Cuba se alista para movilizaciones financiadas por Washington.

Videos y sucesos destacados.

Invitan y contratan a jóvenes artistas cubanos con jugosos honorarios y conciertos en EE.UU. Pero si NO entran al juego de difamar la revolución cubana los castigan y pierden honorarios y conciertos.

La contrarrevolución cultural cubana: Los raperos y artistas respaldados por el gobierno de EE. UU. ganan fama como «catalizadores de los disturbios actuales»

El Movimiento de San Isidro, que se presenta como un colectivo popular de artistas que luchan por la libertad de expresión, se ha convertido en un arma clave en el asalto del gobierno estadounidense a la revolución cubana

Autor: Max Blumenthal | internet@granma.cu

28 de julio de 2021 19:07:57

contrarrevolución cultural cubana
Foto: Tomada de Internet

«Mi pueblo necesita a Europa, mi pueblo necesita que Europa señale al maltratador», proclamó Yotuel, un rapero cubano afincado en España, en un acto del Parlamento de la UE convocado por legisladores de derechas antes de ceder el micrófono al golpista venezolano Juan Guaidó. Días después, Yotuel mantuvo una llamada de Zoom con funcionarios del Departamento de Estado de EE.UU. para hablar de «Patria y Vida», el himno rapero anticomunista del que fue autor.

Mientras se despeja el polvo de un día de protestas en las ciudades cubanas, el Wall Street Journal ha calificado a «Patria y Vida» como el «grito de guerra común» de los opositores al gobierno de Cuba, mientras que Rolling Stone la ha calificado como «el himno de las protestas en Cuba».

Además de Yotuel, los dos raperos que colaboraron en la canción forman parte de un conjunto de artistas, músicos y escritores llamado Movimiento San Isidro. Los medios de comunicación estadounidenses han atribuido a este colectivo el mérito de «ser el catalizador de los actuales disturbios».

A lo largo de los últimos tres años, a medida que las condiciones económicas empeoraban bajo la escalada de la guerra económica de Estados Unidos, mientras el acceso a Internet se ampliaba como resultado de los esfuerzos de la Administración Obama por normalizar las relaciones con Cuba, el Movimiento San Isidro ha invitado a un conflicto abierto con el Estado.

Con actuaciones provocadoras en las que sus figuras más destacadas han desfilado por La Habana Vieja ondeando banderas estadounidenses, y con flagrantes muestras de desprecio por los símbolos nacionales cubanos, San Isidro se ha enemistado con las autoridades, provocando frecuentes detenciones de sus miembros y campañas internacionales para liberarlos.

Al establecerse en una zona mayoritariamente afrocubana de La Habana Vieja y trabajar a través de medios como el hip-hop, San Isidro también ha maniobrado para poner en entredicho la imagen racialmente progresista que el gobierno cubano de izquierdas se ganó con su histórica campaña militar contra la Sudáfrica del apartheid y el asilo que ofreció a los disidentes negros estadounidenses. En este caso, el Movimiento de San Isidro parece seguir un modelo articulado por el grupo de presión estadounidense para el cambio de régimen.

Durante la última década, el gobierno de Estados Unidos ha gastado millones de dólares para cultivar raperos, músicos de rock, artistas y periodistas cubanos antigubernamentales en un intento explícito de convertir en un arma a la «juventud desocializada y marginada». La estrategia implementada por Estados Unidos en Cuba es una versión en la vida real de las fantasías que los demócratas anti-Trump entretenían cuando se preocupaban de que Rusia estuviera patrocinando encubiertamente a Black Lives Matter y Antifa para sembrar el caos en la sociedad norteamericana.

Tal y como revelará esta investigación, los principales miembros del Movimiento San Isidro han recibido financiación de organizaciones para el cambio de régimen como la Fundación Nacional para la Democracia y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, al tiempo que se han reunido con funcionarios del Departamento de Estado, con personal de la embajada de Estados Unidos en La Habana, con parlamentarios europeos de derechas y con golpistas latinoamericanos, desde el venezolano Guaidó hasta el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

San Isidro también ha recibido el apoyo de una red de think tanks fundamentalistas del libre mercado que no ocultan su plan de transformar Cuba en una colonia para las corporaciones multinacionales. Días después de que estallaran las protestas en Cuba, la dirección de San Isidro aceptó un premio de la Fundación Memorial de las Víctimas del Comunismo, un think tank republicano de derechas de Washington que incluye a los soldados alemanes nazis en su recuento de muertes históricas a manos del comunismo.

Detrás de su marca como intelectuales cosmopolitas, raperos renegados y artistas de vanguardia, San Isidro ha abrazado abiertamente la política extremista del lobby cubano de Miami. De hecho, sus miembros más prominentes han expresado un efusivo apoyo a Donald Trump, han respaldado las sanciones estadounidenses y han clamado por una invasión militar de Cuba.

No obstante, el colectivo cultural ha hecho incursiones en los círculos progresistas de la intelectualidad norteamericana, trabajando para debilitar los tradicionales lazos de solidaridad entre la revolución cubana y la izquierda estadounidense. Como veremos, el ascenso del Movimiento San Isidro es el último capítulo del libro de jugadas emergente del imperialismo interseccional.

Un “grupo de personas olvidadas”: La participación de los afrocubanos en las protestas cautiva a los medios de comunicación estadounidenses

Las escenas de un coche de policía volcado en el barrio de 10 de Octubre de La Habana, las turbas lanzando cócteles molotov a los agentes de policía y el saqueo de los centros comerciales este 11 de julio arrancaron el resentimiento de una clase de ciudadanos que ha caído en las grietas de la asediada economía especial de Cuba.

Tras años de profundización de las privaciones económicas, los cubanos han sufrido apagones y racionamiento de alimentos provocados por la intensificación del bloqueo económico de 60 años de Estados Unidos a Cuba por parte del expresidente Donald Trump. Un repentino colapso del turismo debido a la pandemia de Covid-19 junto con la eliminación por parte del gobierno del sistema de doble moneda de Cuba exacerbó el caos económico.

Cristina Escobar, periodista afincada en La Habana y una de las personalidades informativas más seguidas en el canal estatal cubano, describió a The Grayzone las filas de la protesta como el subproducto de una marginación sostenida.

“Hay un grupo de personas en lugares urbanos como La Habana que tienen las siguientes características”, explicó Escobar. “Suelen proceder de zonas rurales pobres y se han trasladado a la ciudad en busca de mejores oportunidades; por lo general, no son blancos con todos los gradientes que hay, y viven en los márgenes, recibiendo cualquier prestación estatal que esté disponible. Suelen trabajar en la economía sumergida, se sienten desafectados y no se implican en empresas patrióticas porque son víctimas del periodo especial de pobreza”.

Aunque la red de seguridad social de Cuba ha evitado que este grupo demográfico caiga en la miseria que conocen las barriadas de Estados gestionados por el FMI, como Haití u Honduras, Escobar afirma que “son un grupo de personas olvidadas, desintegradas, sin raíces en la sociedad. Están expresando la desigualdad que experimentan y, por desgracia, ya no lo hacen de forma pacífica”.

Los medios de comunicación corporativos estadounidenses han aprovechado las imágenes de los manifestantes afrocubanos para pintar las manifestaciones como una expresión de descontento explícitamente racializado. En un artículo titulado “Afrocubanos al frente de los disturbios [en Cuba]”, el Washington Post citó a ONGs antigubernamentales y a activistas asociados al Movimiento de San Isidro denunciando a Black Lives Matter por su declaración de solidaridad con la revolución cubana.

El Washington Post no mencionó el papel del gobierno de EE.UU. en el apoyo a muchas de estas mismas ONGs y activistas en un intento de armar a la clase baja de Cuba. Al frente de la estrategia de Washington se encuentran dos frentes tradicionales de la CIA: la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) y la Fundación Nacional para la Democracia (NED).

A lo largo de la Guerra Fría, la USAID trabajó junto a la CIA para liquidar los movimientos socialistas en todo el Sur Global. Más recientemente, ayudó a poner en marcha un falso programa de vacunación de la CIA en Pakistán para localizar a Osama bin Laden, y en su lugar acabó generando un brote masivo de polio. En toda América Latina, la USAID ha financiado y formado a figuras de la oposición de derechas, incluido el seudopresidente de Venezuela nombrado por Estados Unidos, Juan Guaidó.

Por su parte, la NED se creó bajo la supervisión del ex director de la CIA William Casey para proporcionar apoyo a los activistas de la oposición y a los medios de comunicación en todos los lugares en los que Estados Unidos ha buscado un cambio de régimen. “Mucho de lo que hacemos hoy fue hecho de forma encubierta hace 25 años por la CIA”, dijo el cofundador de la NED, Allen Weinstein, al periodista David Ignatius, quien celebró a la organización como “el padre del azúcar de las operaciones encubiertas”.

