A la sombra de la pandemia afilan el cuchillo.

Videos y sucesos destacados.

Un ejemplo de la aplicación de Identidad Digital del ‘Viajero Conocido’ se muestra en esta imagen de un documento publicado por el Foro Económico Mundial.

Tema: Foro Económico Mundial: “El viajero conocido”.
Autor: Norbert Häring. Nacionalidad alemana.
Nacido en 1963 (edad 57)
Campo: Economía. Alma Mater Universidad de Saarbrücken.
Fuentes: Rubikon, steigan.no

Traducción: C. Milton – noruego.todayAlgunos enlaces en otros idiomas.

En la reunión anual de multimillonarios en Davos a principios de 2018, el Foro Económico Mundial encargó un proyecto piloto para monitorear a los viajeros aéreos. En ese momento escribimos que era una “visión de terror totalitaria”. Un informe de seguimiento publicado ahora muestra que el club de las compañías multinacionales más grandes está trabajando diligentemente y con éxito para involucrar a los gobiernos y la UE en la implementación de esta visión de terror.

El proyecto continúa y se titula “The Known Traveler”, (Trad.: “El viajero conocido” o bien originalmente “The Known Traveler Digital Identity-Concept, o KTDI”. (Trad.: Concepto de identidad digital del viajero conocido, con su sigla en inglés KTDI).

Al igual que el informe de aquel entonces el KTDI White Paper (Trad.: Libro Blanco del KTDI) se publicó en Internet sin ninguna atención especial a fines de enero. Se pretendía que solo aquellos involucrados en el sector de vigilancia digital y seguridad deberían leer estos informes creados por la consultora Accenture. Por razones comprensibles, prefieren hablar sobre identidad digital en lugar de control digital.

Así es como funcionará: llenamos una base de datos de información confiable sobre nosotros mismos, o más precisamente, pedimos o autorizamos a otros para que ingresen nuestros datos personales allí. En primer lugar, se trata de una identidad estatal, pero también incluye nuestro historial de viajes, información bancaria, alojamiento en hoteles, reservas de alquiler de automóviles, certificados universitarios, agencias gubernamentales y mucho más. Si queremos cruzar una frontera, damos voluntariamente a las autoridades acceso a esta información para que puedan asegurarse de que somos “confiables”. Con reconocimiento facial e (idealmente) nuestro teléfono inteligente con conexión biométrica pueden asegurarse en el cruce de fronteras de que somos quienes decimos que somos. Ver sobre pasaportes virtuales.

Si somos lo suficientemente diligentes para recopilar recibos digitales y lo suficientemente generosos con esta información, podremos adelantarnos a los otros viajeros en la cola como recompensa, se nos dará un tratamiento prioritario y un control mínimo. Sin embargo, si hay alguna duda sobre la intención de un viajero, el empleado puede utilizar la información provista para hacer “preguntas en profundidad, para comprender mejor las actividades recientes del viajero”.

Uno puede imaginar fácilmente cuán “voluntaria” será la divulgación de esta información una vez que se establezca el sistema. Las autoridades fronterizas de Canadá y los Países Bajos ya llevan a cabo programas de prueba con las aerolíneas KLM y Air Canada en los aeropuertos de Amsterdam, Toronto y Montreal.

Las empresas como Visa y Google, por supuesto, no ayudan a desarrollar un sistema de este tipo para los organismos policiales a sus propias expensas por un sentido del deber puramente burgués. Y las autoridades fronterizas se indican como el catalizador ideal para avanzar lo suficiente en un sistema de autocontrol e intercambio de datos, que gradualmente involucrará a todos los gobiernos del mundo. Porque si no se participa, los ciudadanos pueden tarde o temprano toparse con gran dificultad al viajar internacionalmente.

Se afirma en el primer informe, al igual que en el Libro Blanco actual, que el autocontrol en la frontera solo sirve para crear una masa crítica de participantes en el estándar global que se introducirá de esta manera. Si el proyecto tiene éxito, si todos los gobiernos se adhieren a este estándar de intercambio de datos ‘voluntario pero obligatorio’, también podremos proporcionar nuestra información “para uso diario” en contacto con empresas y autoridades (resaltado en el original). Ambos informes mencionan principalmente los sectores de salud, educación, banca, ayuda humanitaria y elecciones.

Identificación digital para la élite.

Del Foro Económico Mundial: “El viajero conocido. Un sistema global y totalitario”. El Libro Blanco de KTDI aclara la gran ambición del proyecto en la introducción:

Este documento describe la ambición de que KTDI proporcione las bases para un ecosistema de identidad descentralizado aceptado a nivel mundial. Un mayor desarrollo y una adopción más amplia dependen de maximizar la interacción del flujo de datos y la confianza federada. También el éxito dependerá de la cooperación entre los gobiernos mundiales, los fiscalizadores, la industria de la aviación, los proveedores de tecnología y otros actores para establecer estándares y especificaciones globales para el cumplimiento de todas las partes interesadas.

