el coronavirus. Son comunes las predicciones de que China volverá a sacar al resto del mundo, especialmente a la Unión Europea y América del Norte, de una profunda recesión, como lo hizo en 2008.
Sin embargo, detrás de las declaraciones oficiales de Beijing, hay indicios de que las muchas décadas de recuperación económica de China han caído en serios problemas mucho más profundo de lo que oficialmente se admite. De ser cierto, las consecuencias para el resto del mundo, así como para China, podrían ser graves.


por F. William Engdahl.

¿Está el problema definido?

El 1 de diciembre de 2020, el secretario general del Partido Comunista de China, Xi Jinping, anunció que China había logrado su objetivo de “erradicar la pobreza absoluta” y convertirse en una “sociedad moderadamente próspera” para fines de 2020. En la cumbre del G20 de noviembre en Riad, Xi se jactó de que esto fue diez años antes de la fecha límite establecida por la Agenda 2030 de la ONU para el desarrollo sostenible. Sin embargo, como señalan incluso los analistas chinos, hay muchas preguntas sin resolver en torno a este logro

El 23 de noviembre de 2016 se incorporó un objetivo vinculante para eliminar la pobreza absoluta para fines de 2020 en el decimotercer plan quinquenal de China (2016-2020). Ahora, el objetivo se ha declarado de manera impresionante y justo a tiempo.

Pero en una inspección más cercana, no es tan impresionante que digamos. La mayoría de los pobres de China son migrantes rurales que viven de la agricultura primaria o similar en las partes central y occidental de China, lejos de las prósperas provincias costeras. Un informe de la Oficina de Estadísticas de China en 2016 dijo que la pobreza en 2015 era del 1,8 por ciento en las provincias orientales altamente desarrolladas y en gran parte urbanizadas de China; 6.2 por ciento en China central y 10 por ciento en China occidental.

Sin embargo, China no utiliza el estándar del Banco Mundial, que define la pobreza en un país con ingresos medios altos, es decir, un ingreso diario de USD 5,50 per cápita y de gasto alrededor de USD 1,90 al día, que es el valor para el país más pobre del mundo. En segundo lugar solo hablan de pobreza rural e ignoran la pobreza urbana significativa. Si China usara la definición de pobreza del Banco Mundial, China tendría un 17% de pobreza en lugar de un 1,7%, lo que es un número significativo. Con el impacto económico en 2020 de los cierres globales,la tasa de pobreza de hoy es probablemente más alta, pero no está incluida.

En mayo, el primer ministro chino, Li Keqiang, presentó estadísticas sobrias en una conferencia de prensa. Anunció que alrededor de 600 millones de chinos, o casi la mitad de la población, tenían un medio de vida con un ingreso mensual de 1,000 yuanes (USD 150) o menos en 2019. Sin embargo, en los últimos dos años, la inflación en todo, desde alimentos básicos hasta electrodomésticos a menudo ha superado los números de dos dígitos. Esto hace que la próxima prioridad financiera sea un espejismo.

Estimulación del consumo interno.

El problema adicional es que la nueva y grande clase media joven en las megaciudades recién construidas como Kunming, Xi’an, Chengdu, Shanghai u otras innumerables con apartamentos modernos en los rascacielos, luego la deuda sube porque sigue la tentación de comprar automóviles nuevos para no ser menos. Ahora el comprar un apartamento en medio de la subida de los precios es cosa seria. Actualmente están apareciendo los primeros signos de incumplimiento de la deuda de los consumidores. No son solo los estadounidenses los que se están endeudando hasta el límite máximo

La crisis de la deuda está creciendo.

Cuando estalló la crisis financiera mundial en septiembre de 2008, provocada por la quiebra de Lehman, Wen Jaibao, quien es la figura principal detrás de la política económica china, entregó la asombrosa cantidad de 4 billones de dólares en estímulos para mantener la economía bastante estable mientras el comercio mundial colapsaba de golpe. Aproximadamente la mitad de los 4 billones se pasó a los gobiernos locales para obtener capital, generalmente a través de bonos de infraestructura especiales o préstamos de empresas estatales locales. Fue el comienzo de la acumulación de deuda que hoy conduce a crisis locales y al colapso de muchos bancos menores en los últimos dos años, mucho antes de la crisis del corona y las sanciones comerciales de Estados Unidos.