A lo largo de su historia, la USAID y la NED han trabajado para explotar los agravios de los grupos étnicos minoritarios contra los gobiernos socialistas y no alineados. Su apoyo financiero y logístico a los uigures contra China, a los tártaros contra Rusia y a los indígenas miskitos contra Nicaragua son algunos de los muchos ejemplos.

En los últimos años en Cuba, los especialistas en cambio de régimen de Washington se han centrado en los afrocubanos y los jóvenes marginados, aprovechando la cultura para convertir el resentimiento social en una acción contrarrevolucionaria.

Convirtiendo en un arma a la “juventud desocializada y marginada” contra el socialismo cubano

Un artículo publicado en 2009 en el Journal of Democracy, el órgano oficial de la National Endowment for Democracy (NED), esbozaba un ambicioso plan para cultivar la clase baja cubana de la posguerra fría como vanguardia antigubernamental.

“Utilizar los principios de la democracia y los derechos humanos para unir y movilizar a esta vasta mayoría desposeída frente a un régimen altamente represivo es la clave del cambio pacífico”, escribieron Carl Gershman y Orlando Gutiérrez.

Gershman y Gutiérrez son figuras influyentes en el mundo de los operadores del cambio de régimen. Director fundador de la NED, Gershman presidió durante cuatro décadas los esfuerzos de Estados Unidos para desestabilizar gobiernos desde Managua hasta Moscú. Gutiérrez, por su parte, es un franco defensor de una invasión militar estadounidense de Cuba que ejerce como secretario nacional del Directorio Democrático Cubano financiado por la USAID y la NED.

Gershman y Gutiérrez aconsejaron una estrategia que fomentara la “no cooperación” con las instituciones revolucionarias de Cuba entre los que describieron como “jóvenes desocializados y marginales: los que abandonan los estudios, los jóvenes sin trabajo que constituyen casi las tres cuartas partes de los desempleados de Cuba y los que se sienten atraídos por las drogas, la delincuencia y la prostitución”.

Los dos especialistas en cambio de régimen señalaron la música y los medios de comunicación online como vehículos ideales para aprovechar las frustraciones de la juventud cubana: “La alienación de los jóvenes llega a la corriente principal y se expresa en las letras airadas de los músicos de rock; las representaciones de los blogueros de las frustraciones y la chabacanería de la vida cotidiana; la frecuente evasión del trabajo agrícola, el servicio voluntario y las reuniones de los comités de vecinos; y la desvinculación general de la política que es el fruto de medio siglo de participación coaccionada y propaganda política alimentada a la fuerza”, escribieron.

El año en que se publicó el influyente documento de Gershman y Gutiérrez, Washington puso en marcha una audaz operación encubierta basada en la estrategia que habían esbozado.

“El rap es la guerra”: La USAID recluta de forma encubierta a artistas de hip-hop cubanos como propagandistas del cambio de régimen

En 2009, la USAID puso en marcha un programa para desencadenar un movimiento juvenil contra el gobierno de Cuba mediante el cultivo y la promoción de artistas locales de hip-hop.

Debido a su larga historia como fachada de la CIA, USAID subcontrató la operación a Creative Associates International, una empresa con sede en Washington DC con su propio historial de acciones encubiertas.

Creative Associates encontró a su hombre clave en Rajko Bozic, un veterano del grupo Otpor! respaldado por la CIA, que ayudó a derrocar al líder nacionalista Slobodan Milosevic, y cuyos miembros pasaron a formar un “grupo de exportación de una revolución” que sembró las semillas de varias revoluciones de color”.

Haciéndose pasar por promotor musical, Bozic se acercó a un grupo de rap cubano llamado Los Aldeanos, conocido por su himno ferozmente antigubernamental, “Rap is War”. El agente serbio nunca dijo a Los Aldeanos que era un activo de la inteligencia estadounidense; en cambio, afirmó que era un profesional del marketing y prometió convertir al líder del grupo en una estrella internacional.

Para llevar a cabo el plan, Creative Associates puso en marcha ZunZuneo, una plataforma de redes sociales al estilo de Twitter que enviaba miles de mensajes automáticos para promocionar a Los Aldeanos entre los jóvenes cubanos sin que el grupo de rap lo supiera.

Al cabo de un año, cuando Los Aldeanos intensificaron su retórica, burlándose de la policía cubana como zánganos descerebrados durante un festival local de música indie, la inteligencia cubana descubrió contratos que vinculaban a Bozic con la USAID y puso fin a la operación.

La vergüenza sobrevino en Washington, con el senador Patrick Leahy refunfuñando: “La USAID nunca informó al Congreso sobre esto y nunca debería haber sido asociada con algo tan incompetente y temerario”.

Danny Shaw, profesor asociado de Estudios Latinoamericanos y del Caribe en la City University de Nueva York, conoció a Los Aldeanos durante varias visitas prolongadas a Cuba. También conoció a Omni Zona Franca, un colectivo de poetas y artistas de performance de orientación rastafari con sede en el barrio de Alamar, en La Habana, que sirvió de inspiración para el Movimiento de San Isidro.

Shaw dijo que la hostilidad de los artistas hacia el sistema socialista de Cuba era tan intensa que muchos de ellos negaban la existencia del bloqueo estadounidense. “Intenté explicarles mi forma de entender la guerra económica, y me dijeron: ‘Puedes ir y venir como quieras, no vives aquí, así que es fácil que seas marxista’. Y tenían razón, si descontextualizabas completamente la situación”, dijo a The Grayzone.

Según Shaw, algunos miembros de Omni Zona Franca empezaron a visitar Estados Unidos y Europa para participar en festivales de arte y en entrevistas con medios de comunicación corporativos en español. “Cuando salieron a la luz las historias sobre el apoyo de la USAID a los raperos y artistas cubanos, entonces todo cobró sentido para mí”, reflexionó.

En 2014, la USAID volvió a quedar al descubierto cuando recurrió a Creative Associates para organizar una serie de falsos talleres de prevención del VIH que, en realidad, eran seminarios de reclutamiento político.

Un documento interno de Creative Associates filtrado a los medios de comunicación en 2014 se refería a los falsos talleres sobre el VIH como la “excusa perfecta” para alistar a los jóvenes en actividades de cambio de régimen en la isla.

El presidente Barack Obama presentó su plan para normalizar las relaciones con el gobierno de Cuba justo cuando se expuso la última operación de USAID. Como condición para el reconocimiento diplomático, Obama insistió en que Cuba ampliara el acceso a Internet.

El sitio web de investigación venezolano Misión Verdad advirtió entonces: “Estamos asistiendo a una actualización de los mecanismos, métodos y modos de intervención. Toda la armonía en este momento es totalmente ilusoria. Lo que ya se coloca bajo la etiqueta de ‘normalización’ en el entorno sociopolítico cubano proporciona las condiciones mínimas de funcionamiento para facilitar la idea de una ‘primavera cubana’, una revolución de probeta…”.

La red de internet 3G llegó a Cuba en 2018, permitiendo a los jóvenes cubanos acceder a las redes sociales en sus teléfonos. Ahora, en lugar de hacer girar la plataforma de medios sociales como ZunZuneo, la inteligencia estadounidense se centró en desarrollar tecnología como Psiphon para que los cubanos pudieran acceder a Facebook y YouTube a pesar de los cortes de Internet.

La NED y la USAID aprovecharon esta oportunidad para construir un potente aparato mediático antigubernamental en línea. La nueva hornada de medios respaldados por Estados Unidos, como CubaNet, Cibercuba y ADN Cuba, representaron una cámara de eco de insurrección tóxica, burlándose del presidente Miguel Díaz-Canel con memes insultantes y pidiendo su procesamiento por altos crímenes, incluido el genocidio.

El Ministerio de Asuntos Exteriores holandés ha impulsado los esfuerzos de Estados Unidos, ayudando a crear y financiar el blog antigubernamental El Toque, a través de una ONG llamada RNW Media.

Ted Henken, académico estadounidense y autor de “Cuba’s Digital Revolution”, señaló a Reuters que los dirigentes cubanos “calcularon mal al no darse cuenta de que [la ampliación del acceso a Internet] les iba a estallar en la cara muy rápidamente, en dos años y medio”.

“Nada de [las protestas] habría sido posible sin la naciente red 3G que ha permitido a millones de cubanos acceder a internet a través de dispositivos móviles desde 2018”, declaró el medio corporativo online Quartz.

A medida que crecía el acceso de los cubanos a los medios de comunicación antigubernamentales, la administración Trump aumentó el presupuesto de la NED en un 22% en 2018.

Ese año, el presupuesto de la NED para Cuba destinó cerca de 500.000 dólares para el reclutamiento y la formación de periodistas antigubernamentales, y para establecer nuevos medios de comunicación.