La base para hacer cumplir este estándar de monitoreo global es excelente. Los estándares desarrollados actualmente por el World Wide Web Consortium (W3C) se utilizarán para confirmar credenciales oficiales de identidad descentralizadas. W3C es el organismo de estandarización más importante de Internet y está predominantemente controlado por compañías estadounidenses de Internet y telecomunicaciones.

Los miembros del W3C se superponen en gran medida con la
‘Decentralised Identity Foundation’ (Trad.: Fundación de Identidad Descentralizada), fundada por compañías multinacionales como Microsoft y muchas compañías de seguridad digital menores, para promover estándares globales de control de identidad. Las compañías involucradas a menudo tienen contactos muy cercanos con los servicios de inteligencia, si es que no han comenzado con dinero aportado por los mismos servicios secretos. Desde el principio, la Seguridad Nacional de los EE. UU. estuvo involucrada en el proyecto del ‘Viajero Conocido’. En los foros más relevantes donde se discute la identidad digital, los representantes de estas compañías se reúnen con todas las agencias de seguridad y altos servicios secretos.

Voluntarismo forzado.

El truco es la ficción de la “aceptación” o consentimiento forzado pero explícito para el uso de tus datos, que deben aprobar cada vez que desees recibir un servicio gubernamental en este sistema o simplemente pagar algo por via digital. Del mismo modo que necesitas aprobar casi todas las solicitudes de monitoreo de los operadores de sitios web si deseas moverte por la Internet.

La perfidia particular del sistema:

Los atributos de identidad son autentizados y proporcionados por las autoridades emisoras, es decir números de pasaporte e información bancaria. Una autoridad emisora también puede revocar una credencial virtual que había emitido previamente, actualizando el colector criptográfico blockchain (Trad.: Cadena de bloques).

Imaginemos cómo sería si este sistema se implementa en todo el mundo, en cualquier país, sin importar cuán opresivo sea. Asumamos que al mismo tiempo la abolición del dinero en moneda física en efectivo esté consumado. Para todo lo que desees hacer necesitas una autorización en el lugar determinado de la base de datos. Si caes en desgracia con tu propio gobierno, se retirará la aprobación de tu tarjeta de identidad.

Luego puedes intentar continuar por un tiempo. La mejor manera de hacerlo es como en el libro de ciencia ficción “Sun on Credit” (Trad.: “Sol a crédito”) de Michel Grimaud de 1975. En la novela, se necesita la tarjeta electrónica en todas partes para circular y retirar las raciones alimenticias en un puesto de control. Si te cortan el suministro vas “voluntariamente” a la cárcel y te quedas allí, porque de lo contrario te morirías de hambre.

Además, si el gobierno de EE. UU. o su central de inteligencia basada en algoritmos tienen a alguien en el mundo en la “mira” pueden hacer lo mismo. O hacen que el gobierno o los bancos respectivos invaliden todos los documentos digitales de la víctima. También lo pueden hacer las compañías digitales de los EE. UU. que controlan el sistema o las compañías de crédito privadas que determinan tu calificación crediticia bajádola a cero.

Mucho de esto ya está sucediendo. Pero solo cuando haya un estándar técnico globalmente aceptado donde se pueda acceder a todos estos datos y documentos, el sistema estará completo y perfecto. Solo entonces Washington o Fort Meade y Langley podrán controlar a todos, en todos los rincones del mundo, por medio de sus propias computadoras, y los gobiernos autoritarios nacionales podrán controlar a todos en su propia esfera de influencia, ya sea en casa o en el extranjero.

Reclame de la empresa Gemalto.

Todos podrán entonces ser guiados como un animal con un anillo en la nariz. Tal vez incluso sientas un fuerte tirón si no has hecho nada en absoluto, solo porque un modelo de cálculo ha llegado a la conclusión de que pronto estás por volverte problemático, como en la película “Minority Report”. Esta ambición se documenta en el primer informe del KTDI del Foro Económico Mundial, en forma de una cita destacada del gerente de Google Rob Torres:

“Las empresas de tecnología han avanzado mucho en la captación de datos, el aprendizaje automático y la inteligencia artificial que permiten el análisis predictivo avanzado. En combinación con la información de los pasajeros, pueden utilizarse estas tecnologías por las agencias gubernamentales para […] analizar patrones complejos en grandes bases de datos con el fin de predecir riesgos de seguridad en las fronteras”.

La cita deja en claro que la identidad digital no se trata solo, como a muchos ilusos les gustaría ser engañados, de brindar a todos una manera fácil de demostrar quiénes son utilizando un certificado de nacimiento digital o una tarjeta de identidad digital. Veremos abajo otra cita de otra fuente que lo demuestra.

No, se trata de almacenar todo lo que se sabe sobre una persona en una base de datos, que luego pueden ser usados por todas las empresas y autoridades coludidas y manipularlas en cualquier momento. De modo que las autoridades puedan llevarnos al encierro adecuado como si fuéramos ganado vacuno y ordeñarnos de manera óptima, manteniéndonos y controlándonos como animales de trabajo. Y así para que los gobiernos puedan gobernar a todos sin el uso de la violencia sino con un invisible anillo en la una nariz para evitar que salgamos del sistema.