Para mantener los objetivos económicos locales después de 2008, los funcionarios provinciales del partido participaron en los llamados ‘bancos en las sombras’, extraoficialmente, no garantizados ni regulados por Beijing. Era una forma a corto plazo de mantener la economía en marcha, a expensas de una enorme acumulación de deuda municipal o provincial, y gran parte de ella supuestamente no se declaró a Beijing. Esta deuda local oculta ha crecido hasta alcanzar dimensiones desconocidas. Estos llamados vehículos financieros del gobierno local (LGFV) comenzaron a madurar en cantidades significativas en 2020, pero muchas autoridades locales carecían de los fondos para reembolsar o renovar los bonos. La deuda garantizada por el gobierno es de $ 25,8 billones. De esto se deduce que la deuda de las empresas estatales como ChemChina o Sinopec son de 15 billones (95 billones de yuanes). Luego está la deuda de las ramas locales del Partido Comunista de China, otros 6,3 billones de dólares de deuda declarada. Toda esta asombrosa cantidad de deuda es conocida y en realidad está garantizada por el gobierno.

Shanghai skyline from the bund.jpg
Pudong, uno de los centros financieros de Shanghái

El problema surge con la deuda local “no oficial”. Aquí nadie sabe la verdad, ya que los funcionarios locales optaron por ocultarla para asegurar un crecimiento continuo en sus regiones y posiblemente para avanzar en la carrera del Partido mostrando éxito económico. Según Liu Shijin, subdirector del Comité Económico de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, “de los sitios encuestados, es al menos nada menos que ‘deuda declarada’, y en algunos de ellos es tres veces mayor”. Eso significaría una carga adicional de deuda local oculta entre 6,3 billones y 18,9 billones de dólares.

Esta es una enorme bomba de deuda. Esto explica por qué el banco central chino y el gobierno de Beijing han estado tratando de reducir la bomba de la deuda local desde 2014. En un intento por controlar el problema de la deuda oculta local el Ministerio de Finanzas publicó el 9 de diciembre de 2020 “Medidas para administrar los bonos municipales. Busca resolver la emisión de deuda local traspasando el pasivo y la emisión de deuda a la administración local a partir del 1 de enero de 2021. La emisión y el reembolso de los bonos del gobierno local estarán a cargo de los departamentos de finanzas del gobierno local. Según el oficial Xinhua.net, “el departamento de finanzas públicas local debe manejar efectivamente la obligación de la deuda, pagar cuotas e intereses de los bonos de manera oportuna y mantener la reputación del estado”. Es decir, ahora el problema es local.

Este es un gran cambio. Anteriormente, el Ministerio de Finanzas de Beijing emitía bonos del gobierno local en nombre de las autoridades locales y el dinero se prestaba al gobierno local. Si una autoridad local estaba en peligro de incumplimiento, la junta central haría algo. Esta nueva norma es un claro intento de las autoridades centrales de frenar la emisión de deuda oculta, después de haber conocido la gravedad del problema de la deuda oculta local durante 6 años. El problema es que, dado que nadie conoce el alcance y la cantidad de la actividad constructora que se ha mantenido hasta ahora con la deuda oculta, el intento puede desencadenar fácilmente importantes incumplimientos municipales, que a su vez pueden desencadenar una crisis de deuda sistémica.

¿Cómo cumplirá Beijing su objetivo central de estimular el consumo, especialmente en las regiones y provincias más pobres?

El desempleo es alto.

El verdadero número de desempleados es un problema adicional. Las personas desempleadas no pueden solicitar préstamos para comprar apartamentos o automóviles nuevos. Las autoridades centrales reportan un desempleo oficial de entre el 6% y el 7%, envidiable en comparación con muchos países de la OCDE. Sin embargo, en una extraña anomalía, la Oficina de Estadística de China define “desempleados” como simplemente desempleados urbanos. Los datos de Beijing no incluyen a personas de comunidades rurales ni a una gran cantidad de los 290 millones de trabajadores migrantes que trabajan en la construcción, la manufactura y otros trabajos de bajos salarios. Un estudio de 2020 de Zhang Bin, economista del grupo de expertos de la Academia China de Ciencias Sociales, estima que si se incluye a estos migrantes, hasta 80 millones de personas podrían haber estado sin trabajo a fines de marzo de 2020, alrededor del 10%. al 13% de la población activa. Algunos economistas privados estiman que la cifra podría llegar al 20%.

Con un desempleo ya muy alto y un sistema crediticio que impone una deflación real, es difícil ver cómo China en 2021 puede implementar el plan de Xi para estimular el consumo interno y el crecimiento de las exportaciones a través de la Ruta de la Seda. Esto se da en el contexto del envejecimiento de la población más rápido del mundo, que en 2018 experimentó una disminución en la población total por primera vez desde el “Gran salto adelante” de Mao en la década de 1960.