Otra subvención de la NED presupuestó fondos para “promover la inclusión de las poblaciones marginadas en la sociedad cubana y fortalecer una red de socios en la isla”, lo que implica la focalización en los afrocubanos.

La NED ha puesto un gran énfasis en infiltrarse en la escena del hip-hop de Cuba. En 2018, la entidad gubernamental estadounidense aportó 80.000 dólares a la Fundación Alma Cubana para “empoderar a los artistas independientes para producir, actuar y exhibir su trabajo en eventos comunitarios sin censura”, y 70.000 dólares a una ONG con sede en Colombia llamada Fundación Cartel Urbano para “empoderar a los artistas de hip-hop cubanos como líderes en la sociedad.”

Cartel Urbano publica una revista online claramente inspirada en Vice, el principal vehículo del imperialismo hipster. Además de mantener a los lectores informados sobre los últimos lanzamientos de los artistas de rap cubanos contrarios al gobierno, la revista financiada por el gobierno estadounidense dedica secciones enteras en su sitio web al consumo de drogas, la cultura trans y el estilo de vida vegano y ecológico.

Al atender la sensibilidad de los autodenominados radicales de orientación académica, los escritores del medio utilizan habitualmente la letra “x” para borrar las distinciones de género, lo que da lugar a pasajes como el siguiente: “cuerpxs trans, marikonas, no binarixs, racializadxs, monstruosxs…”.

La sorprendente proliferación de medios de comunicación de la oposición en línea, la vitriólica propaganda antigubernamental y la infiltración de Estados Unidos en la escena cultural de Cuba, que acompañaron a la expansión de los servicios de Internet del país, provocaron una represión sin precedentes por parte de los dirigentes del país.

“Los años en los que se produjo el descongelamiento de las relaciones con Estados Unidos, tuvimos mucha tolerancia a nivel interno”, reflexionó la periodista cubana Cristina Escobar. “Eso es porque el Gobierno no se veía asediado. Pero luego ganó Trump. Y ahora la dirigencia siente que nunca debió confiar en Obama”.

Pocas horas después de tomar posesión en abril de 2018, el presidente Díaz-Canel propuso el Decreto 349. La nueva medida obligaría a todos los artistas, músicos e intérpretes a obtener la aprobación previa del Ministerio de Cultura antes de publicitar su trabajo.

Planteado como respuesta directa al reclutamiento de artistas de rap y otras figuras culturales por parte de la inteligencia estadounidense, el Decreto 349 prohibía explícitamente la difusión de materiales audiovisuales que contengan “lenguaje sexista, vulgar u obsceno.” Aunque la ley nunca se aplicaría formalmente, la oposición cubana consideró la disposición como un ataque directo a la subcultura del reggaetón que se filtraba en el paisaje urbano del país.

Casi de la noche a la mañana, un colectivo de artistas y músicos se movilizó para protestar contra el decreto. Con el nombre del barrio de San Isidro, en La Habana Vieja, donde vivían varios de sus miembros, el nuevo movimiento se dirigió directamente a los influyentes culturales del Norte Global, presentándose como una colección diversa de creadores visuales y raperos independientes que luchaban por nada más que la libertad artística.

Quizá por primera vez, la oposición de derechas cubana disponía de un vehículo para introducirse en los círculos progresistas del extranjero.

Con banderas de EE. UU. en la mano, enfrentándose al Estado y cortejando a los famosos

El 6 de noviembre de 2020, un agente de policía se presentó en la casa de Denis Solís, un rapero abiertamente antigubernamental afiliado al Movimiento San Isidro. Solís no tardó en apuntar con la cámara de su teléfono móvil al policía y retransmitió en directo su desafiante encuentro en Facebook.

Tras burlarse del agente con insultos antigay, Solís proclamó: “¡Trump 2020! Trump es mi presidente”.

La visita de la policía fue desencadenada por la excitada cobertura que Solís recibió del Diario de Cuba, una publicación financiada por la NED, y de otros medios antigubernamentales, por un tatuaje estampado en su pecho que decía “Cambio; Cuba Libre”. También había acudido a Facebook para jactarse: “Comunistas, ahora van a tener que arrancarme la piel del pecho”.

La condena de 8 meses de prisión que recibió Solís por “desacato” -un castigo claramente inspirado por el espectáculo que generó con su livestream- fue la chispa que dio origen a la huelga de hambre de noviembre de 2020, que lanzó al Movimiento de San Isidro a la escena mundial.

La huelga se llevó a cabo dentro de la casa de La Habana Vieja del coordinador del Movimiento San Isidro, Luis Manuel Otero Alcántara. Otero, artista afrocubano, ha provocado la ira del gobierno al profanar la bandera cubana, envolviéndola con su torso desnudo en el inodoro y mientras se cepilla los dientes, o extendiéndose sobre ella en ropa interior con la bandera de Estados Unidos.

En otra provocación, Otero reunió a niños para que corrieran por su barrio ondeando una bandera estadounidense gigante, lo que provocó una respuesta policial inmediata y su propia detención durante cuatro días.

La huelga de hambre de una semana de duración en la casa de Otero generó un espectáculo mediático internacional sin precedentes, y generó declaraciones de apoyo de Jake Sullivan, el asesor de seguridad nacional entrante de la administración Biden, y del entonces secretario de Estado Mike Pompeo.

Una visita hábilmente escenificada al lugar de la huelga de hambre por parte de Carlos Manuel Álvarez, un periodista y literato cubano de alto nivel afincado en México, había contribuido a galvanizar el interés de los medios de comunicación internacionales.

Vestido con un cuello de tortuga negro y procedente de las filas de la élite educada de Cuba, Álvarez, con gafas, presentaba un marcado contraste con Otero y su rudo compañero, el rapero antigubernamental Maykel Osorbo. Para los funcionarios del gobierno, tentados de descartar a los líderes de la protesta como un grupo de vulgares vagabundos, la figura del gentil escriba presentaba serias complicaciones.

Álvarez no tardó en encontrar un espacio en la sección de opinión del New York Times para promocionar San Isidro entre el público liberal de Estados Unidos, al tiempo que desgranaba metáforas literarias sobre cómo caminar sobre el adoquín con zapatos de tacón alto para denigrar a la burocracia comunista cubana.

“El movimiento [San Isidro] se ha convertido en el grupo más representativo de la sociedad civil nacional, reuniendo a cubanos de diferentes clases sociales, razas, creencias ideológicas y generaciones, tanto de la comunidad de exiliados como de la isla”, afirmó el escritor.

El 27 de noviembre de 2020, al profundizarse el enfrentamiento entre los artistas cubanos y el Estado, un grupo de artistas inició una sentada frente al Ministerio de Cultura de Cuba. Los manifestantes originales estaban formados en su mayoría por artistas cuyo trabajo había sido patrocinado por el Estado cubano. Y a diferencia de San Isidro, muchos de ellos rechazaron la retórica del cambio de régimen, optando en cambio por un diálogo con el ministro de cultura para resolver el conflicto sobre la libertad de expresión.

Como explica el sociólogo Rafael Hernández en un estudio detallado de la sentada, el diálogo se derrumbó cuando el Movimiento San Isidro y otros elementos respaldados por Estados Unidos impusieron su agenda maximalista a la entidad organizadora, que llegó a conocerse como N27. El New York Times y otros medios anglosajones centraron su cobertura directamente en la chusma anticomunista de San Isidro, mientras que los artistas cubanos de izquierdas “permanecieron invisibles para la prensa extranjera, que no los considera noticia, al igual que a los veteranos y jóvenes disidentes”, observó Hernández.

La intensa cobertura mediática de la sentada situó al Movimiento de San Isidro en la escena internacional, lo que les valió la atención de artistas y escritores célebres de Estados Unidos y Europa. En mayo de 2021, después de que Otero volviera a ser detenido por la seguridad cubana, se publicó una carta abierta al presidente Díaz-Canel en la New York Review of Books, una de las principales revistas de los literatos liberales de Estados Unidos, en la que se exigía su liberación.

Firmada por un elenco de prominentes figuras culturales negras y afrolatinas, entre ellas Henry Louis-Gates, Edwidge Danticat y Junot Díaz, la misiva ilustraba el éxito que estaba teniendo San Isidro en la erosión del apoyo de la intelectualidad negra estadounidense a la revolución cubana.

Con acceso a los principales órganos liberales de los medios de comunicación estadounidenses y con el apoyo de los departamentos de estudios latinoamericanos de todo el país, el colectivo cultural estaba sacando a la oposición anticomunista de Cuba de su base tradicional de derecha en Miami.

Pero su éxito no fue un fenómeno orgánico. De hecho, San Isidro había sido propulsado a la escena internacional gracias al importante apoyo del Departamento de Estado de Estados Unidos, sus filiales para el cambio de régimen y los grupos de presión empresariales de derechas, deseosos de que Cuba se abriera a los negocios.