Saludos de “Minority Report”.

Sinopsis de l película Minority Report.

Sorprendentemente, el Foro Económico Mundial aparentemente aún no ha desarrollado un concepto para administrar esta infraestructura global de control totalitario, es decir, quién gobernará y controlará este sistema. El Libro Blanco del KTDI dice:

El trabajo para definir y desarrollar un marco de gobernanza apropiado para el concepto de “Concepto de identidad digital del viajero conocido”, con su sigla en inglés KTDI, continúa y se abordará en un informe futuro”.

Por lo tanto, los gobiernos tienen la intención de unirse a este concepto sin tener claro quién mueve los hilos. Pero, por supuesto, ya es obvio. Son Washington y las principales empresas de EE. UU., directamente o a través de organismos como el Foro Económico Mundial, el W3C y otros controladores.

Los gobiernos son compatibles.
Sin embargo, los gobiernos están ansiosos por participar en este concepto de vigilancia global desarrollado por grandes corporaciones como Homeland Security i World Economic Forum (Trad.: Seguridad Nacional de los Estados Unidos en el Foro Económico Mundial). Es comercializado por las empresas participantes en la industria de la seguridad y la identidad bajo el pomposo nombre “Self-Sovereign Identity” (SSI).

En Bruselas, la abreviatura SSI comienza a ser dominante. El Comité Económico y Social Europeo de la UE, que representa a las organizaciones de empleadores, sindicatos y otros grupos de interés y pretende representar a una “sociedad civil organizada”, ha desarrollado un Marco Europeo de Identidad Soberana (eSSIF) o, para decirlo mejor, se unió al Foro Económico Mundial. Es prácticamente el mismo concepto de horror idéntico al del Foro Económico Mundial. Puedes encontrar exactamente los mismos gráficos allí y frases tan hermosas como:

“Cuando decimos identidad digital, debemos entenderla como la suma de todos los atributos que existen sobre nosotros en el mundo digital, una colección de puntos de datos en constante crecimiento y evolución”. La cita está tomada del informe del observatorio de blockchain de la UE sobre identidad digital y blockchain. La identidad digital significa todo lo que es posible saber sobre nosotros, nuestras acciones y nuestras preferencias.

Los gobiernos de 21 países, incluida Alemania, formaron una Asociación Europea de Blockchain solo tres meses después del Foro Económico Mundial donde se presentó el concepto de ‘Viajero Conocido’ para promover el concepto de monitoreo del Foro Económico Mundial en la encarnación europea eSSIF. Como objetivo final de esta asociación, la presentación dice que también se trata de cómo preservar los valores democráticos europeos al implementar SSID.
Nosotros decimos: ¡Buena suerte, va a ser difícil!

Hay varios grupos y asociaciones a nivel europeo para implementar el SSID. Nombrar a todos sería demasiado largo. Una cosa está clara: el KTDI y SSID no se trata de ideas poco realistas de Washington y las grandes compañías tecnológicas, sino de algo que se está promoviendo en todo el mundo detrás del telón con gran aplicación y grandes posibilidades de éxito. No notaremos mucho de esto hasta que esté ya consumado.

El Covid-19 es un anticipo.
Actualmente estamos observando un claro anticipo de lo que las empresas y los gobiernos tienen en mente. En su respuesta al Covid-19 en Corea del Sur y especialmente en Wuhan en China, y lo que estamos evaluando y haciendo parcialmente en la misma dirección. Siga leyendo abajo…

Control algorítmico total de la población.
Si no puedes ver un botón verde en el teléfono inteligente de vigilancia en Wuhan, lo que indica que probablemente no estés infectado, simplemente puedes moverte a pie y tal vez no ingresar a restaurantes y similares. En Corea del Sur, la vigilancia por las cámaras, la información de la tarjeta de crédito y los datos del GPS se coluden para identificar y rastrear posibles infecciones por virus. El Covid-19 es como el maná del cielo para los planes del Foro Económico Mundial.

En tales casos, cuando el concepto KTDI se implementa y generaliza el SSID, aquellos que supervisan solo necesitan verificar la base de datos si alguien ha sido probado o si sus propios datos de GPS están en la vecindad inmediata de una persona infectada o en un registro área de riesgo, y la libertad de movimiento y acciones pueden ser limitadas automática y arbitrariamente. Y gracias a Covid-19, muchas personas ahora piensan que estas oportunidades totalitarias son deseables.

Rubikon / Creative Commons. Nacido en 1963, Norbert Häring es periodista de negocios, economista, bloguero y autor galardonado de varios libros populares sobre economía. Este artículo ha sido traducido al noruego y publicado originalmente por Midt i fleisen y steigan.no.
Traducción: C. Milton – noruego.today

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