Las consecuencias globales de que la economía china entre en una recesión prolongada y una crisis de deuda simultánea serán graves para la economía global. Además los cierres en la UE y EE. UU. afectarán a la enorme economía exportadora de China. Ya hay indicios de que la capacidad de China para abrir nuevos mercados de exportación a través de las nuevas Rutas de la Seda e iniciativas similares se ha debilitado gravemente. El Financial Times informó sobre un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Boston, que concluyó que el Partido Comunista de China había reducido los préstamos extranjeros de los dos mayores bancos estatales mucho antes de la crisis del corona. Señalan que en 2019, el total de préstamos externos al Banco de Desarrollo de China y al Banco de Exportación e Importación de China fue de 4 mil millones de dólares, muy por debajo del récord de 75 mil millones de dólares en 2016. Los dos bancos prestaron 462 mil millones de dólares entre 2008 y 2019 a los proyectos de “La Ruta de la Seda” en el extranjero.

Con decenas de miles de millones en préstamos anteriores a estados económicamente débiles como Pakistán, Etiopía y Venezuela, que ahora están cerca del incumplimiento o renegociaciones, la pregunta sería si los nuevos mercados que Pekín esperaba ganar utilizando la Ruta de la Seda se convertirán en una piedra de molino en el cuello del estado chino, en un momento en el que se enfrenta a una grave crisis de deuda interna. Un colapso económico chino o incluso una recesión severa es exactamente lo que el mundo no necesita en este momento.

Por primera vez: grabaciones reales del coronavirus.

Videos y sucesos destacados.

Imagen real del coronavirus responsable de esta pandemia (Nanographics).

La empresa Nanographics, una rama de la Universidad Técnica de Viena, publicó hoy la primera imagen real del coronavirus SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, en tercera dimensión a partir de muestras congeladas.

Para ello los investigadores utilizaron partículas reales extraídas en la Universidad de Tsinghua de Beijing tratadas mediante técnicas de microscopio crioelectrónico y su posterior digitalización.

Dicha imagen tomada en tiempo real puede ayudar a los expertos a comprender cómo funciona el SARS-CoV-2 y visualizarlo de la manera más informativa.

Nanographics recuerda en su sitio web que hasta ahora todas las fotos que se habían distribuido del patógeno eran animaciones por ordenador, basadas en estimaciones técnicas, pero solo ahora es posible ver su verdadero “rostro”.

Gracias a los contribuyentes creció con la 2a. guerra el capitalismo en EE.UU.

Videos y sucesos destacados.

Traducir al ESPAÑOL: Ir a la rueda dentada–>subtítulos–>traducción automática–> elegir ESPAÑOL.

En la película, Donald Duck es retratado como un obrero que acaba de recibir su paga semanal. Se encuentra con dos manifestaciones físicas de su personalidad – el clásico dilema “ángel bueno en un hombro, diablo malo en el otro hombro” común a los dibujos animados de la época – identificado como el “trabajador ahorrativo” y el “derrochador”.

El “pato bueno” aparece como un pato un poco mayor con acento escocés que viste una falda escocesa y una gorra escocesa e insta a Donald a ser ahorrativo con su dinero para asegurarse de pagar sus impuestos por el esfuerzo bélico. El “pato malo” aparece como un dandy vestido con un traje de bacán que insta a Donald a gastar el dinero, que ha ganado debidamente, en placeres ociosos como las “buenas citas”. El ángel bueno recuerda otras “fechas”: las fechas en que vencen sus impuestos. (En la década de 1940, los trabajadores pagaban directamente los impuestos sobre la renta cada tres meses y no se eliminaban directamente de los cheques de pago de los empleados como se hace hoy). El narrador explica que los estadounidenses deberían “con gusto y orgullo” pagar sus impuestos sobre la renta, que son más altos ese año “gracias a Hitler e
Hirohito”.

Buen pato.

Se produce un tira y afloja entre “gastar” y “ahorrar” con Donald atrapado en el medio. Finalmente, los dos lados ceden y chocan en los extremos opuestos de Donald para revelar el yo “verdadero”: las puertas del club del pato malo se revelan como esvásticas y el pato malo en sí mismo se parece a Hitler (su corbata ahora es una esvástica y le ha crecido el característico bigote de Hitler), mientras que la pared contra la que se ha estrellado el pato bueno se parece a la bandera de los Estados Unidos. Luego, el narrador pregunta a la audiencia si van a “gastar para el Eje” (el eje del mal que era Hitler, Mussolini y Hiroito) o “ahorrar para impuestos”. Habiendo hecho la elección aparentemente obvia, se supone que Donald le da la mano al pato malo, pero se arrepiente y va hacia el pato malo para golpearlo. Luego va a pagar sus impuestos con orgullo con el pato bueno.

Espíritu nuevo para derrotar el “Eje del Mal”.