“Viva la anexión”: el Departamento de Estado, la OEA y los lobbies empresariales se asocian con San Isidro

Cada día, en la revista El Estornudo que fundó, Carlos Manuel Álvarez y sus colegas presentan las malas noticias de Cuba. Mientras pintan el país como un infierno comunista dirigido de forma catastrófica e invadido por las víctimas de Covid-19, comercializa su medio como “independiente”.

En realidad, El Estornudo parece ser uno de los muchos proyectos mediáticos incubados por la National Endowment for Democracy (NED).

“Los colaboradores que hacen la revista son pagados por trabajo producido, con un salario fijo de 400 CUC. Hasta que me fui, El Estornudo era financiado por la NED y la [Fundación] Open Society”, dijo Abraham Jiménez Enoa, antiguo redactor de la revista, refiriéndose respectivamente al brazo del gobierno estadounidense para el cambio de régimen y a la fundación de George Soros.

El Estornudo forma parte de una constelación de medios delegados para criticar la respuesta cubana de Covid por el Institute for War and Peace Reporting (IWPR), una ONG que recibió 145.230 dólares de la NED en 2020 para “fortalecer la colaboración entre los periodistas independientes cubanos” y capacitarlos en los medios sociales.

Los medios antigubernamentales que operan bajo los auspicios de IWPR también incluyen a Tremenda Nota, un sitio de temática LGBTQ que acusa rutinariamente al gobierno cubano de homofobia y transfobia, incluso cuando el gobierno de Díaz-Canel ha avanzado en la legalización del matrimonio gay, ha abierto el ejército a los soldados homosexuales y ha iniciado eventos oficiales del orgullo.

La junta directiva del IWPR está formada por antiguos funcionarios de la OTAN y figuras de los medios de comunicación corporativos, incluido el antiguo presidente del Financial Times. Aunque la ONG ha borrado desde entonces su lista de patrocinadores de su sitio web, una página archivada revela asociaciones con la NED y sus filiales del gobierno estadounidense, así como con contratistas confirmados de la inteligencia británica como Albany Associates y la Fundación Thomson Reuters.

Carlos Manuel Álvarez no es ni mucho menos el único miembro de San Isidro cercano a las entidades estadounidenses de cambio de régimen. Además de él, está Yaima Pardo, una cineasta cubana y especialista en tecnología cuyo documental de 2015, “Offline”, hizo hincapié en la necesidad de la expansión de Internet para fomentar la disidencia.

Pardo es actualmente la directora multimedia de ADN Cuba, un medio antigubernamental con sede en Florida que recibió 410.710 dólares de USAID sólo en 2020.

Esteban Rodríguez, de San Isidro, reportero de ADN Cuba, ha celebrado como “perfecta” la prohibición de remesas familiares a Cuba impuesta por Trump, que debilita económicamente. “Si estuviera en Estados Unidos, habría votado a Trump”, dijo Rodríguez a The Guardian.

Cuando San Isidro lanzó su campaña internacional contra el Decreto 349, eligió hacerlo en la Organización de Estados Americanos (OEA) – la organización regional con sede en Washington DC burlada por Fidel Castro como “el ministerio yanqui de las colonias.”

Allí, el cofundador de San Isidro, Amaury Pacheco, fue recibido por Luis Almagro, el Secretario General de la OEA que ayudaría a orquestar el golpe militar de la derecha en Bolivia ese mismo año. También estuvieron presentes para dar la bienvenida a los artistas cubanos funcionarios del Departamento de Estado y Carlos Trujillo, un leal a la derecha de Trump que se desempeña como representante de Estados Unidos ante la OEA.

“El arte en Cuba es más necesario que nunca”, proclamó Almagro. “Es necesario exponer los desafíos de la represión” del Estado cubano.

Como informó el Instituto Samuel Robinson, con sede en Venezuela, San Isidro ha estrechado sus lazos con la derecha internacional a través de la fundación CADAL, que lo nominó para el Premio Freemuse a la Expresión Artística, patrocinado por el Estado de la OTAN. CADAL está en el centro de una red de organizaciones libertarias que aprovechan el dinero de las empresas para impulsar el fundamentalismo del libre mercado en toda América Latina.

Entre los socios más cercanos de CADAL se encuentra la Red Atlas, un frente de cabildeo corporativo establecido con la ayuda de los Hermanos Koch para promover la economía libertaria y socavar los gobiernos socialistas en todo el mundo.

El think tank también está patrocinado por el Departamento de Estado de EE.UU., la NED y sus filiales, incluyendo el Centro para la Empresa Privada Internacional, que se dedica a “fortalecer la democracia en todo el mundo a través de la empresa privada y la reforma orientada al mercado”.

En enero de 2021, los principales miembros de San Isidro, incluidos Otero y Pardo, participaron en un seminario web organizado por otro grupo de expertos de derechas respaldado por las empresas. Esta vez, fueron invitados por el Centro Latinoamericano de Federalismo y la Fundación para la Libertad.

Patrocinada por empresas multinacionales decididas a transformar Cuba en un paraíso del libre mercado, e inspirada en la filosofía de Ayn Rand, la fundación con sede en Argentina también está directamente afiliada a la Red Atlas.

Entre los participantes en el seminario web estaba Iliana Hernández, reportera de Cibercuba, uno de los muchos medios antigubernamentales que han surgido en los últimos años tras la expansión de los servicios de Internet.

En un debate sobre las elecciones de noviembre de 2020 en su página de Facebook, Hernández argumentó que como Trump “iba a tomar medidas más duras contra la tiranía… creo que, por la libertad de Cuba, debería ganar Trump”.

También detalló la amplia coordinación entre el Movimiento de San Isidro y los funcionarios del Departamento de Estado que prestan servicios en la Embajada de Estados Unidos en La Habana.

Refiriéndose a sus conversaciones con los encargados de negocios de línea dura de EE. UU., Timothy Zúñiga-Brown, y su predecesora, Mara Tekach, Hernández comentó: “En esta última conversación con el Sr. Tim [Zúñiga] Brown, lo que me dijo fue, ‘¿cómo podemos ser de ayuda? Es decir, ¿qué podemos hacer? Porque, quiero decir, él quería recibir órdenes de mí y no al revés. Le dije cómo podía ayudar”.

Otero también ha cultivado estrechas relaciones con funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos. En julio de 2019, él y otros miembros de San Isidro se pavonearon con orgullo por el recinto de la embajada estadounidense en La Habana durante un acto de conmemoración del Día de la Independencia de Estados Unidos.

Adonis Milan, un director de teatro de La Habana afiliado a San Isidro, publicó fotos en Facebook de él mismo, un artista de reggae y miembro de San Isidro llamado Sandor Pérez Pita, y Otero “disfrutando de unas horas de libertad dentro de Cuba” mientras se tomaban selfies con marines estadounidenses.

“Viva la anexión”, escribió Milan en un post en el que expresaba su “ferviente pasión por la bella gringa”.

Preguntado por un periodista sobre el encuentro que mantuvo en una calle de La Habana con la ex encargada de negocios de EE.UU. Tekach, Otero respondió: “Es una diplomática. Yo puedo reunirme con Mara Tekach o con el embajador de Francia; con mi amigo, el embajador de Holanda, o con el de la UE. Incluso con el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, si algún día quiere hablar conmigo”.

En abril de 2021, el gobierno cubano afirmó haber descubierto documentos que revelaban pagos de 1.000 dólares al mes a Otero por parte del Instituto Nacional Demócrata, una filial de la NED. Las acusaciones salieron a la luz justo cuando el artista planeaba exponer cuadros de envoltorios de caramelos en su casa e invitar a los niños de la zona a verlos, burlándose de la dulce vida que el socialismo les había negado. Otero negó rotundamente haber recibido pagos de los equipos de cambio de régimen del gobierno estadounidense.

Para entonces, Otero se había convertido en una estrella de un himno viral colaborativo que había proporcionado a la contrarrevolución cubana un eslogan unificador y una banda sonora de protesta.

Presentamos “Patria y Vida”, el himno de rap favorito del Departamento de Estado de EE.UU.

La primera canción a la que se atribuye directamente la movilización de los cubanos para protestar contra su gobierno fue grabada por un grupo de raperos y artistas de reggaetón que incluía a dos miembros del Movimiento de San Isidro.

Aclamada por el medio de comunicación estatal estadounidense NPR como “la canción que ha definido el levantamiento en Cuba”, “Patria y Vida” ha acumulado más de 7 millones de visitas desde que se estrenó en YouTube el 16 de febrero de 2021.

Grabada en Miami, la canción cuenta con tres intérpretes cubanos autoexiliados: Yotuel, del grupo de hip-hop Orishas, el dúo de reggaeton Gente de Zona y el cantautor Descemer Bueno. Los complementan dos miembros del Movimiento San Isidro, radicados en La Habana: los artistas de hip-hop El Funky y Maykel “Osorbo” Castillo.

Osorbo ha proclamado que “daría [su] vida por Trump” si el presidente estadounidense impusiera un bloqueo total a Cuba con “las costas bloqueadas, que no entre nada, ni salga nada… como hicieron en Venezuela.”

El vídeo de “Patria y Vida” se abre con la curiosa imagen del héroe anticolonial cubano José Martí fundiéndose con la del padre fundador de Estados Unidos y esclavista colono George Washington.

En el clímax de la canción, los raperos Osorbo y El Funky aparecen en pantalla flanqueados por Otero, de San Isidro. Afirmando haber filmado su actuación subrepticiamente, los raperos aparecen sin embargo en un vídeo de alta calidad coreando “¡Patria y Vida!”.

Este eslogan era un giro abierto del mantra revolucionario cubano, “Patria o Muerte”, que fue pronunciado por primera vez por Fidel Castro en un acto en memoria de los estibadores muertos por el sabotaje mortal de la CIA al carguero La Coubre en el puerto de La Habana en 1960. Al invertir el voto de Castro de defender la soberanía de Cuba con su vida, los autores de la canción apuntan a la cultura política antiimperialista inculcada a los cubanos a lo largo de seis décadas.

Los versos de Osorbo y El Funky mezclan ataques lacerantes al gobierno socialista con homenajes a San Isidro:

“Seguimos dando vueltas, seguridad, desviando con prisma

Estas cosas me indignan, se acabó el enigma

Ya está bien de tu malvada revolución…”.

Apenas una semana después del lanzamiento de la canción, la directora entrante de la USAID, Samantha Power, se dirigió a Twitter para proclamar “Patria y Vida” como un reflejo de una “nueva generación de jóvenes en Cuba y de cómo están luchando contra la represión del gobierno”.

Aunque Power no es especialmente conocida como conocedora del hip-hop, se ha ganado la reputación de crear estados fallidos en lugares como Libia orquestando campañas militares intervencionistas humanitarias. Es difícil imaginar que su repentino interés por un himno viral del rap cubano no estuviera guiado por una dedicación al cambio de régimen en la isla.

El Grupo del Partido Popular Europeo del Parlamento Europeo, de centro-derecha, también se movilizó para promover “Patria y Vida” apenas una semana después de su lanzamiento. En Bruselas, el parlamentario europeo Leopoldo López-Gil -el oligarca español padre del golpista derechista venezolano Leopoldo López- ayudó a recibir a Otero, Yotuel, del Movimiento San Isidro, y a varias otras figuras detrás de la creación de “Patria y Vida”.

“Hoy les pido que condenen al gobierno cubano, para que mi isla tenga la fuerza de levantarse…” declaró Yotuel. “Mi pueblo necesita a Europa, mi pueblo necesita que Europa señale al abusador”.

También estuvo presente en el acto del Parlamento de la UE Juan Guaidó, el falso “presidente” de Venezuela designado por Estados Unidos que lanzó un fallido golpe militar junto a su mentor, Leopoldo López Jr.

En los días siguientes, los intérpretes de “Patria y Vida” siguieron haciendo las rondas de cambio de régimen. El 12 de marzo, Yotuel y Gente de Zona mantuvieron una llamada de Zoom con funcionarios del Departamento de Estado, informándoles sobre el éxito de la canción y las demandas del Movimiento de San Isidro.

Tres meses más tarde, como informó el periodista Alan MacLeod, la USAID de Power publicó un anuncio de 2 millones de dólares en oportunidades de subvención para las organizaciones de la “sociedad civil” que buscan promover el cambio de régimen en Cuba.

Destacando la estrategia de larga data de la agencia de explotar los grupos demográficos más afectados por las sanciones de Estados Unidos, el documento hizo hincapié en la necesidad de programas que “apoyen a las poblaciones marginadas y vulnerables, incluyendo pero no limitado a los jóvenes, las mujeres, LGBTQI +, líderes religiosos, artistas, músicos, y las personas de ascendencia afro-cubana”.

En el documento, la USAID señaló a “Patria y Vida” como una victoria propagandística que ayudó a producir un “momento decisivo”, y que presagiaba las protestas que estaban por venir.

Menos de un mes después, el 11 de julio, Otero hizo un llamamiento para salir a las calles de La Habana en nombre del Movimiento de San Isidro. Pronto, cientos de manifestantes se reunieron en el malecón de la ciudad, algunos con carteles que decían “Patria y Vida”. La visión de la oposición de un levantamiento nacional capaz de arrasar con el socialismo parecía estar cobrando forma.

Detrás de las protestas había una serie de factores, desde el colapso de una central eléctrica en la ciudad de Holguín, hasta los intentos vacilantes del gobierno de unificar la moneda, pasando por las heridas económicas abiertas por el bloqueo estadounidense y que siguen supurando por el periodo especial de privaciones.

Pero a través de los guerreros de la cultura de San Isidro, ahora delegados por Washington como rostros y voces oficiales de la oposición cubana, las demandas de los manifestantes fueron interpretadas como un grito maximalista para que Washington intensifique sus esfuerzos de cambio de régimen.

El Movimiento de San Isidro va a Washington

Aunque las protestas se desvanecieron rápidamente, los comentarios del presidente Joe Biden denigrando a la Cuba sometida al embargo de EEUU como un “estado fallido”, y prometiendo añadir nuevas sanciones aplastantes a las impuestas por Trump, sugirieron que la administración demócrata no volvería al proceso de normalización de Obama. Por lo tanto, se logró un objetivo clave a corto plazo del lobby del cambio de régimen de Miami.

Las audiencias del 20 de julio en el Congreso sobre Cuba en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes destacaron el papel fundamental que ha desempeñado San Isidro en el renovado impulso para derrocar al gobierno de Cuba.

Allí, la representante Debbie Wasserman-Schultz, demócrata de derechas del sur de Florida, citó un comentario de la académica liberal Amalia Dache en el que atacaba a Black Lives Matter por su declaración de solidaridad con la revolución cubana. Luego señaló a los afrocubanos como una base emergente del fermento anticomunista en la isla.

A varios metros de distancia estaba sentado el representante Mark Green, un republicano pro-Trump, luciendo una camisa con el lema “Patria y Vida” debajo de su chaqueta.

Ese mismo día, en el Capitolio, la derechista Victims of Communism Memorial Foundation honró al Movimiento de San Isidro durante su Cumbre de la Semana de las Naciones Cautivas.

En su discurso de presentación del premio a los Derechos Humanos de los Disidentes al Movimiento de San Isidro, el fundador de Víctimas del Comunismo y veterano operativo del movimiento conservador, Lee Edwards, declaró: “no siempre es la política, sino la cultura, lo que es tan importante en la batalla que estamos librando en este momento.”

Maykel Osorbo, el artista de hip-hop que protagonizó “Patria y Vida”, aceptó el premio en nombre de San Isidro. “Hermano mío, quiero darte las gracias de todo corazón”, exclamó en un mensaje pregrabado a la multitud de republicanos plateados de derechas.

Como veremos en la segunda parte de esta investigación, los agentes patrocinados por el gobierno de Estados Unidos y afiliados al Movimiento de San Isidro ayudaron a sentar las bases de las protestas de julio en Cuba desde suelo estadounidense. Trabajando desde Florida, lanzaron el hashtag #SOSCuba pidiendo la intervención de Estados Unidos en Cuba meses antes de que inundara las redes sociales.

América Latina en golpe de estado permanente.

Videos y sucesos destacados.

Por: Zósimo Camacho – Publicado en «Contralínea» – mayo de 2021 –


Los golpes de Estado en América Latina siempre están en marcha. Cuando un gobierno rebasa la democracia meramente procedimental y avanza a la de justicia social, se aceleran procesos siempre latentes.

Las tensiones que desembocan en golpes duros o blandos giran en torno a tres factores: pueblos movilizados, oligarquías locales violentas al interior y sumisas a Washington, y el límite de lo que Estados Unidos está dispuesto a tolerar en cada país.

Más de 34 golpes de Estado se han ejecutado en 12 países de América Latina desde la segunda mitad del siglo XX. La mayoría se han consumado y sólo unos pocos han fallado ante la resistencia popular o la habilidad de los gobernantes en el poder. Los intereses de Estados Unidos en la región y la disputa entre oligarquías y sociedades movilizadas son detonantes de procesos que se activan y reactivan permanentemente.

De entrada, en América Latina los golpes de Estado sólo se ejecutan contra gobiernos de izquierda o progresistas. Y también, de manera generalizada, las derechas en la región siempre están propensas a solicitar, impulsar, apoyar o sostener intentos golpistas cuando se ven amenazados los privilegios de las oligarquías, coinciden politólogos, internacionalistas y latinoamericanistas consultados por Contralínea.