La segunda parte de la película es un montaje totalmente reciclado de The New Spirit (trad.: Espíritu Nuevo) que muestra cómo se utilizan los impuestos: para fabricar aviones, bombas, barcos y otros materiales de guerra. Luego muestra cómo se utilizan contra las fuerzas del Eje (del mal), junto con el eslogan repetido “Impuestos … para (matar, destruir, hundir, etc.) el Eje”, acompañado de los primeros compases de la Quinta Sinfonía de Beethoven (que era alemán) mostrando la “V de la victoria”).

The Spirit of ’43 (El espírtu de los años 43) es una película de propaganda de animación estadounidense en la Segunda Guerra Mundial creada por Walt Disney Studios en 1942 y lanzada en enero de 1943. El propósito de la película es alentar el patriotismo a los estadounidenses para que declaren y paguen sus impuestos sobre la renta fielmente para ayudar a financiar guerra. El tema repetido en la película es “Impuestos … Para derrotar al Eje (del mal)”.

Cómo los obreros fueron -y son- enganchados y engañados por las ideologías fascistas.

Cómo adolescente noruego (19) timó a investores de EE.UU., Suiza, medios, políticos y realeza Noruega.

Videos y sucesos destacados.

Cambiar subtítulo a ESPAÑOL: Ir a la rueda dentada –> subtítulos —> traducción automática —> pinchar ‘español’.

VER FOTOS Y VIDEOS AQUI.

Waleed Ahmed (nacido en 1991) en la ciudad de Skien, 160 km. al sur de Oslo, se convirtió en el centro de atención de los medios cuando fundó la empresa “Green Norway” en 2009 junto con su entonces socio Flemming Bordoy y con la ayuda del apoyo financiero de la entidad estatal “Innovation Norway” (Innovación Noruega).

La empresa “Green Norway” supuestamente producía un cargador de celdas solares para el iPhone. A través de varios artículos periodísticos y otra cobertura mediática, Ahmed fue elogiado por sus actividades empresariales. El parlamentario Trond Giske lo elogió en las nubes y también fue invitado por el Príncipe Heredero y la Princesa Heredera en el palacio de Skaugum en Oslo.

Østlandets Blad - Hevder lokal gründersuksess er megabløff
Cargador solar para el iPhone.

Allí estuvieron presentes, entre otros, la reina Rania de Jordania, la ex ministro de estado Gro Harlem Brundtland, el secretario grl. de la ONU Kofi Annan, el profesor Muhammad Yunus y Ted Turner, fundador de CNN y presidente de la UNF. Luego fue invitado por el Príncipe Heredero Haakon Magnus, bajo los auspicios de la Global Dignity Foundation, para hablar sobre la dignidad.

La radio televisión noruega (NRK) incluso se refirió a Ahmed como el «Mark Zuckerberg de Noruega».

En la primavera de 2012 el periódico nacional noruego Dagens Næringsliv publicó un artículo en el que afirmaba que la empresa “Green Norway – Noruega Verde” era un soberano bluf y las ganancias “eran grandes exageraciones o pura imaginación”.

En septiembre de 2012, Waleed fue puesto bajo arresto en Los Ángeles, EE.UU. por vender los derechos de los conciertos escandinavos de Justin Bieber, derechos que no tenía, a un inversor estadounidense. En marzo de 2013, se declaró culpable de los cargos de fraude. En marzo de 2014 fue condenado a once años de prisión. La sentencia fue dos años más estricta que la afirmación de la fiscalía.

Tras la acusación en los Estados Unidos, Waleed Ahmed también fue acusado de fraude de seguros en Noruega. Además que engañó a un suizo por 600 mil dólares. Ahmed recibió un fallo en su contra y se confirmó la retención de tres millones de coronas noruegas. (USD 530.000).

El Centro de Registro de Empresas de Brønnøysund, Noruega, anunció la disolución de una de sus empresas (Waleed Ahmed Invest Limited) en 2013.

Documental para hacer un film sobre esta historia.

En 2017 la productora de cine “Motlys” recibió NOK 2.300.000 en apoyo del Norwegian Film Institute para producir un documental sobre Ahmed y el presupuesto total fue de 7.170.000. La película será dirigida por Emil Trier y producida por Thomas Robsahm, Natalya Sarch y Nicolai Moland. El documental se realiza en colaboración con Zentropa Suecia, Snake Oil con el apoyo adicional de Fritt Ord, SFI, DR, YLE y SVT. El documental también ha recibido un apoyo adicional de NOK 450.000 del Nordic Film & TV Fund y NOK 350.000 del Swedish Film Institutt.


No está mal, eh? gracias a los medios sociales y otros.