Por ello, las oposiciones de derecha a los gobiernos progresistas en Latinoamérica “no son oposiciones normales”; es decir, no se ajustan a lo que se espera de una oposición dentro de las definiciones convencionales del sistema político democrático.

Una democracia que trascienda la forma procedimental e impulse la inclusión de los amplios sectores históricamente postergados “no va tener una oposición normal; no va a tener una oposición que se someta a las reglas del Estado de derecho tal cual se esperaría en un libro de ciencias políticas”.

La advertencia es de la doctora en ciencia política por el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdova (Argentina) Silvina Romano. Agrega que todo gobierno que intente alterar la estructura de la sociedad y avance en la inclusión económica, política, social y cultura de las mayorías, debe esperar la reacción de una oligarquía que no respeta las reglas y que actúa fuera de la institucionalidad, aunque se diga “respetuosa” de las instituciones.

Posdoctora por el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y por el Centro de Investigaciones y Estudios sobre la Cultura y la Sociedad del Consejo Nacional de Investigaciones Técnicas y Científicas (Conicet) de Argentina, Silvina Romano ejemplifica con los casos recientes de Bolivia, Ecuador y Argentina, países que buscaron generar una nueva institucionalidad de justicia social y que, sólo por ello, exacerbaron las tensiones históricas en sus respectivas sociedades. En este caso inscribe a México con el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Aclara que este tipo de procesos no se reducen a una disputa entre los gobiernos y las oposiciones de derecha. También la confrontación ocurre al interior de los propios gobiernos, porque las instituciones no se renuevan de un día para otro. Sucede que gran parte de quienes integran los propios gobiernos progresistas mantienen vínculos con las elites. Algo imposible de evitar porque no se pueden renovar las instituciones echando a todos los que las integran y nombrando nuevos. Entonces, al interior de los propios gobiernos “hay un tire y afloje de cómo ir avanzando”.

Silvina Romano, investigadora y coordinadora de la Unidad de Análisis de Estados Unidos y América Latina del Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag), señala que la oposición a los gobiernos progresistas se encuentra también siempre en Estados Unidos. Desde allá opera mediante actores políticos, medios de comunicación y organismos como la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su sigla en inglés).

Los embates que se dirigen desde ese país explotan los problemas que viven los gobiernos progresistas en América Latina y magnifican sus desaciertos. Lo irónico es que la complicada situación de las naciones es resultado de las políticas estadunidenses.

Jorge Retana Yarto, primer director de la Escuela de Inteligencia para la Seguridad Nacional (Esisen) del actual gobierno mexicano, advierte que cuando Estados Unidos decide debilitar y derrocar un gobierno, el trabajo es de sus agencias de inteligencia, tanto las que operan desde el propio territorio estadunidense como las que se encuentran en el extranjero.

Los manuales son, incluso, conocidos. Y el guion se ha seguido en, al menos, una docena de países de América Latina desde la segunda mitad del siglo XX, la mayoría con éxito y otros que se han quedado en el intento. La puesta en marcha de los golpes, duros y blandos, se ha observado en Chile, Guatemala, Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Honduras, Ecuador, Bolivia, República Dominicana, Panamá. Varios de esos países, en más de una ocasión.

Evo Morales, ex-pdte. de Bolivia.

Silvina Romano, por su parte, ejemplifica con la campaña actual contra México, por la violencia que se generó con la supuesta guerra contra las drogas y la securitización de las fronteras. De pronto se le achaca toda la responsabilidad al gobierno actual, señala. Y a quienes desde Estados Unidos lanzan una narrativa de condena “se les olvidan los 13 años de la Iniciativa Mérida, donde se organizó a toda la fuerza de seguridad no solamente con respecto del narcotráfico, sino con respecto de la migración”.

El plan de Estados Unidos para México y Centroamérica no se ha reducido sólo al impulso del libre mercado, explica. Parte sustancial ha sido la securitización de las sociedades. Para ello se ha valido de una supuesta guerra contra el narcotráfico que sólo ha generado más narcotráfico, violencia y ruptura del tejido social.

Silvina Romano, con líneas de investigación en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina y crítica a la asistencia para el desarrollo, señala que el gobierno de Joseph Biden reconfigura la política hacia la región pero mantiene la presencia del Comando Sur de sus Fuerzas Armadas y de organismos como el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por su sigla en inglés) y la agencia antidrogas (DEA, por sigla en inglés). Estás últimas, sobre todo mediante programas de entrenamiento.

Lo nuevo de la administración de Biden es que trata de “hacer una especie de mutación de la estrategia antinarcóticos a la guerra anticorrupción: se va a operar desde una fachada de aparente poder blando utilizando el poder duro”.

La lucha contra la corrupción en América Latina, como se concibe en Estados Unidos, implica una vigilancia de los gobiernos de la región. Y se califica más la instauración de instituciones que garanticen la fidelidad a la democracia estadunidense que a la equidad y la justicia social.

“Cómo vas a generar una institucionalidad sana, menos corrupta, si tienes a más de la mitad del país metida en la pobreza. Qué idea de justicia es esa. Se trata de una noción de justicia atada a ciertas estructuras procedimentales que en términos teóricos son muy interesantes; pero aplicadas en sociedades donde la corrupción es consecuencia de años de miseria, marginalidad, violencia.”

Silvina Romano, también especialista en subdesarrollo y dependencia en América Latina, explica que el gran problema de los países de América Latina es precisamente las relaciones de dependencia que han establecido con Estados Unidos. Sólo ha conseguido generar economías exportadoras y maquiladoras que no tienen ningún tipo de proyección ni posibilidades de desarrollo.

Jorge Retana Yarto, economista, maestro en finanzas y especialista en inteligencia para la seguridad nacional, señala que las campaña de desprestigio y debilitación contra los gobiernos progresistas en América Latina nunca vienen aisladas. Se acompañan de otros frentes igualmente importantes.

En los golpes de Estado que se han realizado en la región, el sabotaje económico ha sido fundamental. En Chile, por ejemplo, luego del triunfo de Salvador Allende, se llegó a falsificar papel moneda para meter a la economía en el caos. Asimismo, se retiraron capitales del país y se mantuvo una presión sobre el peso chileno para devaluarlo.

Más recientemente, en el caso del intento de golpe blando contra Cristina Kirchner en Argentina, se mantuvo un ataque sistemático contra la moneda y una Corte estadunidense ordenó pagar deuda en condiciones desventajosas. Y la andanada se ejecutó desde el exterior y desde el interior del país, explica Retana Yarto.

Silvina Romano, por su parte, considera que en el gobierno de López Obrador sí se tiene clara la situación, pero es imposible en estos momentos que pueda desligarse de la relación económica de subordinación con Estados Unidos ni de la política migratoria impuesta desde ese país.

Sí hay avances en la nueva relación de México con el sur del Continente. “Abiertamente dice: ‘Nosotros somos América Latina’”. Y lo ha demostrado con el papel del gobierno mexicano ante el golpe de Estado ejecutado contra Bolivia y con los acuerdos que está generando con Argentina y que probablemente hará con Cuba.

“México es el gran país de América Latina. Sabemos la historia de América Latina y México puede ser el timón”.

Al respecto, el doctor en Estudios Latinoamericanos John Saxe-Fernández señala que la llegada de López Obrador al Poder Ejecutivo mexicano fue vista con esperanza por todo el Continente. “Un gran suspiro fue lo que se sintió en América Latina con la llegada de un gobierno que empezó por articular el interés público nacional de México”.

El investigador nacional emérito del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) dice que ya “hay líneas que están juntándose” entre México y países de América Latina. “Hay un proceso de multilateralización de las relaciones económicas, políticas y culturales”, pero avanza lentamente. “México necesita una diplomacia todavía más activa que la que se está realizando. Necesitamos más fuerza, más relación, más multipolarización”.

Catedrático en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM e investigador adscrito al Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la misma universidad, advierte que México debe lidiar con una herencia de 36 años de gobiernos neoliberales: “un ahogo en Estados Unidos”. Señala que no será fácil deshacerse del tratado económico que firmó con los países de América del Norte. “Ahora Tmec [Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá], son leyes porque son tratados. Es una herencia brutal que tenemos.”

Agrega que, con el tratado, Estados Unidos compró a México los ejes de acumulación del país: Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Por ello las “reformas estructurales” de los 2 sexenios pasados y la disputa actual generada por intentar dar un rumbo distinto a las dos empresas productivas del Estado mexicano, tienen al país con “problemas muy graves”.

Estados Unidos, orquestador

Que América Latina sea históricamente escenario de golpes de Estado tiene que ver, en primer lugar, en que hay sociedades movilizadas. Los gobiernos progresistas no llegan de la nada. Detrás de sí hay mucha gente reclamando justicia. Precisamente por eso llegan los gobiernos progresistas, explica Silvina Romano.

Coincide John Saxe-Fernández. Autor de 23 libros, entre ellos, La compraventa de México (Plaza y Janés 2002, 2006) y Terror e Imperio (Random House 2006): en la región siempre “hay una demanda popular por justicia social, salud, educación, por el derecho a la alimentación. América Latina es la región con mayor polarización en el mundo”.

Por su parte, Silvina Romano, politóloga y latinoamericanista, explica que la dependencia de las naciones de la región no es resultado de sociedades sumisas. Por el contrario, son pueblos en constante movilización en lucha por justicia social.

La sumisión clara es la de las elites, agrega. Son grupos dominantes a nivel interno, pero son dependientes y sumisas a los países centrales; son elites que no tienen ningún poder de negociación. “Ahí sí está la sumisión”. Viven de América Latina, pagan pocos impuestos y es “fácil que se articulen con poderes fácticos del exterior”. Necesariamente de Estados Unidos, donde estas elites tienen vínculos institucionales, personales, de redes sociales y familiares desde hace décadas.

Señala que los golpes de estado se aceleran cuando los proyectos que se apartan en mayor o menor medida de la hegemonía estadunidense comienzan a tener éxito y pueden ser vistos como ejemplo a seguir. Es entonces cuando “se articula una serie de medidas desde dentro y desde fuera” contra los gobiernos progresistas. Pero es un hecho que siempre está involucrado, directa o indirectamente a Estados Unidos.

Al respecto, John Saxe-Fernández, también maestro por la Washington University, está de acuerdo en que, por su vecindad con la región, Estados Unidos siempre es un factor presente en cualquier golpe de Estado en América Latina: “Tenemos ese lastre histórico que tiene que ver con los efectos de la expansión estadunidense y a formación de clases en América latina”.

Silvina Romano abunda en que no siempre llegan hasta el golpe de Estado en sí, blando o duro. Se pone en marcha y probablemente, antes de que se consume, el gobierno progresista sea controlado o se le obligue a rectificar. Hay sanciones económicas, pero operan con demostrado éxito otros mecanismos que se aplican sistemáticamente.

“Junto a la presión económica está la presión política, diplomática y mediática. Operan a través de una red institucional que tienen forjada desde la Guerra Fría. Organismos como la DEA tienen vínculos con ‘voces expertas’ que, a su vez, tienen vínculos con medios de comunicación muy importantes en Estados Unidos que se replican en América Latina.”

Dependiendo de la situación de cada país, esta red institucional puede tener éxito de manera casi inmediata en la generación de consensos entorno a determinados gobiernos. Silvina Romano aclara que los medios de comunicación no hacen nada solos. Y son, antes que un golpe, estrategias de desgaste.

Pero esta desestabilización política se acompaña de otra de tipo económico. “Nuestros países están atados a préstamos, inversiones que lleguen, a los centros financieros”. Por ello, por ejemplo, en México no haría falta que se tomara el Zócalo. Bastaría con que se deslegitimara el gobierno.

Además, de todos los países de la región, México es el país donde menos sería necesario concretar un golpe duro.

“México es considerado parte del territorio estadunidense. No hay necesidad de hacer un golpe de Estado cuando las agencias de Estados Unidos son las que dicen cuáles son los programas de estudio que se tienen que poner en las facultades de derecho de México, por ejemplo”. Explica que, en términos políticos y hasta constitucionales, agencias de Estados Unidos han ocupado México a través de ciertas instituciones.

“No me imagino al Departamento de Defensa con un operativo encubierto en contra de México, porque no hace falta. Eso es lo más triste. Lo que sí hay es que la derecha mexicana le pide ayuda a ciertas agencias para desestabilizar el gobierno de López Obrador. Eso ha sido parte del golpe blando en América Latina. Hay documentos desclasificados de empresarios que viajan a Estados Unidos a pedir ayuda.”

—Estados Unidos no apoyaría fácilmente un golpe de Estado en México; pero ¿hay algún límite que no esté dispuesto a tolerar y, entonces sí, considere que debe hacerse? –se le cuestiona.

—Sí, la nacionalización de los recursos –responde de inmediato–. Esa es la línea. En energía, petróleo, tierras y aranceles está lo que Estados Unidos no puede tolerar.

Para John Saxe-Fernández en México hay una oposición presta a lo que sea para echar del poder a López Obrador. De hecho, estuvo operando desde antes de que asumiera la Presidencia. Que la USAID financie al grupo político-empresarial que se opone al actual gobierno mexicano no es una casualidad. “No espero nada bueno de esas gentes. Recibir dinero de la USAID es hacerle el juego a Estados Unidos, algo que hemos visto de manera consistente en la derecha latinoamericana”.

Selección de golpes de Estado, blandos y duros, en América Latina

AñoPaísSuceso
1954ParaguayGolpe contra el presidente  Federico Chávez por parte de las Fuerzas Armadas. Asume el dictador Alfredo Stroessner
1954GuatemalaComprobada la participación de la CIA en el golpe de Carlos Castillo contra Jacobo Árbenz
1955ArgentinaEduardo Lonardi encabeza derrocamiento de Juan Domingo Perón
1956HondurasAsume el poder una Junta Militar
1958VenezuelaWolfang Larrazábal encabeza derrocamiento contra Marcos Pérez Jiménez
1960El SalvadorApartan de poder a José María Lemus
1962ArgentinaJosé María Guido aparta del poder a Arturo Fondizi
1962PerúRicardo Pérez Godoy derroca a Manuel Prado Ugarteche
1963HondurasGolpe contra Tamón Villeda Morales
1963República DominicanaMiguel Atila Luna y otros encabezan golpe contra Juan Bosch para instalar un Triunvirato
1963EcuadorJunta Militar aparta a Carlos Julio Arosemena Monroy
1964BrasilHumberto de Alencar encabeza golpe a Joao Goulart. Inicia dictadura militar
1966ArgentinaJuan Carlos Onganía encabeza derrocamiento de Arturo Umberto Illia
1968PerúJuan Velasco Alvarado encabeza golpe contra Fernando Belaúnde Terry
1968PanamáBoris Martínez encabeza derrocamiento de Arnulfo Arias. Se crea una Junta Militar
1972El SalvadorIntento fallido de golpe contra Fidel Sánchez Hernández
1972EcuadorFuerzas Armadas intentan golpe contra José María Velasco Ibarra. Fallan
1973UruguayJuan María Bordaberry encabeza golpe contra la Asamblea General
1973ChileLa CIA y las Fuerzas Armadas ejecutan golpe contraSalvador Allende. Inicia dictadura militar de Augusto Pinochet
1975PerúFrancisco Morales encabeza golpe contra Juan Velasco Alvarado
1975EcuadorRaúl González Alvear encabeza golpe fallido contra Guillermo Rodríguez Lara
1975ArgentinaJesús Cappeli encabeza golpe fallido contra María Estela Martínez de Perón
1976ArgentinaJorge Rafael Videla consuma golpe contra María Estela Martínez de Perón
1979El SalvadorCarlos Humberto Romero ejecuta golpe mediante fraude electoral y con el apoyo de las Fuerzas Armadas
1980BoliviaGolpe de Estado para desconocer resultados electorales
1989ParaguayAndrés Rodríguez Pedotti encabeza golpe contra Alfredo Stressner
1992PerúAlberto Fujimori y Fuerzas Armadas contra el Congreso
2002VenezuelaPedro Carmona encabeza golpe fallido contra Hugo Chávez
2008BoliviaPartidos opositores ejecutan golpe fallido contra Evo Morales Ayma
2009HondurasPartidos opositores y la CIA consuman golpe contra Manuel Zelaya
2010EcuadorPolicía Nacional y partidos opositores ejecutan golpe fallido contra Rafael Correa
2014ArgentinaOrganismos financieros y partidos opositores ejecutan golpe fallido contra Cristina Fernández de Kirchner
2016BrasilSenado y Poder Judicial consuman golpe contra Dilma Rousseff
2019BoliviaFuerzas Armadas y partidos opositores consuman golpe contra Evo Morales Ayma

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«No hay bloqueo para los logros de la revolución».

Videos y sucesos destacados.

Estudiantes latinoamericanos se reúnen en Caracas y defienden la soberanía latinoamericana.

La estudiante y presidenta de la OCLAE, Mirthia Julia Brossard Oris, en entrevista para teleSUR, explicó que los estudiantes reunidos en el Congreso Latinoamericano y Caribeño» que se realiza en Caracas, analizamos la Doctrina Monroe y sus nuevas manifestaciones en la región». Brossard aseguró que es muy difícil que los vínculos que se generan entre los jóvenes puedan romperse «porque son muchas las banderas que nos unen».

La Doctrina Monroe, sintetizada en la frase «América para los americanos», fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida al presidente James Monroe en 1823. Establecía que cualquier intervención de los europeos en América sería vista como un acto de agresión que requeriría la intervención de los Estados Unidos de América. La doctrina fue presentada por el presidente Monroe durante su sexto discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión. Fue tomado con dudas, al principio, y luego con entusiasmo. Fue un momento decisivo en la política exterior de los Estados Unidos. La doctrina fue concebida por sus autores, en especial John Quincy Adams, como una proclamación de los Estados Unidos de su oposición al colonialismo en respuesta a la amenaza que suponía la restauración monárquica en Europa y la Santa Alianza tras las guerras napoleónicas.

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La voladura del acorazado ‘USS Maine’, como pretexto para iniciar una guerra.

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El acorazado USS Maine como punta de lanza, fue el catalizador de la guerra contra España en 1898 para apoderarse de Cuba.

El Maine es conocido por su catastrófico hundimiento en el Puerto de la Habana en la mañana del 15 de febrero de 1898. Fue enviado para proteger los intereses de los ciudadanos estadounidenses durante las revueltas cubanas contra España. Estalló de repente, sin previo aviso, perdiendo la vida en la explosión tres cuartas partes de su tripulación. Las causas de la explosión no quedaron claras en una comisión de investigación, pero la opinión pública estadounidense, avivada por las proclamas incendiarias de la prensa amarillista estadounidense realizadas por William Randolph Hearst y Joseph Pulitzer, culpó a España. La frase «¡Recordad el Maine, al infierno con España!» («Remember the Maine, to Hell with Spain!») se convirtió en un grito para quienes clamaban por la guerra, que se materializó en la Guerra hispano-estadounidense ese mismo año. Aunque la voladura del Maine quizás no fue la causa directa de la confrontación, sirvió como catalizador, acelerando el desarrollo de los acontecimientos. Uno de los motivos pudo ser un auto sabotaje para iniciar la guerra a España y apoderarse de Cuba.

La causa del hundimiento del Maine aún continúa siendo objeto de especulaciones. Las sugerencias han incluido desde un incendio no detectado en un carbonera, imprudentemente localizada junto a los pañoles de munición, a una mina naval y a su hundimiento deliberado por algunas de las facciones interesadas; cubanos pro-españoles, marinos españoles, insurgentes cubanos o marinos estadounidenses interesados en provocar el desencadenamiento de la guerra mediante una operación de bandera falsa.

Algunos métodos de EE.UU. para iniciar intervenciones son las llamadas «Ayudas humanitarias» que van acompañadas de tropas militares. Como en el caso de República Dominicana en 1965 y la última en febrero de 2019 que fracasó en Venezuela.

Vea nuestros artículos anteriores sobre la relación EE.UU. y Cuba.

Bloqueos de EE.UU. a Venezuela repercuten en la economía brasileña.

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El bloqueo de Estados Unidos contra las empresas venezolanas, principalmente PDVSA ya causa consecuencias en la economía brasileña, ya que pese a contar con una capacidad de refinación muy alta y atender gran parte de su mercado, Brasil queda preso de los precios mundiales del petróleo. En 2018, una huelga de camioneros contra el aumento en los precios del diesel, puso en la cornisa al gobierno de Michel Temer y ocasionó la renuncia del expresidente de Petrobras, Pedro Parente. Hoy Jair Bolsonaro corre el mismo riesgo.

Acerca del bloqueo, y las llamadas sanciones o actos punitivos, EE.UU. no busca la democracia en Venezuela. Bloquea y asedia a este país para producir su colapso y emprender una re colonización, al estilo español de hace más de 2 siglos. De esto se desprende además que no solo es Venezuela quien sería colonizado en caso de una invasión militar, sino que cualquier país latinoamericano. Esto ya se fundamentó con la adhesión de la llamada doctrina Monroe en EE.UU. qué deja por sentado que «América es para los americanos». O mejor dicho para los ‘EE.UU. de Norteamérica’.

Definición de la Doctrina Monroe.

Tomado de ABC.

Doctrina-Monroe

La conocida como doctrina Monroe (Monroe doctrine en inglés) debe su denominación al presidente de los Estados Unidos James Monroe y se dio a conocer durante su mandato en 1823. La idea fundamental de dicha doctrina se puede resumir en una frase histórica y que se ha hecho célebre: «America para los americanos». La finalidad de esta afirmación pretendía trasmitir un anhelo por parte del presidente de los Estados Unidos: que el continente americano no estuviera sometido al colonialismo europeo sino que todos los países del continente tuvieran plena independencia. Sin embargo, esta pretensión ocultaba la intención de los EEUU de influir decisivamente en el destino de las naciones americanas y, por lo tanto, el verdadero espíritu de la doctrina Monroe era legitimar la influencia de Estados Unidos en todo el continente.

Desde el criterio de la doctrina Monroe Estados Unidos tiene la legitimidad política para ocupar los territorios de los otros pueblos. Esta legitimación está amparada en la creencia de que los estadounidenses tienen el deber moral de velar por los designios de Dios, que eligió a Estados Unidos como nación para impulsar los principios de libertad y autogobierno. En consecuencia, la idea de que Estados Unidos tiene una misión encomendada por Dios desembocó en el concepto de «Destino manifiesto» que, posteriormente, se acabó plasmando en la doctrina Monroe.

El origen de la doctrina Monroe

En 1823 la mayoría de naciones americanas habían conquistado su independencia de España pero existía el temor de que otras naciones europeas intentaran someterlas nuevamente. De esta manera, la propuesta del presidente Monroe suponía inicialmente un freno al colonialismo europeo. Estados Unidos comenzaba a presentarse como una gran potencia mundial y la doctrina Monroe sirvió como coartada para poner en marcha una política de expansionismo. Así, en 1823 el gobierno mexicano abrió la frontera de Texas para permitir la entrada de colonos estadounidenses y, como consecuencia de ello, veinticinco años después México perdió Texas, Nuevo México, Utah, parte de Nevada, parte de Colorado y California en beneficio de Estados Unidos que, de esta forma, concretaba las auténticas intenciones de la doctrina Monroe.

El expansionismo de Estados Unidos

Doctrina-Monroe2

Con la ocupación de una gran parte del territorio mexicano, Estados Unidos no hizo más que iniciar una etapa de expansionismo por toda América, con base en la doctrina Monroe y su idea celestial del ‘Destino Manifiesto’. Esta ideología podría resumirse en la frase: «Por la Autoridad Divina o de Dios». EE.UU. se comporta entonces como dueño y regente de todo el continente, Norte, Centro y Sudamericano.

Vea nuestros artículos anteriores sobre lo que pasa en Venezuela.



Venezuela fuera de la OEA.

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Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) y vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), también dirigió un mensaje a los miles de chavistas que celebraron la salida de su país de la Organización de Estados Americanos (OEA), tras cumplirse el plazo de dos años desde el anuncio en el 2017. Cabello aseguró que con este hecho Venezuela «se sacude el yugo del imperialismo para siempre». Recordó que con la llegada de Luis Almagro a la secretaría general del organismo y con la complicidad de algunos gobiernos, la OEA se convirtió en «un instrumento utilizado por el imperialismo para promover la guerra». El presidente de la ANC aseguró que ante el imperio más poderoso y genocida de la humanidad al que se enfrenta Venezuela, en la historia quedará plasmada la batalla que está dando el país como una de las más grandes, comparable con la lucha independentista. Diosdado Cabello además adelantó que el martes próximo la ANC sesionará para decretar el 27 de abril como Día de Júbilo Nacional y de la Patria Bolivariana.

Ministro cubano Bruno Rodriguez:
EE.UU. no tiene autoridad moral (…)


El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba Bruno Rodríguez, repudió las declaraciones injerencistas de la embajadora de Estados Unidos ante Naciones Unidas. Señaló que la nación norteamericana «no tiene ni la más mínima autoridad moral, para criticar a Cuba, pues provienen de un imperio, que pone en riesgo la estabilidad mundial, y en donde se violan los Derechos Humanos».

Busque en la ventanilla arriba (search) de temas sobre Venezuela, Cuba y otros temas.

Respuesta del Canciller de Cuba al Vice Pdte. de EE.UU. Mike Pence.

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Justo al terminar el vicepresidente de los Estados Unidos con su despótico discurso en sesión de las Naciones Unidas (ONU), (10.4.19) el canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla pidió nuevamente la palabra. “Mike Pence ignora la realidad”. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba expuso que la Doctrina Monroe es el patrón que guía la política de EE.UU. hacia América Latina e hizo referencia a las ideas de Simón Bolívar y José Martí sobre el daño del imperialismo hacia Nuestra América. “Rechazo las referencias insultantes hacia Cuba y Venezuela y la actitud humillante hacia América Latina y el Caribe”, respondió contundente Bruno Rodríguez.

Ver nuestros artículos anteriores sobre lo que pasa en Cuba.